Hay llamadas que conviene responder y otras que probablemente deberíamos ignorar. Si al otro lado está Ghost Face, la segunda opción parece bastante razonable. Scream: El Juego convierte una de las características más reconocibles de la saga cinematográfica en el centro de la partida. Los jugadores tendrán que colaborar en tiempo real para completar diferentes escenas mientras una aplicación móvil reproduce las llamadas de Ghost Face, que puede amenazar, perseguir o poner directamente en peligro a cualquiera de los participantes.
No estamos ante un juego de deducción en el que haya que descubrir quién se esconde bajo la máscara. Aquí todos sabemos perfectamente quién es el problema, el problema es Ghost Face, y tenemos unos veinte minutos para sobrevivir.

Ficha rápida de Scream: El Juego
- Jugadores: 3 a 8
- Edad recomendada: a partir de 13 años
- Duración aproximada: 20 minutos
- Editorial original: Funko Games
- Tipo de juego: cooperativo en tiempo real
- Mecánicas principales: colección de cartas, intercambio, gestión de mano y presión temporal
- Temática: Scream y Ghost Face
- Dificultad: baja-media
- Requiere aplicación móvil: sí
¿De qué trata Scream: El Juego?
Todos los jugadores forman parte del mismo equipo y tienen un objetivo muy sencillo de explicar: completar todas las escenas antes de que se termine el tiempo y conseguir que nadie sea asesinado por Ghost Face. Para hacerlo tendremos que reunir determinados objetos representados mediante cartas.
Cada jugador dispone de una escena que requiere una combinación concreta de elementos. Cuando consigue reunirlos, completa esa escena y pasa a la siguiente. El problema es que Ghost Face no va a esperar tranquilamente mientras organizamos nuestras cartas. La aplicación interrumpe constantemente la partida con llamadas, amenazas y nuevas condiciones que obligan al grupo a reaccionar rápidamente.
¿Cómo se juega?
En nuestro turno podemos robar cartas o intercambiar objetos con otros jugadores para intentar completar las combinaciones indicadas en nuestras escenas. Los objetos están inspirados en elementos reconocibles de la saga, como llaves, teléfonos móviles, palomitas, sangre o películas de Stab.
Cuando reunimos todos los objetos necesarios, completamos la escena y seguimos avanzando. Todo parece bastante manejable mientras lo explicamos tranquilamente. Durante la partida, en cambio, estaremos intentando localizar cartas, intercambiarlas rápidamente con nuestros compañeros y escuchar simultáneamente las órdenes que llegan desde el teléfono. Esa presión es precisamente la gracia del juego.
La aplicación de Ghost Face
La aplicación no es un complemento opcional, forma parte esencial de la partida. Un jugador debe instalarla en un dispositivo móvil y configurar los nombres de los participantes. A partir de ahí, Ghost Face empieza a llamar periódicamente.
La voz utilizada es la de Roger L. Jackson, la voz original de Ghost Face en la saga cinematográfica, lo que aporta bastante a la ambientación. Las llamadas pueden dirigirse a todo el grupo o señalar específicamente a un jugador.
En ocasiones tendremos que descartar determinadas cartas, en otras, Ghost Face exigirá que un participante consiga unos objetos concretos antes de su siguiente llamada. Si no consigue cumplir la condición a tiempo, puede morir, y aquí nadie puede decir aquello de “bueno, seguimos los demás”. Si muere un jugador, perdéis todos.
Es un cooperativo de verdad
Scream: El Juego obliga a colaborar constantemente, no existe un ganador individual, tampoco tiene sentido guardar una carta simplemente porque nos gusta más tenerla nosotros. Si otro jugador necesita urgentemente un teléfono y nosotros tenemos uno disponible, probablemente deberíamos ayudarle, especialmente si Ghost Face acaba de llamarlo y le ha explicado de una forma bastante convincente qué ocurrirá si no lo consigue.
Esta necesidad de intercambiar información y cartas hace que la comunicación alrededor de la mesa sea prácticamente constante.
Todo sucede en tiempo real
No existen turnos tranquilos en los que podamos estudiar durante varios minutos todas nuestras posibilidades. El reloj continúa avanzando mientras jugamos, eso significa que tendremos que tomar decisiones rápidas, pedir cartas a otros participantes y recordar qué necesita cada persona.
Cuantos más jugadores participan, más información circula alrededor de la mesa, el resultado puede ser bastante caótico, pero es un caos deliberado. La sensación de que todos estamos intentando resolver problemas mientras algo malo se acerca encaja perfectamente con la temática de Scream.
Las escenas
Cada jugador trabaja con cartas de escena que representan diferentes localizaciones o situaciones, entre ellas aparecen lugares como la casa de los Macher, el instituto, el hospital o el local de billar. Cada escena exige reunir entre tres y cinco objetos concretos. Cuando conseguimos completarla, avanzamos hacia una nueva.
La partida termina con victoria solamente si el grupo consigue terminar todas las escenas antes de que el tiempo se agote.
Ghost Face puede perseguir a un jugador concreto
Una de las mejores ideas de la aplicación es que Ghost Face no siempre amenaza al grupo entero. Puede escoger a una persona, entonces la tensión cambia inmediatamente. Ese jugador quizá tenga que conseguir determinados objetos o cumplir una condición antes de la siguiente llamada. El resto tendrá que ayudarlo.
Esto evita que todos estén simplemente concentrados en completar su propio pequeño objetivo. De repente, proteger a un compañero puede convertirse en la prioridad absoluta.
Si alguien muere, todos pierden
Scream: El Juego no tiene demasiada piedad. El grupo pierde si ocurre cualquiera de estas dos cosas:
- Se termina el tiempo.
- Ghost Face mata a uno de los jugadores.
Por tanto, no basta con que la mayoría complete sus escenas, todos tienen que sobrevivir. Esta regla refuerza muchísimo la cooperación, porque ignorar al participante que se ha quedado atrás puede terminar destruyendo toda la partida.
Tiene diferentes niveles de dificultad
La aplicación permite modificar la dificultad. Existe un modo más exigente en el que Ghost Face llama con mayor frecuencia y disponemos de menos tiempo para completar la partida.
Esto resulta especialmente útil porque, una vez que el grupo conoce bien las cartas y aprende a coordinarse, la dificultad estándar puede resultar algo más controlable. Aumentar la presión devuelve parte de esa sensación inicial de caos.

También podemos ajustar el tono de Ghost Face
La aplicación incorpora diferentes opciones para el lenguaje utilizado durante las llamadas. Existe una configuración moderada y otra más intensa, con mensajes más propios de la saga cinematográfica. Es un pequeño detalle, pero permite adaptar la experiencia al grupo que está jugando.
¿Es complicado aprender a jugar?
No, las reglas básicas son bastante sencillas: robar cartas, intercambiarlas, completar escenas y reaccionar a las llamadas. La verdadera dificultad no está en entender el reglamento, sino en hacer todo eso rápidamente mientras Ghost Face sigue introduciendo problemas.
Por eso la primera partida suele ser bastante más caótica que las siguientes. No porque las reglas cambien, sino porque todavía no hemos aprendido a comunicarnos bien.
¿Funciona mejor con muchos jugadores?
El juego admite entre tres y ocho participantes. Con pocos jugadores resulta algo más fácil seguir qué cartas necesita cada persona, mientras que con grupos grandes aumenta considerablemente el caos y la cantidad de intercambios.
La propia estructura del juego encaja especialmente bien con grupos de amigos, porque buena parte de la diversión nace de hablar, gritar nombres de objetos y reaccionar conjuntamente ante las llamadas. Para dos personas no está diseñado oficialmente.
¿Hay que conocer las películas?
No es necesario para entender el juego. Podemos disfrutar perfectamente de las mecánicas aunque no recordemos todos los personajes y localizaciones de la saga. Sin embargo, los aficionados apreciarán mucho más las referencias, los objetos y, especialmente, recibir una llamada con la voz de Ghost Face.
La aplicación es probablemente el elemento que más consigue diferenciarlo de un simple juego de cartas cooperativo.
Un juego especialmente bueno para Halloween
Por duración, ambientación y número de participantes, Scream: El Juego funciona especialmente bien durante una noche temática de terror o Halloween, no requiere preparar una campaña larga ni dedicar toda la noche a una única partida. Podemos jugar veinte minutos, cambiar jugadores y volver a intentarlo.
Además, la presencia del teléfono y las llamadas de Ghost Face generan una ambientación que funciona especialmente bien con las luces algo más bajas de lo habitual. No es imprescindible, pero ayuda.
¿Depende mucho de la suerte?
Las cartas introducen naturalmente bastante azar. Puede ocurrir que el objeto que necesitamos aparezca rápidamente o que tengamos que pedir ayuda desesperadamente a los demás, sin embargo, la parte realmente importante está en la coordinación. Un grupo que comunica correctamente qué cartas necesita y las intercambia con rapidez tendrá muchas más posibilidades que uno donde cada persona juega exclusivamente para sí misma, por tanto, el azar condiciona la partida, pero la cooperación marca buena parte de la diferencia.
¿Para quién recomendamos Scream: El Juego?
Puede funcionar especialmente bien para:
- Fans de Scream.
- Grupos de amigos.
- Reuniones de Halloween.
- Aficionados a los juegos cooperativos.
- Personas que disfrutan de juegos en tiempo real.
- Jugadores que busquen partidas cortas.
- Grupos numerosos, ya que admite hasta ocho participantes.
Puede resultar menos interesante para quienes prefieran juegos tranquilos donde exista mucho tiempo para pensar cada decisión. Aquí precisamente buscamos lo contrario.
Lo mejor de Scream: El Juego
Su principal acierto es utilizar la aplicación de una forma que tiene sentido con la franquicia. Las llamadas telefónicas son uno de los elementos más reconocibles de Scream, por lo que convertirlas en el mecanismo que introduce presión durante la partida resulta mucho más temático que utilizar una aplicación simplemente para gestionar puntuaciones.
También funciona muy bien que las partidas duren alrededor de veinte minutos. La tensión aparece rápidamente, la situación puede descontrolarse en pocos minutos y, si perdemos, resulta muy fácil volver a empezar.
¿Merece la pena Scream: El Juego?
Scream: El Juego es una propuesta especialmente recomendable para grupos que disfruten de experiencias cooperativas rápidas y tengan cierta afinidad por la saga.
No estamos ante un juego de estrategia profunda ni ante una recreación completa de las películas. Su objetivo es generar veinte minutos de nervios, intercambios rápidos de cartas y llamadas inesperadas mientras todo el grupo intenta mantenerse con vida, y la aplicación consigue que funcione. Podemos estar concentrados buscando una simple carta de teléfono cuando empieza a sonar el móvil y aparece el nombre de uno de nuestros compañeros.
En ese momento, durante unos segundos, todo el mundo deja de hablar, porque sabemos perfectamente quién está llamando. Y probablemente no sea para preguntar qué tal va la partida.
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