Los gorriones llevan tanto tiempo viviendo junto a nosotros que resulta fácil olvidar que también necesitan encontrar un lugar adecuado para criar. Huecos bajo las tejas, pequeñas cavidades en fachadas, aleros y edificios antiguos han proporcionado tradicionalmente multitud de lugares de nidificación. El problema es que los edificios modernos y las rehabilitaciones son cada vez más herméticos.
Una forma sencilla de echarles una mano es instalar una caja nido, y en el caso de los gorriones tenemos una ventaja adicional: no necesitamos construir nada especialmente complicado. Con unas tablas de madera, algunos tornillos y herramientas básicas podemos fabricar una caja perfectamente funcional. Además, como los gorriones toleran bastante bien criar cerca de otros congéneres, podemos construir una caja individual o incluso una pequeña caja nido comunitaria con varios compartimentos.
En este artículo vamos a aprender cómo construir una caja nido para gorriones.

Qué caja vamos a construir
Para empezar construiremos una caja cerrada de madera destinada principalmente al gorrión común. El diseño básico será muy sencillo:
- Una base.
- Dos paredes laterales.
- Una pared trasera.
- Un frontal con agujero de entrada.
- Un tejado inclinado.
- Un lateral o frontal practicable para poder limpiar el interior.
Podemos construir una caja individual o utilizar el mismo principio para crear varias cámaras independientes.
Qué medidas puede tener una caja nido para gorriones
No necesitamos trabajar al milímetro, pero sí mantener unas dimensiones razonables. Para una caja individual podemos utilizar aproximadamente:
- Base interior: unos 14 × 14 cm.
- Altura: alrededor de 25-30 cm.
- Profundidad total: unos 18-20 cm.
- Entrada: aproximadamente 32-35 mm de diámetro.
Estas medidas pueden variar ligeramente según el diseño. El agujero debe quedar suficientemente alejado de la base para que el nido y los polluelos permanezcan protegidos en el interior.
Materiales necesarios
Para construirla necesitaremos:
- Tablas de madera de aproximadamente 15-20 mm de grosor.
- Tornillos para madera.
- Taladro.
- Broca de corona para realizar la entrada.
- Sierra manual o eléctrica.
- Destornillador.
- Papel de lija.
- Regla o cinta métrica.
- Lápiz.
- Bisagra o sistema de apertura opcional.
- Sistema de fijación para instalarla posteriormente.
No necesitamos utilizar madera especialmente bonita, una tabla sencilla y resistente es suficiente.
Qué madera utilizar
Podemos emplear madera maciza sin tratar y suficientemente resistente para permanecer en el exterior. El grosor es importante, una caja construida con tableros extremadamente finos tendrá menor durabilidad y ofrecerá peor aislamiento frente a los cambios de temperatura.
Un grosor aproximado de 15-20 mm constituye un buen punto de partida para una caja doméstica. También debemos evitar maderas tratadas con productos potencialmente tóxicos, especialmente en el interior.
Paso 1: corta las piezas
Necesitaremos cortar las diferentes partes de la caja, no es necesario complicar demasiado el diseño.
Podemos preparar:
- Una base cuadrada.
- Dos laterales.
- Una trasera algo más alta.
- Un frontal.
- Una pieza para el tejado.
Los laterales pueden tener la parte superior ligeramente inclinada para que el tejado tenga pendiente, así facilitaremos que el agua de lluvia escurra.
Paso 2: prepara el frontal
Antes de montar la caja es mucho más cómodo realizar el agujero de entrada. Marca el centro del orificio en la parte superior del frontal, no lo coloques demasiado bajo. Debe quedar suficiente espacio entre la entrada y el fondo de la caja para proteger el nido.
Utiliza una broca de corona del diámetro adecuado y perfora lentamente.
El diámetro de entrada importa
Para el gorrión común suele utilizarse una entrada alrededor de 32-35 mm, dependiendo del diseño. No debemos hacer un enorme agujero simplemente para asegurarnos de que puedan entrar. Una entrada excesivamente grande puede facilitar el acceso a especies mayores y aumentar la exposición del interior.
En las cajas nido, unos pocos milímetros pueden cambiar qué especies tienen acceso.
Paso 3: lija perfectamente el agujero
Después de perforar probablemente encontraremos algunas astillas, debemos eliminarlas. Lija el borde hasta dejarlo limpio y suave. Los pájaros pasarán constantemente por este punto cuando estén alimentando a sus polluelos, no queremos bordes cortantes ni madera astillada.
Paso 4: prepara la cara interior del frontal
Aquí podemos hacer algo interesante, las aves necesitan agarrarse al interior para alcanzar la entrada cuando abandonan la caja, no es necesario dejar una superficie completamente pulida. Podemos realizar unas pequeñas ranuras horizontales poco profundas debajo del agujero o simplemente mantener la madera interior algo rugosa, esto proporciona puntos de apoyo.
Paso 5: monta la base y los laterales
Empezamos a montar la estructura. Atornilla los laterales a la base, después añade la pared trasera. Comprueba que todo quede correctamente alineado. Los tornillos suelen ser preferibles a los clavos porque proporcionan una estructura sólida y permiten desmontar alguna pieza si necesitamos realizar una reparación.
Paso 6: coloca el frontal
Ahora podemos instalar el frontal con su entrada. Antes de fijarlo definitivamente debemos decidir cómo abriremos la caja para limpiarla. Podemos hacer que:
- El frontal sea abatible.
- Un lateral pueda abrirse.
- El tejado sea practicable.
Personalmente prefiero que un lateral o el frontal pueda abrirse fácilmente.
Una caja que no puede abrirse es una mala idea
Durante años pueden acumularse restos de nidos, también tendremos que revisar el interior y comprobar su estado. Si construimos una caja completamente sellada, el mantenimiento será muy complicado. Es mejor pensar en ello ahora que intentar desmontarla dentro de tres años.
Paso 7: añade pequeños agujeros de drenaje
Realiza unos pequeños orificios en la base. Su función será permitir que salga el agua si entra accidentalmente. No necesitamos grandes agujeros, solo pequeños puntos de drenaje. También podemos dejar una mínima separación entre determinadas piezas siempre que no genere corrientes excesivas.
Paso 8: proporciona ventilación
Podemos crear pequeñas aberturas de ventilación cerca de la parte superior. Esto ayuda a reducir la acumulación de humedad y calor, especialmente en climas cálidos, una buena ventilación resulta importante, pero tampoco debemos convertir la caja en un colador.
Buscamos pequeñas entradas de aire protegidas de la lluvia.
Paso 9: instala el tejado
El tejado debería sobresalir varios centímetros respecto al frontal. Esta pequeña visera ayudará a proteger la entrada de la lluvia, también conviene que tenga cierta pendiente. Podemos añadir una cubierta impermeable adecuada sobre la madera si queremos aumentar su durabilidad.
La parte superior es una de las zonas que más sufre con el paso de los años.
No pongas una percha bajo la entrada
Es probablemente uno de los elementos más típicos de las casitas decorativas para pájaros, y no hace falta. Los gorriones pueden entrar perfectamente sin una pequeña barra delante.
La percha tampoco aporta ninguna ventaja a los polluelos, además, puede facilitar el acceso a determinados depredadores. Por tanto, agujero sí, palito debajo, no.
Paso 10: revisa toda la caja
Antes de instalarla, pasa la mano cuidadosamente por todas las superficies. Comprueba que no haya:
- Astillas.
- Tornillos sobresalientes.
- Puntas.
- Bordes cortantes.
- Grietas importantes.
- Piezas sueltas.
También comprueba que la puerta de mantenimiento cierre correctamente.
¿Debemos pintar la caja?
No es necesario, podemos dejar la madera natural. Si queremos protegerla para aumentar su duración, podemos aplicar un producto apropiado para este tipo de uso únicamente en el exterior y con suficiente antelación antes de que pueda ser ocupada.
No pintaría el interior, tampoco utilizaría colores muy oscuros si la caja puede recibir sol, porque pueden favorecer el calentamiento.
Una idea todavía mejor: construir una caja comunitaria
Aquí los gorriones ofrecen posibilidades especialmente interesantes. A diferencia de muchas aves territoriales, pueden criar formando colonias relativamente próximas, por eso podemos construir una estructura con tres cámaras. Visualmente sería algo parecido a un pequeño bloque de apartamentos para gorriones.
Cada compartimento debe ser independiente y disponer de su propia entrada.
Cómo construir una caja comunitaria para gorriones
Podemos utilizar exactamente el mismo principio que para una caja individual, pero alargando la estructura, después añadimos dos separadores verticales para crear tres cámaras independientes. Cada una tendrá:
- Su propio agujero.
- Su propia base.
- Espacio suficiente para el nido.
La parte frontal puede incorporar tres puertas independientes o un sistema que permita acceder a cada compartimento durante el mantenimiento.
No comuniques las cámaras por dentro
Queremos tres viviendas, no un enorme loft para gorriones. Los separadores deben llegar completamente hasta el fondo y el tejado,cada pareja dispondrá así de su propio espacio. Podemos colocar las entradas aproximadamente a la misma altura.
Dónde colocar la caja
Una fachada protegida puede ser un lugar excelente. Los gorriones están perfectamente acostumbrados a convivir con nosotros y muchas parejas nidifican precisamente en edificios, también podemos instalar determinados modelos en otras estructuras firmes.
Buscaremos:
- Una altura de varios metros.
- Protección frente al sol intenso.
- Protección frente a lluvias dominantes.
- Poco acceso para gatos y otros depredadores.
- Una zona relativamente tranquila.
- Espacio despejado delante de las entradas.
Cuidado con el sol de la tarde
En climas cálidos este punto es especialmente importante. Una caja expuesta durante horas al sol puede calentarse mucho, intenta buscar una ubicación donde reciba sombra durante las horas más calurosas. El tejado protege de la lluvia, la sombra protege del calor, necesitamos ambas cosas.
Cuándo instalarla
El otoño y el invierno son momentos excelentes, de este modo, los gorriones tendrán tiempo de descubrirla antes de la temporada reproductora. También podemos instalarla en otros momentos del año, pero debemos evitar provocar molestias a aves que ya estén criando cerca.
Una vez instalada, podemos dejarla disponible permanentemente.
No pongas el comedero al lado
Si además tenemos comederos en el jardín, no hace falta instalarlos justo debajo de la caja, es preferible separar las zonas. El comedero genera mucho movimiento de aves, la caja debería permanecer en un lugar más tranquilo. Los padres encontrarán alimento perfectamente en los alrededores.
Qué hacer cuando esté ocupada
Muy sencillo, nada. Observamos desde cierta distancia. Podremos ver primero a los adultos entrando con material, más adelante empezarán a transportar alimento. Cuando haya polluelos grandes incluso podemos empezar a escuchar sus llamadas desde fuera.
No necesitamos abrir la caja para comprobar qué ocurre.
Limpieza y mantenimiento
Cuando haya terminado completamente la reproducción y estemos seguros de que la caja está vacía, podremos realizar una revisión. Abrimos el lateral o frontal, retiramos el antiguo material cuando corresponda. Cepillamos el interior.
Comprobamos:
- Drenaje.
- Tejado.
- Tornillos.
- Fijaciones.
- Entrada.
- Estado general de la madera.
Después cerramos nuevamente.
Productos y materiales recomendados
Si queremos construir nuestras propias cajas, algunas compras pueden facilitarnos mucho el proyecto:
- Tablas de madera natural de 15-20 mm.
- Broca de corona de aproximadamente 32-35 mm.
- Tornillos para exterior.
- Bisagras pequeñas.
- Cierres sencillos.
- Sistemas de fijación para pared.
- Protector exterior para madera apto para este tipo de uso.
También podemos encontrar cajas nido comerciales para gorriones si preferimos utilizarlas como referencia antes de construir nuestro propio modelo.
Un proyecto perfecto para hacer en familia
Construir una caja nido es una actividad estupenda para realizar con niños. Permite trabajar con herramientas sencillas, aprender por qué las aves necesitan cavidades y después seguir durante meses lo que ocurre alrededor de la caja, y construirla solo es la primera parte. Después podemos aprender a reconocer a los gorriones que visitan el jardín.
Observar cuándo empiezan a transportar material, descubrir cuándo nacen los polluelos por el aumento de viajes de los adultos, y finalmente esperar el momento en que los jóvenes abandonen la caja. Una tarde de bricolaje puede convertirse así en varios meses de observación de la naturaleza.
Y quizá, cuando llegue la siguiente primavera, descubramos que la pequeña caja que construimos en casa ha pasado a formar parte de la siguiente generación de gorriones de nuestro barrio.

