Kits de construcción con ladrillos y cemento: construye casas de verdad… en miniatura

Hay maquetas que se montan encajando piezas, y luego están las que nos permiten convertirnos durante unas horas en albañiles de una obra extraordinariamente pequeña. Los kits de construcción con ladrillos y cemento utilizan mini ladrillos, bloques, tejas y materiales similares para levantar casas, castillos, molinos, granjas y otros edificios prácticamente como haríamos en una construcción real, pero sobre una mesa.

Colocamos una hilera de ladrillos, añadimos mortero, nivelamos, seguimos construyendo, y poco a poco aparece un edificio completo. Es una mezcla entre maqueta, manualidad y construcción que puede resultar tremendamente entretenida tanto para adultos como para niños suficientemente mayores según las indicaciones de cada fabricante.

Kits de construcción con ladrillos y cemento

Qué son los kits de construcción con mini ladrillos

La idea es bastante sencilla ,en lugar de utilizar grandes bloques de construcción de plástico, trabajamos con pequeñas piezas que imitan materiales arquitectónicos reales. Dependiendo del kit podemos encontrar:

  • Ladrillos cerámicos.
  • Bloques de piedra.
  • Tejas.
  • Vigas de madera.
  • Mortero.
  • Ventanas.
  • Puertas.
  • Bases de construcción.
  • Pequeñas herramientas.

El objetivo consiste en seguir los planos e ir levantando el edificio. Algunos sistemas utilizan incluso ladrillos realizados en arcilla o materiales similares a los empleados en construcción. Teifoc, por ejemplo, comercializa kits con ladrillos en miniatura, mortero y pequeñas herramientas de albañilería. Algunos de sus sets incluyen incluso una diminuta paleta y bandeja para preparar el material.

Construir casi como un albañil de verdad

Aquí está probablemente lo más divertido. No estamos simplemente colocando piezas una encima de otra, hay que aprender a trabajar con el mortero. Primero colocamos una pequeña cantidad, después ponemos el ladrillo. Ajustamos su posición, eliminamos el exceso y continuamos con la siguiente pieza. La técnica recuerda muchísimo a una pared real, solo que si nos equivocamos no tendremos que llamar a un arquitecto.

Hay casas, castillos, molinos y mucho más

Una de las mejores cosas de este hobby es la variedad de construcciones disponibles. Podemos encontrar desde pequeñas casas hasta edificios bastante más ambiciosos.

Entre los kits actuales hay:

  • Castillos medievales.
  • Torres.
  • Molinos de viento.
  • Granjas.
  • Templos romanos.
  • Casas.
  • Iglesias.
  • Edificios rurales.

Buroku dispone, por ejemplo, de una torre medieval de unas 400 piezas, además de molinos, granjas y construcciones inspiradas en diferentes épocas históricas, esto permite escoger el proyecto también por temática. Un aficionado a la Edad Media seguramente disfrutará mucho más construyendo un castillo, quien prefiera arquitectura tradicional puede optar por una casa o un molino, y quien se interese especialmente por historia puede buscar templos y edificios inspirados en otras épocas.

Teifoc: construcción con ladrillos y mortero

Teifoc es probablemente una de las marcas más conocidas dentro de este tipo de construcción. Una de sus principales características es el uso de ladrillos en miniatura y mortero.

Hay kits relativamente pequeños para realizar construcciones sencillas y otros bastante más completos. También existen cajas de piezas pensadas para crear nuestros propios proyectos, esto resulta especialmente interesante. Podemos empezar siguiendo unas instrucciones y, cuando ya entendamos cómo funciona el sistema, intentar diseñar nuestras propias estructuras, además, algunos sets incluyen ladrillos y tejas de arcilla real.

Buroku: edificios muy variados

Buroku plantea un concepto algo diferente dependiendo del modelo. Dentro de su catálogo encontramos kits dedicados a construcciones concretas y muy reconocibles.

Hay castillos, molinos, granjas, templos romanos y edificios inspirados en el Oeste, algunos llegan a varios centenares de piezas. Por ejemplo, su granja aparece en un set de alrededor de 430 piezas, mientras que la torre medieval ronda las 400. Eso los convierte en proyectos muy interesantes para quien quiera construir algo visualmente atractivo sin tener que diseñar el edificio desde cero.

¿Son difíciles de montar?

Depende muchísimo del kit. Un pequeño muro o casa sencilla puede ser bastante accesible, un castillo lleno de torres, ventanas y tejados necesitará bastante más paciencia. La dificultad tampoco está únicamente en el número de piezas.

Hay que aprender a:

  • Aplicar la cantidad correcta de mortero.
  • Mantener las paredes rectas.
  • Respetar las distancias.
  • Esperar cuando sea necesario.
  • Seguir correctamente los planos.

No es complicado, pero sí requiere trabajar con calma. Y precisamente esa es buena parte de su atractivo.

El mortero cambia completamente la experiencia

Esta es probablemente la principal diferencia respecto a otros juguetes o puzzles de construcción, utilizar mortero hace que el proceso resulte mucho más realista. Tenemos que pensar dónde colocarlo y cuánto utilizar, si ponemos demasiado, sobresaldrá, si utilizamos muy poco, la unión puede quedar peor.

En algunos sistemas, el mortero está diseñado para poder disolverse posteriormente en agua. Esto puede permitir desmontar la construcción, limpiar los ladrillos y volver a utilizarlos en otro proyecto. Es una característica especialmente interesante si nos gusta experimentar y no queremos conservar siempre el mismo edificio.

¿Son solo para niños?

No necesariamente, aunque muchos de estos kits se comercializan también como productos educativos, el tipo de montaje puede resultar perfectamente entretenido para adultos. De hecho, si nos gustan:

  • Las maquetas.
  • La arquitectura.
  • El modelismo.
  • Las miniaturas.
  • El bricolaje.
  • Los puzzles 3D.

Probablemente encontremos bastante atractivo en ellos. Hay algo muy satisfactorio en ver crecer una pared ladrillo a ladrillo, especialmente cuando esa pared mide doce centímetros.

También pueden hacerse en familia

Estos kits pueden convertirse en un proyecto compartido muy divertido. Un adulto puede ayudar con las partes más delicadas mientras los niños mayores participan colocando piezas y siguiendo el plano, siempre teniendo en cuenta la edad recomendada por el fabricante.

Además, permiten trabajar aspectos como:

  • Concentración.
  • Visión espacial.
  • Planificación.
  • Coordinación.
  • Paciencia.

Pero no hace falta justificar siempre el entretenimiento diciendo que es educativo. También podemos construir un castillo simplemente porque construir un castillo es divertido.

Cuánto tiempo necesitamos

Otra vez dependerá muchísimo del tamaño. Los proyectos pequeños pueden completarse en pocas sesiones, los grandes pueden necesitar bastante más tiempo, pero este no es un hobby que recomendemos afrontar con prisa. Lo divertido es precisamente avanzar poco a poco.

Podemos terminar una pared hoy, construir la torre mañana, colocar el tejado otro día. La maqueta seguirá esperándonos.

Qué necesitamos para empezar

Un kit completo debería proporcionar buena parte de los materiales principales, pero conviene disponer de una zona de trabajo preparada. Nos puede resultar útil tener:

  • Una mesa protegida.
  • Buena iluminación.
  • Un pequeño recipiente con agua.
  • Papel absorbente.
  • Pinzas.
  • Regla.
  • Pequeña espátula.
  • Bandejas para organizar piezas.

Si el set incluye mortero, recomendamos proteger bien la superficie. Estamos construyendo una casa diminuta, no queremos reconstruir después nuestra mesa de comedor.

No hace falta empezar por un castillo enorme

Los castillos son probablemente los kits que más llaman la atención, pero quizá no sean siempre la mejor primera elección. Para descubrir cómo funciona el mortero puede resultar más cómodo empezar con una pequeña casa, muro o construcción sencilla.

Aprenderemos rápidamente cuánto material necesitamos y cómo mantener las filas alineadas, después sí podemos lanzarnos a por las torres medievales. Roma tampoco se construyó en un día, y aparentemente tampoco un castillo Teifoc.

Kits interesantes para empezar

Si queremos probar este tipo de construcción, hay varias opciones.

– Teifoc con ladrillos y mortero

Podemos encontrar kits pequeños con alrededor de un centenar de piezas y otros bastante más grandes. Algunos incluyen ladrillos, mortero y herramientas de construcción.

– Buroku Medieval

Los kits medievales resultan especialmente atractivos porque permiten construir torres y castillos con numerosos bloques de aspecto pétreo.

– Buroku Granja

Una alternativa diferente a los castillos, con cientos de piezas y una construcción rural más abierta.

– Buroku Molino

Un proyecto especialmente visual que combina arquitectura tradicional y una estructura bastante reconocible.

– Kits de mini ladrillos sueltos

También existen paquetes con cientos de mini ladrillos que podemos utilizar cuando queramos diseñar nuestras propias construcciones. Actualmente encontramos incluso packs de 250 piezas destinados a maquetas y pequeños escenarios. Esta última opción será especialmente interesante cuando ya controlemos la técnica.

De seguir planos a inventar nuestros edificios

Aquí es donde este hobby puede crecer muchísimo. El primer proyecto probablemente lo construiremos exactamente como indican las instrucciones, el segundo quizá ya tenga alguna modificación, y después podemos empezar a imaginar nuestras propias estructuras.

Una pequeña casa, un puente, una torre, un molino, un castillo. Podemos incluso dibujar previamente la planta y calcular aproximadamente cuántos ladrillos necesitaremos. En ese momento dejamos de montar simplemente kits, empezamos a construir nuestras propias maquetas.

Un hobby donde realmente ves crecer el proyecto

Esa es probablemente la principal diferencia respecto a otras miniaturas, aquí la construcción resulta muy evidente. Comenzamos con una base completamente vacía, después aparecen los cimientos, las paredes empiezan a subir, colocamos puertas, ventanas, el tejado. Y finalmente tenemos delante un edificio que unas horas antes era simplemente una caja llena de diminutos ladrillos.

No importa demasiado si alguna pared ha quedado un milímetro torcida, seguramente nuestro primer edificio a escala real habría quedado bastante peor. Y además aquí tenemos una ventaja importante, si algo sale realmente mal, todavía podemos decir que son ruinas históricas.

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