Chandler Bing podía convertir casi cualquier situación incómoda en una broma. De hecho, durante buena parte de Friends esa era su estrategia favorita para evitar hablar de sentimientos: hacer reír antes de que alguien pudiera preguntarle qué le pasaba realmente.
Interpretado por Matthew Perry, Chandler empieza como el compañero sarcástico de Joey y termina convertido en marido de Monica, padre adoptivo de dos hijos y uno de los personajes que más cambia durante las diez temporadas.

El sarcasmo como mecanismo de defensa
Chandler tiene una manera de hablar absolutamente reconocible, con su famoso “Could I BE any more…?” y una capacidad extraordinaria para encontrar un comentario irónico incluso en los peores momentos. Pero su humor no es solo una característica divertida. También es una forma de esconder inseguridades.
Su infancia fue complicada: sus padres se separaron cuando era pequeño, su madre era una escritora de novelas románticas muy desinhibida y su padre acabó viviendo en Las Vegas y actuando en espectáculos. Todo aquello dejó en Chandler una relación bastante complicada con el compromiso y la idea de formar una familia.
Joey: mucho más que un compañero de piso
La amistad entre Chandler y Joey es una de las mejores de Friends. Comparten apartamento, sillones reclinables, televisión, comida y una enorme cantidad de años viviendo prácticamente como dos hermanos. Chandler también ayuda económicamente a Joey durante buena parte de la serie, aunque ninguno parece saber exactamente cuánto dinero ha terminado prestándole.
Cuando Chandler decide irse a vivir con Monica, Joey lo vive casi como una ruptura. No porque no quiera que su amigo sea feliz, sino porque sabe que una etapa de sus vidas está terminando.
Janice
Antes de Monica, la relación más famosa de Chandler fue Janice. “OH DIOS MÍO”
Interpretada por Maggie Wheeler, Janice aparece y desaparece durante toda la serie con una capacidad extraordinaria para regresar justo cuando Chandler cree que ya no volverá a verla. Su relación resume perfectamente sus problemas sentimentales: Chandler se acerca, se asusta, intenta alejarse y termina creando situaciones todavía más complicadas.
En una ocasión incluso inventa que se marcha a vivir a Yemen para evitar decirle directamente que quiere terminar. Y acaba subiendo realmente al avión.
Un trabajo que nadie entiende
Durante años nadie sabe explicar exactamente a qué se dedica Chandler. Trabaja con datos, estadísticas y “statistical analysis and data reconfiguration”, pero sus amigos parecen incapaces de recordarlo. Rachel llega a responder “transponster” cuando intenta adivinar su profesión. No existe. Lo importante es que Chandler tampoco es feliz allí.
Finalmente abandona aquella carrera estable y empieza de nuevo en publicidad, donde descubre que su sentido del humor y su facilidad para crear frases ingeniosas tienen una utilidad profesional bastante evidente.
Monica cambia todo
La gran evolución de Chandler empieza en Londres, durante la boda de Ross y Emily. Monica está pasando un mal momento y Chandler intenta consolarla. Terminan juntos y ambos consideran inicialmente que solo ha sido una noche, naturalmente no lo es. Empiezan una relación secreta que genera algunos de los episodios más divertidos de la serie, especialmente cuando Joey descubre lo ocurrido y tiene que ocultarlo al resto.
Después Rachel y Phoebe también lo averiguan y comienza aquella maravillosa guerra en la que todos saben que los demás saben, pero nadie quiere admitirlo. Finalmente Chandler deja escapar algo mucho más importante que el secreto: Está enamorado de Monica.
Chandler aprende a comprometerse
La relación funciona porque los dos son muy diferentes. Monica necesita organizarlo todo. Chandler utiliza el humor para escapar de cualquier situación incómoda. Ella lleva años soñando con casarse y formar una familia, mientras él ha pasado media vida intentando evitar exactamente eso. Pero Chandler cambia.
No porque Monica lo transforme completamente, sino porque empieza a aceptar que tener miedo no significa necesariamente que deba salir corriendo. Cuando decide pedirle matrimonio, intenta despistarla fingiendo que no cree en casarse. El plan sale tan bien que Monica empieza a creerlo de verdad. Finalmente ella prepara una habitación llena de velas y ambos terminan llorando durante la propuesta.
Muy poco Chandler de la primera temporada. Y precisamente por eso funciona.
La boda y el miedo
Antes de casarse, Chandler vuelve a entrar en pánico y desaparece temporalmente. La idea del matrimonio despierta todos sus miedos sobre repetir los errores de sus padres, pero termina comprendiendo algo importante: no teme casarse con Monica, teme fracasar.
Regresa y se casa con ella. Es probablemente el momento en que queda más claro que aquel hombre que utilizaba el sarcasmo para escapar de todo ya no es exactamente el mismo.
El deseo de tener hijos
Monica y Chandler quieren formar una familia, pero descubren que ambos tienen problemas de fertilidad. La historia muestra una faceta mucho más madura del personaje, no hay una broma capaz de arreglarlo.
Finalmente deciden adoptar y conocen a Erica, una joven embarazada que busca una familia para su bebé. Chandler tiene uno de sus mejores momentos cuando habla con ella y le explica cuánto desea Monica ser madre. Sin sarcasmo, sin esconderse, simplemente diciendo lo que siente.
Jack y Erica
El día del parto descubren que Erica espera gemelos. Una sorpresa bastante importante. Los llaman Jack y Erica y Chandler termina Friends convertido en padre. La pareja decide además abandonar Manhattan y trasladarse a una casa en las afueras.
Eso significa dejar el apartamento de Monica y cerrar una etapa para todo el grupo. También para Chandler. El hombre que comenzó la serie compartiendo piso con Joey termina construyendo su propia familia.
Algunos momentos imprescindibles
Chandler tiene muchísimos momentos memorables, pero algunos resumen perfectamente su personaje.
- La caja en la que se encierra para demostrar a Joey cuánto lamenta haber besado a Kathy.
- Su incapacidad para hacerse una fotografía de compromiso sin poner una sonrisa terrorífica.
- La obsesión compartida con Joey por los sillones reclinables.
- El cheesecake que termina comiendo del suelo junto a Rachel.
- Y naturalmente cualquier conversación en la que utiliza el sarcasmo para defenderse de algo que claramente le incomoda.
Matthew Perry
Matthew Perry fue fundamental para convertir a Chandler en uno de los personajes más queridos de Friends. Su ritmo, las pausas, las miradas y la manera de enfatizar determinadas palabras hicieron que muchísimas frases fueran divertidas simplemente porque las decía él.
Pero su mayor mérito fue permitir que Chandler creciera sin perder lo que lo hacía reconocible. Al final seguía siendo sarcástico, seguía haciendo bromas, seguía teniendo inseguridades. Simplemente había aprendido a no esconder absolutamente todo detrás de ellas.
Por qué Chandler funciona tan bien
Chandler empieza Friends atrapado en un trabajo que odia, aterrorizado ante cualquier compromiso serio y convencido de que hacer reír es la mejor manera de evitar mostrar vulnerabilidad. Termina con Monica, dos hijos, una nueva profesión y una casa donde empezar otra etapa.
No se convierte en una persona perfecta, ni deja de tener miedo, pero aprende a quedarse cuando antes habría huido. Y esa probablemente sea la razón por la que su historia funciona tan bien. Chandler Bing podía tener siempre preparado un chiste.
Pero sus mejores momentos llegaron cuando finalmente descubrió que algunas cosas eran demasiado importantes para esconderlas detrás de uno.
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