¿Qué tipo de perro es el más adecuado para una persona mayor?

Un perro puede convertirse en un compañero extraordinario durante la jubilación. Su presencia ayuda a mantener una rutina, anima a salir a pasear, ofrece compañía y aporta un enorme bienestar emocional.

Sin embargo, no todos los perros son adecuados para todas las personas. Elegir un compañero que se adapte al estilo de vida de una persona mayor es mucho más importante que escoger una raza por su aspecto. En muchos casos, un perro tranquilo será una elección mucho más acertada que un cachorro lleno de energía.

Qué tipo de perro es el más adecuado para una persona mayor

¿Qué características debería tener?

Aunque cada caso es diferente, normalmente conviene buscar perros que sean:

  • Tranquilos.
  • Sociables.
  • De tamaño pequeño o mediano.
  • Fáciles de educar.
  • Con un nivel de actividad moderado.
  • Cariñosos y equilibrados.

No significa que los perros grandes no puedan ser adecuados, pero un animal muy fuerte puede resultar difícil de controlar durante los paseos si tira de la correa.

¿Cachorro o perro adulto?

Muchas personas piensan automáticamente en un cachorro, sin embargo, para una persona mayor suele ser una mejor opción adoptar un perro adulto. Un cachorro necesita mucha educación, rompe objetos, puede hacer sus necesidades dentro de casa y requiere una enorme dedicación durante los primeros meses.

En cambio, un perro adulto suele tener un carácter ya definido, conoce muchas normas básicas y necesita una adaptación mucho más sencilla. Además, en las protectoras existen numerosos perros adultos esperando una familia.

El tamaño importa

Un perro pequeño resulta más fácil de manejar en muchas situaciones. Puede levantarse con facilidad si necesita ayuda, ocupa menos espacio y suele ser más sencillo viajar con él. Sin embargo, algunos perros pequeños tienen un nivel de actividad muy elevado.

Por eso conviene fijarse más en el carácter que únicamente en el tamaño.

¿Y los perros muy grandes?

No están descartados, muchos perros grandes son auténticos gigantes tranquilos. El problema aparece cuando todavía son jóvenes o especialmente fuertes y pueden provocar un tirón inesperado durante un paseo. Si la persona tiene problemas de movilidad o equilibrio, suele ser más prudente optar por un perro de tamaño contenido.

Razas que suelen adaptarse muy bien

Aunque cada perro es diferente, estas razas suelen destacar por su carácter tranquilo y afectuoso:

  • Cavalier King Charles Spaniel

Muy cariñoso, tranquilo y muy unido a su familia. Se adapta perfectamente a la vida en un piso y disfruta simplemente de estar acompañado.

  • Bichón Maltés

Pequeño, alegre y muy sociable. Necesita paseos diarios, pero no requiere grandes sesiones de ejercicio.

  • Caniche miniatura

Muy inteligente y fácil de educar. Además, pierde muy poco pelo.

  • Shih Tzu

Una raza tranquila y muy orientada a la compañía. Le gusta disfrutar del hogar y de paseos relajados.

  • Galgo adulto adoptado

Puede sorprender, pero muchos galgos retirados son perros muy tranquilos dentro de casa. Tras su paseo diario suelen pasar gran parte del tiempo descansando.

  • Mestizos tranquilos

En las protectoras abundan perros mestizos con un carácter excelente. Muchas veces son la mejor elección porque los voluntarios conocen perfectamente su personalidad y pueden recomendar el más adecuado.

Aspectos que conviene valorar

Antes de decidirse conviene hacerse algunas preguntas:

  • ¿Puede pasear todos los días?
  • ¿Tiene ayuda familiar si surge algún problema?
  • ¿Podrá afrontar los gastos veterinarios?
  • ¿Vive en un piso o en una casa?
  • ¿Tiene ascensor si el perro enferma cuando sea mayor?

Pensar en estas cuestiones evitará dificultades en el futuro.

La importancia de la salud del perro

Un perro joven y sano suele requerir menos cuidados veterinarios que uno muy anciano, sin embargo, también suele tener más energía. Encontrar un equilibrio entre edad, carácter y nivel de actividad es probablemente la mejor estrategia.

No elegir solo por la raza

Dentro de una misma raza existen diferencias enormes de personalidad. Hay Labradores muy tranquilos y otros extremadamente activos. Lo mismo ocurre con prácticamente cualquier raza.

Siempre que sea posible, merece la pena conocer personalmente al perro antes de tomar la decisión.

La adopción puede ser una gran opción

Las protectoras realizan una labor excelente ayudando a encontrar el perro adecuado para cada familia. Muchas personas mayores terminan adoptando perros adultos que encajan perfectamente con su ritmo de vida. Además de ofrecer una segunda oportunidad al animal, suelen llevarse a casa un compañero mucho más tranquilo que un cachorro.

El mejor perro para una persona mayor no es necesariamente el más pequeño ni el más bonito, sino aquel cuyo carácter encaja con su forma de vivir. Un compañero tranquilo, sociable y con unas necesidades compatibles con el día a día permitirá disfrutar de una convivencia mucho más sencilla y satisfactoria.

Porque elegir bien desde el principio es la mejor forma de garantizar muchos años de compañía, paseos tranquilos y momentos inolvidables junto a un amigo fiel.

Artículos relacionados:

Scroll al inicio