Prensador de ajos: ajo triturado en segundos y sin complicaciones

Picar ajo con un cuchillo funciona perfectamente, pero cuando cocinamos con frecuencia hay pequeños utensilios que pueden hacernos la vida bastante más fácil. Uno de ellos es el prensador de ajos.

Este gadget permite introducir uno o varios dientes y obtener ajo triturado en pocos segundos, listo para añadir directamente a un sofrito, una salsa, una marinada o prácticamente cualquier receta. Es pequeño, sencillo y ocupa muy poco espacio. Y si utilizas ajo habitualmente, probablemente sea uno de esos utensilios que terminan viviendo permanentemente en el cajón de la cocina.

Prensador de ajos

¿Qué es un prensador de ajos?

Es una herramienta formada normalmente por dos mangos unidos mediante una bisagra. En uno de los extremos encontramos un pequeño recipiente perforado donde colocamos el diente de ajo. Al cerrar los mangos, una pieza ejerce presión sobre el ajo y lo obliga a atravesar esos pequeños orificios.

El resultado es ajo muy fino y triturado sin necesidad de utilizar cuchillo y tabla.

¿Cómo se utiliza?

El funcionamiento es muy sencillo, introduce uno o varios dientes de ajo en el compartimento y cierra los mangos. Presiona firmemente. El ajo triturado saldrá por los pequeños orificios. Después solo tienes que retirarlo con un cuchillo o directamente sobre el recipiente donde estés cocinando.

En algunos modelos incluso puede introducirse el ajo con parte de la piel, aunque normalmente resulta más cómodo utilizarlo ya pelado.

¿Prensador o rallador de ajos?

Existen varios gadgets que realizan funciones parecidas. El prensador aplasta el ajo y lo hace pasar por pequeños agujeros, un rallador produce una pasta todavía más fina al deslizar el ajo sobre una superficie con pequeñas cuchillas. También existen pequeñas placas cerámicas donde el ajo se frota directamente sobre una superficie rugosa.

Para el uso cotidiano, el prensador probablemente sea la solución más rápida. Si quieres una pasta extremadamente fina para vinagretas, salsas o aliños, un rallador puede proporcionar una textura diferente.

¿Por qué resulta práctico?

Su principal ventaja es la velocidad. No necesitas:

  • Tabla de cortar.
  • Picar repetidamente con el cuchillo.
  • Conseguir trozos del mismo tamaño.

Además, el ajo queda bastante fino, lo que ayuda a repartir mejor su sabor por toda la preparación. Puede resultar especialmente práctico para:

  • Sofritos.
  • Salsas.
  • Aliños.
  • Marinadas.
  • Pasta.
  • Verduras salteadas.
  • Carnes.
  • Pescados.
  • Pan de ajo.

También evita tener que manipular demasiado el ajo con los dedos.

¿Se puede utilizar con jengibre?

Algunos modelos permiten triturar también pequeñas cantidades de jengibre, pero el jengibre es bastante más fibroso que el ajo. Conviene cortarlo en pequeños trozos antes de introducirlo y no forzar excesivamente el mecanismo.

Si utilizas mucho jengibre, normalmente un rallador fino será más práctico.

¿Hay que pelar el ajo antes?

Depende del modelo. Algunos fabricantes indican que pueden prensarse dientes sin pelar. La pulpa atraviesa los agujeros mientras parte de la piel queda dentro del compartimento.

Sin embargo, pelarlo previamente suele facilitar el trabajo y permite aprovechar mejor todo el diente. Además, limpiar después el prensador resulta más sencillo.

Qué mirar antes de comprar uno

Aunque existen modelos muy baratos, merece la pena fijarse en algunos detalles.

Acero inoxidable. Los modelos metálicos suelen ser más resistentes y soportan mejor una presión elevada. También resultan fáciles de limpiar.

Mangos cómodos. Un prensador con mangos demasiado estrechos puede resultar incómodo cuando utilizamos dientes grandes. Los modelos con asas ergonómicas permiten aplicar fuerza con menos esfuerzo.

Compartimento amplio. Si tiene una buena capacidad podremos triturar varios dientes seguidos sin tener que vaciarlo continuamente.

Sistema de limpieza. Este punto es especialmente importante. Los pequeños agujeros pueden acumular restos de ajo. Algunos modelos incorporan piezas desmontables o pequeños sistemas que empujan los restos hacia fuera.

Apto para lavavajillas. Puede ser una ventaja interesante, aunque normalmente conviene retirar primero los restos más grandes bajo el grifo.

¿Es difícil de limpiar?

Este es probablemente el principal inconveniente de los prensadores de ajos, si dejamos que los restos se sequen dentro de los pequeños orificios, después pueden resultar bastante difíciles de retirar. La solución es sencilla: lavarlo inmediatamente después de utilizarlo.

Un chorro de agua suele eliminar fácilmente los restos cuando todavía están húmedos. También puede ayudar un pequeño cepillo.

¿Vale la pena?

Si utilizas ajo una o dos veces al mes, probablemente puedes continuar tranquilamente con tu cuchillo. Pero si cocinas habitualmente con ajo, un buen prensador puede convertirse rápidamente en uno de los utensilios que más utilizas. No es caro, ocupa poco espacio y permite obtener ajo muy fino en apenas unos segundos.

A la hora de comprar uno, merece la pena escoger un modelo sólido, preferiblemente de acero inoxidable, con mangos cómodos y un diseño fácil de limpiar. Porque los mejores gadgets de cocina no son necesariamente los más tecnológicos.

A veces son simplemente aquellos que consiguen ahorrarnos treinta segundos cada vez que cocinamos… pero que terminamos utilizando cientos de veces.

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