Qué es un hotel de insectos y para qué sirve

Un hotel de insectos es una estructura diseñada para proporcionar refugio a diferentes especies de insectos beneficiosos. Puede instalarse en un jardín, un huerto, una terraza e incluso en determinados balcones, y suele estar formado por pequeños compartimentos rellenos de materiales como cañas huecas, madera perforada, piñas o ramas.

Aunque su nombre pueda hacernos imaginar una especie de alojamiento donde los insectos entran y salen constantemente, su función es bastante más concreta. Dependiendo del diseño, estos refugios pueden proporcionar lugares para reproducirse, pasar el invierno o protegerse de las condiciones meteorológicas. Abejas solitarias, algunas avispas solitarias, mariquitas y otros pequeños animales pueden utilizar este tipo de estructuras si encuentran las condiciones adecuadas.

Pero instalar un hotel de insectos no consiste simplemente en colgar una bonita casita de madera en la pared. Para que realmente resulte útil debemos elegir bien el modelo, la ubicación y, sobre todo, crear alrededor un entorno donde los insectos puedan encontrar alimento.

Qué es un hotel de insectos y para qué sirve

¿Para qué sirve un hotel de insectos?

La principal función de un hotel de insectos es proporcionar cavidades y pequeños refugios que cada vez pueden ser menos abundantes en jardines y espacios urbanos excesivamente ordenados. En la naturaleza existen multitud de lugares donde los insectos pueden refugiarse:

  • Tallos huecos.
  • Madera muerta.
  • Grietas.
  • Troncos viejos.
  • Cortezas.
  • Montones de ramas.
  • Piedras.
  • Hojas secas.

Cuando eliminamos sistemáticamente estos elementos para mantener jardines perfectamente limpios, también eliminamos posibles refugios. Un hotel de insectos intenta recuperar parcialmente algunas de esas pequeñas estructuras.

No todos los hoteles sirven para los mismos insectos

Este es uno de los puntos más importantes. Bajo el nombre de hotel de insectos se venden estructuras muy diferentes, algunos modelos contienen principalmente tubos o cañas y están pensados especialmente para determinadas abejas solitarias, otros incorporan diferentes compartimentos con madera, piñas y otros materiales con la intención de ofrecer refugio a varios tipos de insectos. Por eso no debemos pensar que cualquier hotel atraerá automáticamente mariposas, mariquitas, abejas y todo tipo de pequeños animales, cada especie tiene necesidades diferentes.

Las abejas solitarias son unas de sus principales huéspedes

Muchos de los hoteles de insectos más efectivos están especialmente relacionados con las abejas solitarias que utilizan cavidades para reproducirse. A diferencia de la abeja melífera, muchas especies de abejas no viven en grandes colonias.

Las hembras buscan pequeñas cavidades donde preparar diferentes celdas. En ellas depositan alimento y ponen sus huevos. Los tubos huecos o perforaciones adecuadamente diseñadas pueden proporcionar lugares donde realizar este proceso. Si alguna vez observas pequeños tubos de un hotel cerrados con barro u otros materiales, puede significar que han sido ocupados.

¿También pueden utilizarlos las mariquitas?

Determinados refugios pueden proporcionar lugares donde algunos insectos pasen periodos de reposo o encuentren protección. Las mariquitas resultan especialmente interesantes porque tanto los adultos como sus larvas de algunas especies consumen pulgones y otros pequeños invertebrados.

Sin embargo, colocar unas cuantas piñas dentro de una caja no garantiza que aparezca una colonia de mariquitas. Para atraer fauna beneficiosa necesitamos algo mucho más importante que el propio refugio: un jardín adecuado.

¿Sirven para atraer mariposas?

Algunos hoteles comerciales incluyen compartimentos verticales etiquetados como refugios para mariposas, pero si nuestro objetivo principal es atraer mariposas al jardín, la estrategia más efectiva pasa por proporcionar las plantas adecuadas. Las mariposas adultas necesitan flores que produzcan néctar y las orugas dependen de determinadas plantas nutricias.

Un jardín con abundantes flores, plantas autóctonas y ausencia de pesticidas tendrá muchísimo más valor para las mariposas que un hotel de insectos colocado en un espacio sin vegetación adecuada.

¿Ayudan a controlar las plagas?

Pueden formar parte de un jardín donde exista un buen equilibrio ecológico. Algunos insectos que podemos favorecer son depredadores naturales de pulgones y otros pequeños animales que pueden convertirse en plagas, mariquitas y crisopas son ejemplos conocidos.

Pero un hotel de insectos no debe entenderse como un insecticida natural, no podemos instalarlo junto a unas plantas llenas de pulgones y esperar que el problema desaparezca automáticamente. Su función es favorecer la biodiversidad y proporcionar refugios. El control biológico puede ser una consecuencia de disponer de un ecosistema más equilibrado.

Un hotel sin comida sirve de poco

Podemos instalar el mejor hotel de insectos del mercado y conseguir que permanezca completamente vacío. ¿Por qué? Porque los animales necesitan mucho más que alojamiento, necesitan alimento. Un jardín con flores durante diferentes épocas del año, plantas autóctonas y cierta diversidad vegetal ofrece muchas más posibilidades de atraer insectos.

Por eso lo ideal es pensar en el hotel como una pieza dentro de un pequeño ecosistema, primero creamos un jardín atractivo, después proporcionamos refugios.

¿Dónde podemos instalarlo?

Los hoteles de insectos pueden colocarse en diferentes lugares:

  • Jardines.
  • Huertos.
  • Terrazas con plantas.
  • Patios.
  • Balcones suficientemente vegetados.
  • Centros educativos.
  • Huertos urbanos.

Pero no basta con encontrar una pared vacía, la ubicación dependerá del tipo de refugio y de las especies que queramos favorecer. En general, conviene buscar un lugar protegido de las lluvias más intensas, estable y próximo a plantas que proporcionen alimento.

¿Debe darle el sol?

Muchos refugios destinados a abejas solitarias funcionan mejor en ubicaciones soleadas o que reciban varias horas de sol, especialmente durante la mañana. La orientación también ayuda a evitar que el interior permanezca húmedo durante demasiado tiempo.

Sin embargo, no existe una norma idéntica para todos los tipos de refugio. Un hotel que pretende albergar diferentes grupos de insectos puede contener compartimentos con necesidades distintas. Por eso siempre conviene tener claro qué queremos favorecer antes de decidir dónde instalarlo.

Pequeño no significa peor

Los enormes hoteles de insectos resultan muy vistosos. Podemos encontrarlos en parques, jardines botánicos y proyectos educativos, pero para una terraza o jardín particular no necesitamos construir una estructura gigantesca. Un pequeño refugio bien diseñado y colocado correctamente puede resultar mucho más útil que un gran hotel lleno de materiales inadecuados.

La calidad del diseño importa más que el tamaño.

Cuidado con los hoteles puramente decorativos

No todos los productos que encontramos a la venta están diseñados pensando realmente en las necesidades de los insectos, algunos priorizan claramente la estética. Cañas rotas, tubos demasiado grandes, madera tratada, agujeros con astillas o compartimentos prácticamente inaccesibles pueden reducir mucho su utilidad.

Antes de comprar uno conviene fijarse en los materiales y en cómo están construidos los refugios. Un hotel bonito puede decorar perfectamente el jardín, pero si queremos ayudar a los insectos, debe ser algo más que decoración.

También necesitan mantenimiento

Un hotel de insectos no debería instalarse y olvidarse durante diez años. Los materiales pueden deteriorarse, acumular humedad o desarrollar problemas. Dependiendo del tipo de estructura puede ser necesario sustituir algunas partes con el paso del tiempo.

También debemos comprobar que continúa bien sujeto y protegido de las condiciones meteorológicas. La higiene es especialmente importante cuando concentramos numerosos lugares de reproducción en un espacio pequeño.

¿Podemos construir nuestro propio hotel?

Sí, de hecho, puede convertirse en un proyecto muy interesante para realizar en familia. Una estructura sencilla de madera y algunos materiales adecuados pueden ser suficientes, pero conviene evitar el típico enfoque de llenar una caja con cualquier cosa que encontremos.

Cada material debería tener una función. En nuestro artículo sobre cómo construir un hotel de insectos explicaremos qué materiales utilizar, cómo preparar las cavidades y qué errores debemos evitar.

¿Merece la pena instalar uno?

Sí, siempre que tengamos expectativas realistas. Un hotel de insectos no transformará por sí solo un jardín sin vida, tampoco conseguirá que aparezcan automáticamente decenas de especies, pero combinado con flores, plantas adecuadas, ausencia de pesticidas y cierta tolerancia hacia los pequeños rincones naturales puede proporcionar refugios útiles y convertirse además en una fantástica herramienta para observar la naturaleza de cerca.

Quizá esa sea una de sus mayores virtudes, un pequeño hotel instalado junto a nuestras plantas puede permitirnos contemplar cómo una abeja solitaria inspecciona una cavidad, cómo transporta material o cómo termina cerrando la entrada. De repente, animales a los que apenas prestábamos atención empiezan a tener nombres, comportamientos y pequeñas historias. Y eso es precisamente lo que buscamos cuando intentamos traer un poco más de naturaleza a nuestro jardín o terraza.

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