Qué es el Qigong (Chi Kung): beneficios, ejercicios y cómo empezar

Si alguna vez has visto a un grupo de personas realizando movimientos lentos y fluidos en un parque, acompañados de una respiración tranquila y una gran concentración, es muy probable que estuvieran practicando Qigong.

También conocido como Chi Kung, este antiguo sistema de ejercicios chino combina movimiento, respiración y relajación para mejorar el bienestar físico y mental. No requiere una gran forma física, no es competitivo y puede adaptarse prácticamente a cualquier edad.

Precisamente por eso cada vez más personas lo incorporan a su rutina diaria como una forma sencilla de mantenerse activas y reducir el estrés.

Qué es el Qigong (Chi Kung)

¿Qué es el Qigong?

La forma más aceptada de escribir su nombre es Qigong, aunque durante muchos años en Occidente fue más conocido como Chi Kung o Chi Gong.

La palabra está formada por dos términos chinos:

  • «Qi», que suele traducirse como energía vital.
  • «Gong», que significa trabajo, práctica o habilidad adquirida.

En conjunto, Qigong podría traducirse como «el trabajo de la energía». Se trata de una disciplina con miles de años de historia que forma parte de la medicina tradicional china y que busca favorecer el equilibrio entre el cuerpo, la respiración y la mente mediante movimientos suaves y conscientes.

¿Cómo se practica?

Una sesión de Qigong suele incluir tres elementos fundamentales. El primero son los movimientos lentos y controlados, que movilizan las articulaciones y activan suavemente la musculatura. El segundo es la respiración profunda y pausada, sincronizada con cada movimiento.

Y el tercero es la concentración mental, procurando mantener la atención en el cuerpo y en la respiración, dejando a un lado las preocupaciones del día. No se trata de hacer fuerza ni de alcanzar una determinada postura, sino de moverse con calma y sin dolor.

Beneficios del Qigong

Muchas personas practican Qigong simplemente porque les ayuda a sentirse mejor.
Entre sus beneficios más conocidos se encuentran:

  • Favorece la movilidad de las articulaciones.
  • Ayuda a mejorar el equilibrio.
  • Reduce la sensación de estrés.
  • Favorece la relajación.
  • Puede mejorar la coordinación.
  • Ayuda a tomar conciencia de la postura corporal.
  • Es una actividad física muy poco agresiva para las articulaciones.
  • Puede complementar otros hábitos saludables como caminar o practicar yoga.

Aunque algunas personas atribuyen al Qigong efectos muy amplios sobre la salud, conviene recordar que la evidencia científica es más sólida para aspectos como el equilibrio, la movilidad, la calidad de vida y la reducción del estrés que para otras afirmaciones más extraordinarias.

¿Quién puede practicarlo?

Una de las grandes ventajas del Qigong es que resulta apto para casi cualquier persona.
Es especialmente popular entre:

  • Personas mayores.
  • Personas que desean empezar a hacer ejercicio de forma suave.
  • Quienes buscan reducir el estrés.
  • Personas con trabajos sedentarios.
  • Personas que desean mejorar su flexibilidad y equilibrio.

En caso de padecer una enfermedad importante o una lesión reciente, siempre conviene consultar previamente con un profesional sanitario antes de iniciar cualquier actividad física.

¿Qué diferencia hay entre Qigong y Tai Chi?

Es habitual confundir ambas disciplinas porque comparten muchos movimientos lentos y una filosofía parecida. Sin embargo, existen diferencias.

El Tai Chi nació originalmente como un arte marcial, aunque hoy en día también se practica por sus beneficios para la salud. El Qigong, en cambio, está mucho más centrado en ejercicios sencillos destinados a mejorar la respiración, la relajación y el bienestar general.

Por regla general, el Qigong resulta más fácil de aprender para quienes empiezan desde cero.

¿Hace falta material?

Prácticamente no. Solo necesitas:

  • Ropa cómoda.
  • Calzado deportivo ligero o practicar descalzo si el suelo lo permite.
  • Un espacio tranquilo.

Muchas personas realizan sus ejercicios en parques, jardines o incluso en el salón de casa.

¿Cuánto tiempo conviene practicar?

No hace falta dedicar una hora diaria. Con sesiones de entre 15 y 30 minutos, dos o tres veces por semana, ya es posible disfrutar de la mayoría de sus beneficios. Lo más importante es la constancia.

Como ocurre con caminar o hacer estiramientos, practicar un poco con regularidad suele ser más útil que realizar sesiones muy largas de forma ocasional.

Consejos para empezar

Si nunca has practicado Qigong, lo mejor es comenzar con ejercicios básicos y movimientos sencillos. No intentes memorizar largas secuencias desde el primer día. Respira con tranquilidad, evita los movimientos bruscos y escucha siempre a tu cuerpo.

Si tienes la oportunidad de asistir a unas clases para principiantes, aprenderás la técnica correcta mucho más rápido y evitarás malos hábitos desde el principio.

Un ejercicio suave para cuerpo y mente

El Qigong demuestra que mantenerse activo no siempre significa correr, levantar pesas o realizar entrenamientos intensos. A veces, dedicar unos minutos a mover el cuerpo con calma, respirar profundamente y desconectar del estrés diario puede convertirse en una excelente forma de cuidar la salud.

Por su sencillez, su accesibilidad y su bajo impacto, el Qigong es una actividad que puede acompañarnos durante toda la vida y complementar perfectamente otros hábitos saludables como caminar, nadar o practicar ejercicios de fuerza.

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