Zinc: beneficios, para qué sirve y cuándo puede ser recomendable

El zinc es un mineral esencial que participa en cientos de procesos del organismo. Interviene en el funcionamiento del sistema inmunitario, la cicatrización de heridas, la síntesis de proteínas y el mantenimiento de la piel, el cabello y las uñas.

En los últimos años, los suplementos de zinc han ganado popularidad, especialmente durante los resfriados o como apoyo para las defensas. Sin embargo, no todas las personas necesitan suplementarse y un consumo excesivo también puede tener efectos negativos.

Zinc: beneficios, para qué sirve y cuándo puede ser recomendable

¿Qué es el zinc?

El zinc es un oligoelemento que el organismo necesita en pequeñas cantidades, pero que resulta imprescindible para numerosas funciones. Entre ellas destacan:

  • Contribuir al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
  • Favorecer la cicatrización de heridas.
  • Participar en la síntesis de proteínas y del ADN.
  • Contribuir al mantenimiento de la piel, el cabello y las uñas.
  • Participar en la fertilidad y la reproducción normales.
  • Ayudar a proteger las células frente al estrés oxidativo.

Como el cuerpo no almacena grandes cantidades de zinc, es importante obtenerlo regularmente a través de la alimentación.

¿Qué dice la ciencia?

La evidencia científica muestra que corregir un déficit de zinc mejora los problemas asociados a su deficiencia. Respecto a los resfriados, algunos estudios sugieren que determinados suplementos de zinc podrían acortar ligeramente la duración de los síntomas si se toman al inicio del proceso, aunque los resultados no son concluyentes y dependen del tipo de suplemento utilizado.

No existe evidencia sólida de que tomar zinc de forma habitual refuerce el sistema inmunitario en personas sanas.

¿Quién puede necesitar suplementos?

La suplementación puede estar indicada en situaciones concretas, como:

  • Personas con un déficit confirmado.
  • Personas con enfermedades que dificultan la absorción intestinal.
  • Algunas personas mayores con riesgo de deficiencia.
  • Personas con dietas muy restrictivas.
  • Casos concretos valorados por un profesional sanitario.

¿Quién probablemente no lo necesita?

Las personas que siguen una alimentación variada suelen obtener suficiente zinc mediante alimentos como:

  • Carne.
  • Marisco.
  • Pescado.
  • Huevos.
  • Lácteos.
  • Legumbres.
  • Frutos secos.
  • Semillas.

En estos casos, los suplementos no suelen aportar beneficios adicionales.

¿Tiene efectos secundarios?

Sí, especialmente cuando se consume en dosis elevadas durante periodos prolongados. Entre los posibles efectos se encuentran:

  • Náuseas.
  • Dolor abdominal.
  • Alteraciones del gusto.
  • Déficit de cobre debido a una interferencia en su absorción.

Por ello, no conviene tomar zinc durante largos periodos sin supervisión profesional.

¿Cómo se toma?

El zinc puede encontrarse en comprimidos, cápsulas o pastillas para chupar. La dosis depende del motivo por el que se prescribe y debe respetarse siempre la recomendación del profesional sanitario o las indicaciones del fabricante cuando se utilice de forma puntual.

¿Es mejor obtenerlo de los alimentos?

Sí, una alimentación equilibrada proporciona zinc junto con proteínas, vitaminas y otros minerales esenciales. Además, los alimentos ofrecen un conjunto de nutrientes que ningún suplemento puede sustituir.

El zinc es un mineral imprescindible para el sistema inmunitario, la cicatrización y numerosas funciones del organismo. En la mayoría de las personas, una dieta equilibrada aporta cantidades suficientes y no es necesario recurrir a suplementos. Solo cuando existe un déficit o una situación específica valorada por un profesional sanitario puede estar indicada la suplementación.

Información importante

En La Casa Sin Drama apostamos por la información basada en la evidencia científica. Los suplementos alimenticios pueden ser útiles en determinadas situaciones, pero no sustituyen una alimentación equilibrada, el ejercicio físico, el descanso ni los hábitos de vida saludables. Si tienes una enfermedad, estás embarazada, das el pecho o tomas medicación de forma habitual, consulta con un profesional sanitario antes de empezar a tomar cualquier suplemento.

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