¿Qué es un exlibris y para qué servía?

exlibris

Si alguna vez has abierto un libro antiguo, es posible que te hayas encontrado con una pequeña etiqueta decorada pegada en la primera página. A menudo incluye un nombre, un escudo, una ilustración o incluso un lema en latín.
Ese pequeño detalle recibe el nombre de exlibris y durante siglos fue una forma elegante de indicar quién era el propietario de un libro.

Aunque hoy en día muchas personas desconocen su existencia, los exlibris forman parte de una larga tradición relacionada con las bibliotecas personales y el amor por los libros.

¿Qué significa exlibris?

La palabra procede del latín y puede traducirse como «de entre los libros de» o «perteneciente a la biblioteca de».

Por ejemplo, un exlibris podía incluir la inscripción: «Ex Libris Juan Pérez»

Lo que indicaba que aquel ejemplar formaba parte de la colección privada de esa persona.

Una especie de firma para los libros

Antes de la llegada de los libros electrónicos e incluso mucho antes de que los libros impresos fueran habituales, los ejemplares tenían un gran valor económico. Por este motivo, muchos propietarios querían dejar constancia de que aquellos libros les pertenecían.

El exlibris cumplía precisamente esa función. Era una forma de marcar la propiedad sin escribir directamente sobre el libro.

¿Quién utilizaba exlibris?

Durante siglos fueron especialmente populares entre:

  • Nobles.
  • Monasterios.
  • Universidades.
  • Bibliotecas privadas.
  • Profesores.
  • Coleccionistas.
  • Intelectuales.

Tener una biblioteca personal importante era un símbolo de prestigio y cultura. Por ello, muchas familias encargaban exlibris personalizados a artistas y grabadores.

exlibris pau font de rubinat

Pequeñas obras de arte

Con el tiempo, los exlibris dejaron de ser simples etiquetas de propiedad.
Muchos se convirtieron en auténticas obras de arte en miniatura.

Era frecuente encontrar:

  • Escudos familiares.
  • Animales simbólicos.
  • Elementos mitológicos.
  • Motivos relacionados con la profesión del propietario.
  • Paisajes.
  • Símbolos culturales.

Cada exlibris podía reflejar la personalidad, los gustos o la historia de su dueño.

Los exlibris más antiguos

Los antecedentes de los exlibris se remontan a la Antigüedad, aunque su gran desarrollo llegó tras la invención de la imprenta en el siglo XV.
A medida que aumentó el número de libros, también creció la necesidad de identificar a sus propietarios.

Alemania, Francia, Inglaterra y otros países europeos desarrollaron una rica tradición de diseño de exlibris que todavía hoy es objeto de estudio y coleccionismo.

¿Siguen utilizándose hoy?

Sí, aunque de forma mucho más minoritaria. Muchos aficionados a la lectura continúan utilizando exlibris personalizados para marcar los libros de sus bibliotecas particulares.

Además, existen coleccionistas especializados que reúnen exlibris históricos y contemporáneos.
Incluso algunos artistas siguen diseñándolos por encargo.

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