Rachel Green: de niña rica a mujer independiente

Rachel Green entra en Friends vestida de novia, empapada y después de haber huido de su propia boda. No tiene trabajo, nunca ha vivido por su cuenta y depende económicamente de su padre. Diez temporadas después, es una profesional de la moda, madre de una hija y una mujer capaz de tomar sus propias decisiones.

Interpretada por Jennifer Aniston, Rachel protagoniza probablemente una de las evoluciones más claras de Friends. Su historia con Ross es fundamental, pero reducirla a esa relación sería quedarse con solo una parte del personaje.

Rachel Green

Una novia a la fuga

Rachel Green había crecido en una familia acomodada y tenía prácticamente toda su vida decidida. Debía casarse con Barry Farber, vivir cómodamente y continuar dentro del mismo ambiente privilegiado en el que había crecido. Pero el día de su boda comprende que no quiere aquella vida y huye.

Termina buscando a Monica, una antigua amiga del instituto, y aparece en Central Perk todavía vestida de novia. Monica la acoge en su apartamento y Rachel empieza desde cero.

Uno de sus primeros grandes gestos de independencia consiste en cortar las tarjetas de crédito que paga su padre. Es una escena sencilla, pero representa perfectamente el comienzo de su transformación.

Monica y una nueva vida

Monica se convierte en la persona que ayuda a Rachel a entrar en el mundo adulto. Las dos recuperan su amistad y empiezan a vivir juntas, aunque la convivencia entre una Monica obsesionada con el orden y una Rachel acostumbrada a que otros hagan las cosas por ella no siempre resulta sencilla. Con el tiempo forman una de las amistades más importantes de la serie.

Rachel aprende a trabajar, pagar facturas y responsabilizarse de su propia vida, mientras el apartamento de Monica se convierte también en su verdadero hogar.

La peor camarera de Central Perk

Su primer trabajo es como camarera en Central Perk, no destaca precisamente por su talento. Rachel se equivoca, se distrae y tampoco parece demasiado interesada en convertirse en la mejor camarera de Nueva York. Pero aquel empleo tiene un enorme significado porque es la primera vez que gana su propio dinero.

Además, Rachel sabe perfectamente que no quiere quedarse allí para siempre. Lo que realmente le interesa es la moda.

De Central Perk a Ralph Lauren

Rachel empieza poco a poco a buscar oportunidades dentro del sector que le gusta. Pasa por Fortunata Fashions, consigue trabajar en Bloomingdale’s y finalmente llega a Ralph Lauren. Su carrera profesional es importante porque no aparece de la nada. Rachel empieza desde abajo, comete errores y aprende mientras intenta abrirse camino en un mundo muy competitivo.

La chica que inicialmente no sabía cómo pagar un alquiler acaba teniendo una carrera propia y siendo valorada profesionalmente. Ese crecimiento es probablemente incluso más importante que su historia sentimental.

Ross y Rachel

Aunque, naturalmente, está Ross. Ross llevaba enamorado de Rachel desde el instituto, pero ella tarda bastante en descubrirlo. Cuando finalmente comprende que también siente algo por él, Ross acaba de regresar de China acompañado por Julie.

Después llega la famosa lista de pros y contras, que provoca una enorme discusión cuando Rachel descubre que Ross ha escrito, entre otras cosas, que ella es “solo una camarera”. La situación cambia gracias a una vieja cinta del baile de graduación.

Rachel descubre que años atrás Ross estuvo dispuesto a acompañarla cuando parecía que su cita la había dejado plantada. Al verlo, comprende hasta qué punto llevaba años queriéndola. Lo besa. Y Phoebe sentencia: “Es su media langosta.”

Por fin juntos

Ross y Rachel empiezan finalmente una relación, pero los problemas aparecen cuando ella comienza a progresar profesionalmente. Rachel conoce a Mark, que la ayuda a entrar en Bloomingdale’s, y Ross se pone cada vez más celoso. Para Rachel, su nuevo trabajo representa algo importantísimo: por primera vez está construyendo una carrera que realmente le pertenece.

Ross, sin embargo, siente que está perdiendo espacio en su vida. Las discusiones aumentan hasta llegar al momento inevitable.

“¡Nos estábamos tomando un descanso!”

Rachel propone que se tomen un descanso, Ross sale, bebe y termina acostándose con Chloe, la chica de la fotocopiadora. Al día siguiente intenta desesperadamente evitar que Rachel lo descubra.

Fracasa. Y empieza una de las discusiones más famosas de la televisión. Ross defenderá durante años que estaban tomándose un descanso. Rachel considera que eso no justifica acostarse con otra persona apenas unas horas después.

¿Quién tenía razón? Probablemente Friends consiguió algo mucho más rentable que resolverlo: conseguir que los espectadores sigan discutiéndolo décadas después.

Dieciocho páginas

Tiempo después, Rachel contempla la posibilidad de volver con Ross, pero antes escribe una carta explicándole todo lo que necesita que él reconozca. Dieciocho páginas. Por las dos caras. Ross intenta leerla de madrugada, se queda dormido y al día siguiente asegura estar de acuerdo sin saber exactamente qué ha aceptado. Cuando finalmente la termina, descubre que Rachel quiere que asuma toda la responsabilidad por la ruptura.

Ross no está dispuesto. Y vuelve el famoso: “¡Nos estábamos tomando un descanso!”

Joshua y los celos por Emily

Rachel también tiene otras relaciones, aunque muchas quedan inevitablemente condicionadas por Ross. Una de las más divertidas es Joshua, un cliente de Bloomingdale’s al que intenta conquistar con bastante poca sutileza. Precisamente durante esa época Ross conoce a Emily y su relación avanza rápidamente. Cuanto más serio parece lo suyo, más evidente resulta que Rachel todavía siente algo por él.

Finalmente decide viajar a Londres para impedir su boda. Pero cuando ve a Ross feliz con Emily, cambia de opinión y no le confiesa sus sentimientos. No hace falta. Durante la ceremonia Ross pronuncia el nombre de Rachel en lugar del de Emily.

El desastre está servido.

El matrimonio de Las Vegas

Más adelante Ross y Rachel viajan con el grupo a Las Vegas, beben demasiado y terminan casándose. A la mañana siguiente acuerdan anular el matrimonio, Ross, sin embargo, está aterrorizado ante la posibilidad de acumular un tercer divorcio y decide no hacerlo sin explicárselo a Rachel. Ella termina descubriéndolo.

Y Rachel puede añadir oficialmente “exmujer de Ross Geller” a su ya complicada relación con él.

Rachel y Joey

Una de las historias más discutidas de las últimas temporadas es la relación entre Rachel y Joey. Primero es Joey quien se enamora de ella. Rachel no siente lo mismo, pero más adelante empieza a verlo de una manera diferente, finalmente intentan convertirse en pareja.

Y descubren que no funciona. Su amistad es tan natural que cualquier intento romántico resulta extraño para ambos. Deciden dejarlo y conservar lo que ya tenían. La trama no convenció a todos los seguidores de Friends, pero permitió mostrar que Rachel podía intentar construir su vida sentimental más allá de Ross.

Emma

Todo vuelve a cambiar cuando Rachel descubre que está embarazada después de haber pasado una noche con Ross. Así nace Emma. Rachel entra entonces en una nueva etapa. Tiene que combinar maternidad, trabajo y una relación cada vez más difícil de definir con Ross. Ambos comparten la crianza de su hija, pero no vuelven automáticamente a ser pareja.

Es un cambio importante para Rachel. La joven que llegó a Nueva York sin saber cómo cuidar de sí misma ahora tiene otra persona que depende de ella.

París

Hacia el final de la serie aparece la mayor oportunidad profesional de Rachel. Le ofrecen trabajar para Louis Vuitton en París y acepta. Es la culminación lógica de todo su recorrido profesional: aquella camarera de Central Perk ha llegado lo suficientemente lejos como para recibir una gran oferta internacional.

Pero marcharse significa dejar Nueva York, sus amigos y también a Ross. Rachel se despide de todos excepto de él. Ross se enfada hasta que ella explica que precisamente no podía despedirse porque hacerlo con él era demasiado difícil. Y, naturalmente, terminan juntos otra vez.

“He bajado del avión”

Rachel sube al avión rumbo a París, Ross comprende que todavía la quiere y corre al aeropuerto para decírselo, pero aparentemente llega demasiado tarde. Después escucha un mensaje de Rachel en el contestador. Ella está intentando bajar del avión y la grabación termina antes de que Ross pueda saber qué ha ocurrido.

“¿Ha bajado del avión?”. Entonces Rachel aparece. “He bajado del avión.” Después de diez temporadas, rupturas, otras parejas, un matrimonio accidental, una hija y una cantidad considerable de discusiones, Ross y Rachel terminan juntos.

Jennifer Aniston y el fenómeno Rachel

Friends convirtió a Jennifer Aniston en una estrella internacional. Su interpretación consiguió que Rachel fuera divertida incluso cuando se comportaba de manera egoísta, caprichosa o completamente irracional. Y también está el pelo.

“The Rachel” se convirtió en uno de los cortes más imitados de los años 90, aunque la propia Aniston ha contado que no era precisamente fácil de mantener. Rachel no solo marcaba tendencias dentro de la serie.

También las marcaba fuera.

Mucho más que la novia de Ross

La evolución de Rachel funciona porque su historia principal no consiste realmente en encontrar pareja.Consiste en encontrar su propia vida.

Empieza dependiendo económicamente de su familia y termina siendo una profesional capaz de recibir una oferta para trabajar en París. Aprende a vivir sola, desarrolla una carrera, se convierte en madre y deja de ser aquella chica que esperaba que otros decidieran qué debía hacer. Por eso el final tiene sentido.

Rachel no baja del avión porque necesite a Ross para construir una vida, a esas alturas ya ha demostrado que puede hacerlo perfectamente sola. Baja porque puede elegir qué quiere. Y esta vez elige quedarse.

Aunque probablemente Ross tardara muy poco en volver a mencionar que, técnicamente, estaban tomándose un descanso.

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