Leishmaniosis canina: qué es y cómo proteger a tu perro

La leishmaniosis es una de las enfermedades que más preocupa a muchos propietarios de perros, especialmente en las regiones cálidas del sur de Europa.
Aunque no todos los perros están expuestos al mismo riesgo, conocer esta enfermedad y saber cómo prevenirla puede marcar una gran diferencia para la salud de nuestras mascotas.

La buena noticia es que hoy existen diversas medidas que ayudan a reducir considerablemente el riesgo de infección.

leishmaniosis en perros

¿Qué es la leishmaniosis?

La leishmaniosis es una enfermedad causada por un parásito microscópico llamado Leishmania.
Este parásito se transmite a través de la picadura de un pequeño insecto conocido popularmente como mosquito de la leishmaniosis, aunque en realidad se trata de un flebótomo.

Estos insectos son mucho más pequeños y silenciosos que los mosquitos habituales.

¿Dónde existe mayor riesgo?

La enfermedad es especialmente frecuente en:

  • Zonas mediterráneas.
  • Áreas rurales.
  • Regiones cálidas.
  • Lugares con abundante vegetación.

Los flebótomos suelen estar más activos durante los meses cálidos y al atardecer.

¿Qué síntomas puede provocar?

Los síntomas pueden variar mucho entre perros.
Algunos de los más frecuentes son:

  • Pérdida de peso.
  • Cansancio.
  • Caída de pelo.
  • Lesiones en la piel.
  • Crecimiento anormal de las uñas.
  • Inflamación de ganglios.

En algunos casos la enfermedad puede afectar órganos importantes como los riñones.
Por eso es fundamental acudir al veterinario ante cualquier sospecha.

flebótomo leishmaniosis

¿Cómo se puede prevenir?

Actualmente existen varias herramientas de prevención:

  • Collares repelentes específicos.
  • Pipetas antiparasitarias.
  • Vacunas.
  • Revisiones veterinarias periódicas.

Ninguna medida ofrece una protección absoluta, pero la combinación de varias estrategias reduce mucho el riesgo.

Evita las horas de mayor actividad

Los flebótomos suelen estar más activos:

  • Al atardecer.
  • Durante la noche.
  • Al amanecer.

Reducir la exposición del perro en esos momentos puede ayudar.

Protege el lugar donde duerme: Las mosquiteras, las zonas interiores y algunos sistemas de protección ambiental pueden reducir el contacto con estos insectos.

¿Existe tratamiento?

Sí. Aunque la prevención sigue siendo la mejor herramienta, actualmente existen tratamientos que permiten controlar la enfermedad en muchos casos.
Cuanto antes se detecte, mejores suelen ser los resultados.

Por eso las revisiones veterinarias periódicas son tan importantes.

¿Puede contagiarse entre perros?

No. La enfermedad no se transmite directamente de un perro a otro.
Para que exista contagio es necesaria la intervención del flebótomo.

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