Jengibre: propiedades, beneficios y cómo utilizarlo en la cocina

El jengibre es una especia muy apreciada por su aroma fresco, ligeramente picante y con un toque cítrico. Durante siglos ha formado parte de la gastronomía y la medicina tradicional de numerosos países asiáticos, y en los últimos años también ha ganado popularidad en Europa por su versatilidad en la cocina y por el interés que despiertan algunos de sus compuestos naturales. Como ocurre con cualquier alimento, sus posibles beneficios deben entenderse siempre dentro de una alimentación equilibrada.

jenjibre en la cocina

¿Qué es el jengibre?

El jengibre (Zingiber officinale) es una planta cuyo rizoma, un tallo subterráneo de aspecto nudoso, se utiliza tanto como especia como ingrediente culinario.

Puede consumirse fresco, seco, molido, encurtido o incluso en infusión, y cada formato aporta matices diferentes de sabor y aroma.

Propiedades nutricionales

Aunque normalmente se utiliza en pequeñas cantidades, el jengibre contiene diversos compuestos de interés, entre ellos:

  • Antioxidantes naturales.
  • Potasio.
  • Magnesio.
  • Vitamina C (en pequeñas cantidades).
  • Fibra.

Destacan especialmente los gingeroles y shogaoles, responsables de su sabor ligeramente picante y del interés científico que ha despertado esta especia.

¿Qué beneficios puede aportar?

El jengibre ha sido objeto de numerosas investigaciones científicas. Sin embargo, muchos estudios utilizan extractos concentrados o dosis superiores a las que se consumen habitualmente en la alimentación.

Entre los posibles beneficios estudiados destacan:

  • Aporta antioxidantes que ayudan a proteger las células frente al estrés oxidativo.
  • Existe evidencia de que puede ayudar a aliviar las náuseas en determinadas situaciones, como el mareo por movimiento o las náuseas del embarazo, siempre siguiendo las recomendaciones de un profesional sanitario cuando sea necesario.
  • Tradicionalmente se ha utilizado para favorecer la digestión.
  • Se investiga su posible papel en la respuesta inflamatoria del organismo, aunque todavía hacen falta más estudios para confirmar estos efectos.

¿Con qué platos combina mejor?

El jengibre es muy versátil y puede utilizarse tanto en recetas dulces como saladas.

Es ideal para:

  • Salteados de verduras.
  • Arroces.
  • Curry.
  • Sopas.
  • Pescados.
  • Mariscos.
  • Pollo.
  • Platos de inspiración asiática.
  • Galletas.
  • Bizcochos.
  • Infusiones.
  • Batidos.
  • Zumos naturales.

Combina especialmente bien con cúrcuma, ajo, limón, miel, salsa de soja, cilantro y pimienta negra.

¿Fresco o molido?

El jengibre fresco ofrece un sabor más intenso, cítrico y ligeramente picante, por lo que resulta perfecto para salteados, infusiones y platos orientales.
El jengibre molido tiene un sabor más suave y se utiliza con frecuencia en repostería, mezclas de especias y algunas bebidas calientes.

Cómo conservarlo

El jengibre fresco puede conservarse varias semanas en el frigorífico. También puede congelarse entero o en trozos y rallarse directamente cuando se vaya a utilizar.
La versión molida debe mantenerse en un recipiente hermético, protegido de la humedad y de la luz.

Curiosidades

El jengibre lleva utilizándose desde hace más de 3.000 años y fue una de las primeras especias asiáticas en llegar a Europa a través de las antiguas rutas comerciales.

Hoy forma parte de numerosas gastronomías, desde la japonesa y la china hasta la india, la tailandesa o la mediterránea moderna.

Artículos relacionados

Scroll al inicio