Hoteles de insectos pequeños: para qué sirven y dónde colocarlos

No necesitas tener un gran jardín para instalar un hotel de insectos. Existen modelos pequeños que pueden colocarse en una pared, una valla, junto al huerto e incluso en una terraza con suficientes plantas.

De hecho, cuando están correctamente diseñados, los hoteles de insectos pequeños pueden ser una opción más sencilla y práctica que las enormes estructuras con multitud de compartimentos que solemos ver en parques y jardines públicos. Pero el tamaño no es lo más importante. Para que un pequeño hotel de insectos resulte realmente útil debemos fijarnos en qué refugios ofrece, qué animales pueden utilizarlos y, especialmente, dónde vamos a colocarlo.

Hoteles de insectos pequeños

Qué es un hotel de insectos pequeño

Podemos considerar hoteles de insectos pequeños aquellos refugios compactos diseñados para instalarse fácilmente en jardines, terrazas, huertos o patios. Normalmente están fabricados en madera y contienen diferentes materiales o cavidades.

Podemos encontrar modelos con:

  • Cañas huecas.
  • Tubos de bambú.
  • Bloques de madera perforados.
  • Pequeños compartimentos con materiales naturales.
  • Zonas específicamente diseñadas para determinados insectos.

Algunos intentan proporcionar refugio a diferentes grupos, mientras que otros están especializados en un tipo concreto. Estos últimos pueden ser especialmente interesantes.

Pequeños hoteles para abejas solitarias

Probablemente sean uno de los ejemplos más útiles. Muchas especies de abejas solitarias utilizan cavidades existentes para reproducirse. No construyen grandes colmenas como las abejas melíferas. Las hembras pueden utilizar pequeños agujeros o tallos huecos donde preparan diferentes celdas para sus crías.

Un refugio formado por tubos de diámetros adecuados puede proporcionarles lugares de nidificación, por eso algunos hoteles pequeños parecen simplemente una pequeña caja llena de cañas, no necesitan nada más.

¿Un hotel pequeño puede funcionar realmente?

No debemos relacionar el tamaño del hotel con su utilidad. Un refugio compacto correctamente construido, instalado en el lugar adecuado y rodeado de plantas puede resultar mucho más atractivo que una enorme estructura mal diseñada, además, concentrar demasiados refugios en un único punto tampoco tiene por qué ser siempre mejor. Para un jardín doméstico suele ser suficiente empezar con uno o varios hoteles pequeños y comprobar qué ocurre.

Son ideales para jardines pequeños

No todos tenemos cientos de metros cuadrados disponibles. Un pequeño hotel puede instalarse discretamente entre la vegetación o junto a una zona con flores, esto permite incorporar refugios para insectos sin ocupar prácticamente espacio. Además, podemos colocar diferentes modelos en distintos puntos del jardín en lugar de concentrarlo todo en una única estructura.

¿Podemos ponerlos en una terraza?

Sí, aunque hay una condición importante: Debe existir un entorno mínimamente atractivo para los insectos. Colocar un hotel en una terraza completamente vacía, sin plantas ni flores, tiene pocas posibilidades de funcionar.

En cambio, una terraza con jardineras, plantas aromáticas y flores puede proporcionar alimento a diferentes polinizadores. Lavandas, tomillos y otras plantas con flor pueden contribuir a crear un pequeño espacio interesante incluso en plena ciudad.

El hotel proporcionará refugio, las plantas proporcionarán el alimento, y necesitamos ambas cosas.

¿Y en un balcón?

También puede funcionar, especialmente con pequeños refugios destinados a determinadas abejas solitarias. Pero debemos ser realistas, un balcón muy alto, expuesto constantemente al viento y sin apenas vegetación tendrá menos posibilidades que otro situado cerca de parques, jardines o zonas verdes. La presencia de flores adecuadas en el propio balcón aumenta considerablemente su interés.

Dónde colocar un hotel de insectos pequeño

La ubicación dependerá del tipo de hotel y de los insectos a los que esté destinado. En los refugios para abejas solitarias suele resultar interesante una ubicación que reciba sol, especialmente durante las primeras horas del día.

También debería estar protegido de las lluvias intensas. Una pared orientada favorablemente y con un pequeño tejado que proteja los tubos puede ser una excelente opción.

No lo dejes directamente en el suelo

Los pequeños hoteles destinados a insectos que utilizan cavidades suelen funcionar mejor instalados a cierta altura. Además de proporcionar una ubicación más adecuada, evitamos parte de la humedad procedente del suelo.

Podemos fijarlos a:

  • Una pared.
  • Una valla.
  • Una estructura del huerto.
  • Un poste.
  • Una construcción del jardín.

Lo importante es que queden firmemente sujetos.

Evita que se muevan continuamente

Colgar un hotel mediante una cuerda de una rama puede parecer una idea bonita, pero si el viento hace que la estructura se balancee constantemente, la ubicación puede resultar poco apropiada. Es preferible fijarla a una superficie estable.

Las pequeñas vibraciones ocasionales no representan un problema, pero no queremos convertir el refugio en un columpio cada vez que sopla el viento.

Protégelo de la lluvia

La humedad excesiva puede provocar problemas. Un pequeño tejado ayuda a impedir que la lluvia entre directamente en los tubos y cavidades. También conviene evitar orientaciones especialmente expuestas a las lluvias dominantes.

El objetivo no es mantener el hotel completamente seco en todo momento, sino evitar que el interior permanezca constantemente húmedo.

Colócalo cerca de flores

Este probablemente sea uno de los consejos más importantes, no pienses únicamente dónde queda bonito, piensa dónde encontrarán alimento sus posibles habitantes. Un hotel situado cerca de una zona con abundantes flores tendrá mucho más sentido.

Lo ideal es disponer de diferentes plantas que florezcan en distintos momentos del año. Así proporcionaremos alimento durante un periodo más largo.

Las plantas autóctonas son grandes aliadas

Incorporar especies vegetales propias de nuestra región puede favorecer a muchos insectos locales. Además, suelen estar mejor adaptadas a las condiciones climáticas y pueden requerir menos cuidados.

No hace falta transformar todo el jardín, un pequeño rincón con diferentes flores puede convertirse en una zona sorprendentemente activa.

No utilices pesticidas alrededor

Instalar un hotel de insectos mientras utilizamos insecticidas indiscriminadamente en las plantas cercanas resulta bastante contradictorio. Si queremos favorecer insectos beneficiosos debemos intentar mantener una gestión compatible con ellos.

Esto no significa dejar que cualquier plaga destruya nuestras plantas, significa buscar métodos más selectivos y evitar tratamientos innecesarios que puedan afectar también a polinizadores y otros pequeños animales.

Qué debemos mirar antes de comprar uno

Los hoteles pequeños son relativamente sencillos, pero la calidad puede variar bastante. Conviene comprobar:

  • Que la estructura sea resistente.
  • Que disponga de protección frente a la lluvia.
  • Que los tubos y cavidades estén bien terminados.
  • Que no haya astillas peligrosas en las entradas.
  • Que pueda fijarse firmemente.
  • Que los materiales interiores no estén simplemente colocados como decoración.
  • Que el diseño tenga sentido para los insectos que pretende atraer.

Un hotel sencillo y bien construido suele ser preferible a uno espectacular lleno de compartimentos cuya función no está demasiado clara.

Los tubos deben estar bien terminados

En los hoteles destinados a abejas solitarias, este detalle es especialmente importante. Las entradas deben ser relativamente lisas. Las cañas rotas o llenas de astillas pueden dificultar su utilización y dañar las alas de los insectos.

También conviene que los tubos tengan suficiente profundidad y que el extremo posterior esté cerrado. No se trata simplemente de cortar unas cuantas cañas y meterlas dentro de una caja.

¿Cuántos hoteles pequeños podemos instalar?

No existe una cantidad concreta, en un jardín podemos probar con diferentes refugios separados entre sí. Esto permite experimentar con ubicaciones y orientaciones diferentes.

Quizá uno sea ocupado rápidamente mientras otro permanezca vacío. Esa información también nos ayudará a comprender qué condiciones prefieren los insectos de nuestra zona.

¿Cuánto tardarán en aparecer insectos?

Aquí necesitamos paciencia. Instalar hoy un hotel no significa encontrarlo ocupado mañana. Puede pasar bastante tiempo antes de que algún insecto lo descubra y considere adecuado.

La época del año también influye, y, naturalmente, deben existir en los alrededores especies capaces de utilizarlo. Por eso un hotel vacío durante unas semanas no significa necesariamente que esté mal colocado.

¿Cómo sabemos si está siendo utilizado?

En refugios de tubos para abejas solitarias podemos observar que algunas entradas aparecen cerradas. Dependiendo de la especie, pueden utilizar barro, materiales vegetales u otras sustancias. Eso indica que probablemente hay celdas de cría en el interior.

Podemos observar el proceso desde cierta distancia sin tocar ni abrir los tubos. Precisamente esa posibilidad de contemplar pequeños comportamientos naturales es uno de los mayores atractivos de estos refugios.

¿Necesitan mantenimiento?

Un hotel pequeño tampoco debe convertirse en un elemento que instalamos y olvidamos indefinidamente. Hay que revisar periódicamente el estado general de la estructura y sustituir componentes deteriorados cuando sea necesario.

La humedad, hongos, parásitos y desgaste de los materiales pueden acabar afectando a los refugios. El mantenimiento dependerá mucho del diseño.

¿Pequeño o grande?

Para una terraza, balcón o jardín doméstico, muchas veces elegiríamos uno pequeño. Es fácil de instalar, económico y permite seleccionar mejor qué tipo de refugio queremos proporcionar.

Los hoteles grandes tienen sentido en determinadas situaciones y pueden ofrecer una mayor variedad de espacios, pero no son automáticamente mejores. De hecho, si estamos empezando, un pequeño hotel especializado puede ser una opción excelente.

Podemos instalarlo junto a nuestras flores, observarlo durante los siguientes meses y descubrir si alguien decide mudarse, porque en este caso no necesitamos tener muchas habitaciones. Necesitamos que las pocas que ofrecemos sean buenas.

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