Cómo hacer una auténtica pizza estilo New York en casa

La pizza estilo New York es uno de los grandes iconos de la gastronomía estadounidense. Nacida a principios del siglo XX gracias a los inmigrantes italianos, esta pizza evolucionó hasta desarrollar una personalidad propia: una base fina pero resistente, un borde ligeramente crujiente, abundante queso y porciones grandes que pueden doblarse por la mitad para comerlas con la mano.

Si alguna vez has paseado por Nueva York, seguramente recordarás esas enormes porciones vendidas en pequeñas pizzerías de barrio. La buena noticia es que también puedes preparar una versión muy parecida en casa.

Cómo hacer una auténtica pizza estilo New York

¿Qué caracteriza a una pizza estilo New York?

A diferencia de la pizza napolitana, la neoyorquina presenta algunas características muy reconocibles:

  • Base fina pero flexible.
  • Borde ligeramente crujiente.
  • Diámetro grande (30-45 cm).
  • Salsa de tomate abundante.
  • Generosa cantidad de mozzarella.
  • Cocción más larga.
  • Porciones grandes y triangulares.

Su masa permite doblar la pizza sin que se rompa, algo casi imprescindible para comerla al estilo neoyorquino.

Ingredientes (para una pizza grande)

– Para la masa

  • 500 g de harina de fuerza.
  • 320 ml de agua templada.
  • 10 g de sal.
  • 7 g de levadura seca de panadería (o 20 g de levadura fresca).
  • 15 ml de aceite de oliva.
  • 10 g de azúcar.

– Para la salsa

  • 400 g de tomate triturado.
  • 1 cucharada de aceite de oliva.
  • 1 diente de ajo muy picado.
  • 1 cucharadita de orégano seco.
  • Sal.
  • Pimienta negra.
  • Una pizca de azúcar (opcional, si el tomate es muy ácido).

– Para la cobertura

  • 300-350 g de mozzarella de baja humedad rallada.
  • Pepperoni (opcional).
  • Champiñones.
  • Pimiento verde.
  • Cebolla.
  • Salchicha italiana.
  • Aceitunas.
  • O cualquier otro ingrediente al gusto.

Cómo preparar la masa

  1. Mezcla el agua, la levadura y el azúcar.
  2. Añade la harina poco a poco.
  3. Incorpora la sal.
  4. Agrega el aceite.
  5. Amasa durante unos 10-15 minutos hasta obtener una masa lisa y elástica.

Forma una bola y déjala reposar tapada durante aproximadamente una hora. Después introdúcela en el frigorífico entre 24 y 48 horas.
Esta fermentación lenta proporciona mucho más sabor y una mejor textura.

Preparar la salsa

Mientras la masa fermenta:

  1. Sofríe ligeramente el ajo con el aceite.
  2. Añade el tomate.
  3. Incorpora el orégano.
  4. Salpimienta.
  5. Cocina unos 20 minutos a fuego suave.

La salsa debe quedar espesa. Déjala enfriar completamente antes de utilizarla.

Estirar la masa

Saca la masa del frigorífico aproximadamente una hora antes.
Con ayuda de las manos:

  • Forma un disco grande.
  • Mantén un borde de aproximadamente 2 cm.
  • No utilices rodillo si puedes evitarlo.

El objetivo es conservar parte del aire generado durante la fermentación.

Montar la pizza

Coloca primero una capa generosa de salsa. Después añade la mozzarella. Finalmente incorpora los ingredientes elegidos.

Una pizza estilo New York suele llevar más queso y más cobertura que una pizza napolitana.

La cocción

Precalienta el horno al máximo (250-275 °C si tu horno lo permite). Si dispones de piedra para pizza, mejor aún.

Hornea durante aproximadamente:

  • 10-14 minutos.

El queso debe quedar completamente fundido y ligeramente dorado. La base debe ser firme y el borde ligeramente crujiente.

El truco de las pizzerías neoyorquinas

Muchas pizzerías utilizan una mezcla de mozzarella con un pequeño porcentaje de provolone.
Esto aporta:

  • Más sabor.
  • Mejor fundido.
  • Un color dorado muy característico.

En casa puedes conseguir un resultado muy parecido mezclando aproximadamente un 80 % de mozzarella y un 20 % de provolone rallado.

¿Cómo se sirve?

La pizza se corta normalmente en ocho porciones grandes. En Nueva York es habitual doblar cada porción por la mitad antes de comerla.
Esta forma de sujetarla evita que los ingredientes caigan y concentra mejor los sabores en cada bocado.

Errores habituales

  • Utilizar demasiada salsa.
  • Añadir mozzarella fresca con mucho líquido.
  • No dejar fermentar la masa el tiempo suficiente.
  • Hornear con el horno poco caliente.
  • Sobrecargar la pizza con demasiados ingredientes.

Curiosidades

  • La primera pizzería de Estados Unidos fue Lombardi’s, inaugurada en Nueva York en 1905.
  • Las porciones individuales son una seña de identidad de la ciudad.
  • Muchas pizzerías neoyorquinas venden pizza por porciones además de pizzas completas.
  • El agua de Nueva York, con un contenido mineral muy característico, es citada por algunos pizzeros como uno de los secretos de sus masas (aunque su influencia real sigue siendo objeto de debate).
  • La pizza estilo New York desciende directamente de la pizza napolitana, aunque ha evolucionado hasta convertirse en un estilo propio.

La pizza estilo New York representa una adaptación brillante de la tradición italiana al gusto estadounidense. Su base fina pero resistente, el abundante queso y sus generosas porciones la han convertido en uno de los estilos de pizza más populares del mundo.

Con una buena fermentación, ingredientes de calidad y un horno bien caliente, es posible preparar en casa una pizza que recuerde a las que se sirven en las clásicas pizzerías de Manhattan o Brooklyn. Una receta perfecta para compartir… o para disfrutar de una enorme porción doblada al más puro estilo neoyorquino.

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