Los murciélagos son unos vecinos mucho más habituales de lo que parece. Podemos tenerlos volando cada noche sobre nuestro jardín, alrededor de una farola o entre los edificios y no saber dónde pasan el día. Muchas especies utilizan grietas, huecos de árboles y pequeñas cavidades en construcciones para refugiarse. Sin embargo, la desaparición de árboles viejos y la rehabilitación de edificios pueden reducir la disponibilidad de estos lugares.
Las cajas refugio para murciélagos intentan proporcionarles una alternativa, y aunque a primera vista puedan parecer similares a una caja nido para pájaros, funcionan de una manera completamente diferente.

Qué es una caja refugio para murciélagos
Es una estructura artificial diseñada para proporcionar una cavidad oscura y protegida donde los murciélagos puedan descansar durante el día. Normalmente presenta una forma rectangular y bastante plana.
En lugar del agujero circular frontal típico de muchas cajas para aves, los murciélagos suelen acceder por una abertura estrecha situada en la parte inferior, desde allí trepan hasta el interior. Por eso, cuando veamos una caja alargada sin ningún agujero visible en el frontal, quizá no sea una caja nido para pájaros: puede tratarse de un refugio para murciélagos.
No es exactamente una caja nido
Aunque coloquialmente podamos hablar de «cajas nido para murciélagos», es más apropiado hablar de cajas refugio. Los murciélagos son mamíferos y no construyen nidos ni ponen huevos. Utilizan diferentes refugios a lo largo de su ciclo anual para descansar, reproducirse, criar o pasar determinadas épocas. Una caja artificial pretende reproducir algunas de las características de las grietas y cavidades que utilizarían naturalmente.
¿Por qué instalar refugios para murciélagos?
Principalmente para aumentar la disponibilidad de refugios. En determinados entornos existen cada vez menos:
- Árboles maduros con cavidades.
- Árboles muertos en pie.
- Grietas en construcciones antiguas.
- Huecos bajo cubiertas.
- Pequeñas cavidades en fachadas.
Los edificios modernos suelen ser mucho más herméticos. Instalar cajas no sustituye la conservación de los refugios naturales existentes, pero puede proporcionar lugares adicionales en jardines, fincas, parques y edificios.
Los murciélagos son grandes consumidores de insectos
Las especies de murciélagos que podemos observar habitualmente alrededor de nuestras casas se alimentan de insectos y otros pequeños artrópodos. Durante sus vuelos nocturnos pueden capturar una gran cantidad de presas, esto los convierte en una parte importantísima del ecosistema. Sin embargo, conviene evitar una afirmación demasiado habitual: instalar una caja de murciélagos no significa que vayamos a solucionar automáticamente un problema de mosquitos.
Los murciélagos consumen diferentes tipos de insectos según la especie y la disponibilidad de alimento. Debemos favorecerlos por su valor ecológico, no tratarlos como un insecticida volador.
Cómo es el interior
Una caja para murciélagos suele tener una o varias cámaras estrechas. Las paredes interiores deben proporcionar una superficie rugosa a la que puedan agarrarse, esto es fundamental. Un interior completamente liso puede dificultar que los animales trepen y permanezcan colgados. Algunos modelos incorporan ranuras horizontales o superficies rugosas específicamente diseñadas para facilitar el agarre.
Cajas de una cámara
Son los modelos más sencillos. Tienen un único espacio interior relativamente estrecho. Pueden ser una buena opción para iniciarse y ocupan poco espacio, además, suelen ser bastante económicas. Sin embargo, las cajas con varias cámaras ofrecen mayor variedad de condiciones interiores.
Cajas multicámara
Estos modelos incorporan dos, tres o más espacios internos separados, esto permite crear pequeños gradientes de temperatura. Un murciélago puede desplazarse de una zona a otra dependiendo de las condiciones.
Son cajas más grandes y pesadas, pero pueden resultar especialmente interesantes cuando buscamos una instalación permanente.
También existen refugios de cemento de madera
Igual que ocurre con las cajas para aves, podemos encontrar refugios fabricados con madera y otros construidos con cemento de madera u otros materiales duraderos. Los modelos de madera son:
- Más económicos.
- Ligeros.
- Fáciles de instalar.
- Relativamente sencillos de construir.
Los de cemento de madera suelen proporcionar:
- Gran resistencia.
- Buena durabilidad.
- Estabilidad.
- Menor mantenimiento estructural.
Su principal inconveniente es el peso y un precio normalmente superior.
El calor aquí funciona de manera diferente
Con las cajas para pequeñas aves solemos insistir en evitar una exposición excesiva al sol, con los murciélagos la cuestión es más compleja. Algunos refugios pueden beneficiarse de ubicaciones relativamente cálidas, especialmente cuando son utilizados por colonias reproductoras, pero las necesidades térmicas dependen de la especie, del clima y del tipo de refugio.
En regiones muy cálidas, una caja expuesta continuamente al sol puede alcanzar temperaturas excesivas, por eso no deberíamos aplicar una regla universal. Una estrategia interesante cuando disponemos de espacio consiste en ofrecer varios refugios con diferentes orientaciones y condiciones térmicas.
Dónde colocar una caja para murciélagos
Podemos instalarlas en:
- Fachadas.
- Muros.
- Árboles.
- Construcciones agrícolas.
- Otras estructuras altas y tranquilas.
Las fachadas pueden resultar especialmente prácticas porque proporcionan un soporte estable y dificultan el acceso de determinados depredadores. Además, permiten elegir bastante bien la orientación.
La altura es importante
Los murciélagos necesitan espacio para entrar y salir volando, en general, las cajas deben instalarse a varios metros del suelo. Una referencia habitual para muchos modelos domésticos es aproximadamente entre 3 y 5 metros, aunque las recomendaciones concretas pueden variar según el refugio y las especies. Si podemos colocarla algo más alta de forma segura, puede resultar adecuado.
Lo fundamental es que la entrada tenga un espacio de vuelo despejado.
Nada de ramas delante de la entrada
Este punto es especialmente importante, un murciélago necesita poder aproximarse y abandonar el refugio con facilidad, no deberíamos instalar la caja en mitad de un entramado de ramas densas.
Debe existir una trayectoria libre bajo la entrada, una pared despejada puede ofrecer precisamente estas condiciones.
También debemos pensar en los gatos
Una caja situada demasiado baja o junto a superficies desde las que un gato pueda alcanzar la entrada no es una buena elección. Los gatos pueden capturar murciélagos cuando salen del refugio. La altura y un espacio despejado alrededor de la entrada ayudan a reducir este riesgo.
¿Podemos ponerla en la fachada de casa?
Sí, siempre que el lugar sea adecuado, de hecho, puede ser una ubicación excelente. Debemos buscar una zona:
- Tranquila.
- Con altura suficiente.
- Con espacio despejado.
- Sin iluminación nocturna intensa dirigida directamente a la entrada.
- Con una orientación térmica apropiada.
Y hay otro pequeño detalle que quizá queramos tener en cuenta.
Mejor no colocarla encima de la puerta
Los murciélagos producen excrementos, el guano puede caer debajo de la caja. No suele representar ningún problema en un jardín, pero quizá no queramos instalar el refugio exactamente encima de una puerta, una ventana, una mesa de terraza o el lugar donde aparcamos el coche. Podemos escoger una zona de fachada donde el suelo inferior sea fácil de limpiar.
Evita la iluminación nocturna directa
Una caja colocada junto a un potente foco que permanece encendido toda la noche puede resultar menos atractiva para determinadas especies. Siempre que sea posible, busca un rincón oscuro. Esto también ayuda al resto de fauna nocturna. Reducir la contaminación lumínica del jardín puede ser tan importante como instalar refugios.
¿Cuándo colocar una caja?
Podemos instalarla durante cualquier época en la que podamos trabajar sin molestar refugios existentes. Cuanto antes forme parte del entorno, más tiempo tendrán los animales para descubrirla.
No debemos preocuparnos si permanece vacía durante meses, los murciélagos pueden tardar bastante en empezar a utilizar una caja nueva.
¿Cómo sabremos si está ocupada?
No necesitamos abrirla, podemos buscar algunas señales. La más evidente puede ser la presencia de pequeños excrementos debajo.
También podemos observar la caja al atardecer desde una distancia prudente. Si está ocupada, quizá veamos salir uno o varios murciélagos cuando comienza su actividad nocturna. Una cámara exterior también puede permitir observar la entrada sin molestarlos.
No abras una caja ocupada
Los murciélagos son fauna silvestre y algunas especies tienen periodos especialmente sensibles, no debemos abrir una caja simplemente por curiosidad, mucho menos si existe una colonia reproductora. La observación exterior es más que suficiente para disfrutar de su presencia.
¿Hay que limpiar las cajas?
El mantenimiento depende mucho del diseño. Muchas cajas para murciélagos están abiertas por la parte inferior y buena parte de los excrementos cae directamente al exterior, esto reduce considerablemente la necesidad de limpieza interior.
Sí debemos revisar periódicamente:
- Fijaciones.
- Grietas.
- Estado de la madera.
- Tejado.
- Posibles daños.
- Estabilidad de la estructura.
Nunca deberíamos realizar mantenimiento si sospechamos que la caja está ocupada.
Qué mirar antes de comprar una caja para murciélagos
Hay muchos modelos decorativos que parecen refugios adecuados, pero conviene comprobar algunos detalles. Buscaría especialmente:
- Interior rugoso.
- Cámara estrecha.
- Entrada inferior adecuada.
- Material resistente.
- Buen aislamiento.
- Ausencia de productos tóxicos.
- Fijaciones sólidas.
- Diseño pensado específicamente para murciélagos.
En los modelos de madera también valoraría un buen grosor de las paredes.
¿Podemos construirla nosotros mismos?
Sí, de hecho, fabricar un refugio sencillo para murciélagos puede ser un proyecto de bricolaje muy interesante. El concepto básico consiste en construir una caja estrecha con:
- Entrada inferior.
- Interior rugoso.
- Madera suficientemente gruesa.
- Uniones bien selladas.
- Tejado protegido.
- Sistema sólido de fijación.
No debemos utilizar madera tratada con sustancias potencialmente perjudiciales en el interior.
No atraigas murciélagos capturándolos o trasladándolos
Instalamos el refugio, elegimos una buena ubicación, y esperamos. No debemos intentar capturar murciélagos para introducirlos dentro ni trasladarlos desde otro lugar.
Ellos decidirán si la caja reúne las condiciones que necesitan. Puede tardar mucho tiempo, la paciencia vuelve a ser parte del proyecto.
Murciélagos, aves, insectos y un jardín mucho más vivo
Una caja para murciélagos encaja perfectamente en un jardín pensado para favorecer la biodiversidad. Podemos combinarla con cajas nido para aves, hoteles de insectos, plantas autóctonas, flores para polinizadores y puntos de agua seguros, pero no se trata de llenar el jardín de estructuras artificiales, lo más importante sigue siendo crear un buen hábitat.
Vegetación, insectos, oscuridad durante la noche, agua, refugios naturales, y ausencia de pesticidas innecesarios. Las cajas simplemente añaden algunas oportunidades. Quizá instalemos una y durante el primer año no ocurra absolutamente nada, ni el segundo. Hasta que una tarde de verano, cuando apenas queda luz, veamos una pequeña silueta caer desde la parte inferior de la caja, desplegar las alas y desaparecer rápidamente sobre nuestro jardín.
Entonces sabremos que alguien finalmente ha aceptado nuestra invitación.

