Duplicadores para objetivos: qué son, cómo funcionan y cuándo merece la pena utilizarlos

Si practicas fotografía de naturaleza, aves, deportes o fauna salvaje, seguramente en algún momento habrás oído hablar de los duplicadores o teleconvertidores. Son unos accesorios relativamente pequeños que permiten aumentar el alcance de un teleobjetivo sin necesidad de comprar una lente mucho más larga y costosa.

Pero ¿realmente funcionan bien? ¿Se pierde calidad? ¿Merece la pena utilizarlos? En este artículo resolvemos todas las dudas.

Duplicadores para objetivos

¿Qué es un duplicador?

Un duplicador, también llamado teleconvertidor, es un accesorio óptico que se coloca entre la cámara y el objetivo. Su función consiste en aumentar la distancia focal del objetivo, haciendo que parezca más largo.

Por ejemplo:

  • Un 300 mm con un duplicador 1.4x pasa a comportarse como un 420 mm.
  • Un 400 mm se convierte en un 560 mm.
  • Un 500 mm pasa a ser un 700 mm.

Todo ello sin cambiar de objetivo.

Los duplicadores más habituales

Existen principalmente dos tipos.

– Duplicador 1.4x

Es el más utilizado. Aumenta la distancia focal un 40 % aproximadamente. Ejemplos:

  • 200 mm → 280 mm
  • 300 mm → 420 mm
  • 500 mm → 700 mm

Su principal ventaja es que mantiene una calidad de imagen muy elevada.

– Duplicador 2x

Duplica completamente la distancia focal. Ejemplos:

  • 300 mm → 600 mm
  • 400 mm → 800 mm
  • 500 mm → 1.000 mm

Permite conseguir un alcance espectacular, aunque también tiene algunos inconvenientes importantes.

También se pierde luminosidad

Nada es gratis en fotografía. Al utilizar un duplicador se pierde parte de la luz que llega al sensor. Con un 1.4x se pierde aproximadamente un paso de luz.

Por ejemplo:

  • f/2.8 pasa a f/4.
  • f/4 pasa a f/5.6.
  • f/5.6 pasa a f/8.

Con un duplicador 2x la pérdida es de dos pasos.

Por ejemplo:

  • f/2.8 pasa a f/5.6.
  • f/4 pasa a f/8.
  • f/5.6 pasa a f/11.

Esto obliga muchas veces a aumentar el ISO o reducir la velocidad de obturación.

¿Se pierde calidad de imagen?

Sí, aunque depende mucho del objetivo y del propio duplicador. Con un buen teleobjetivo profesional y un duplicador 1.4x de calidad, la pérdida suele ser muy pequeña. En muchos casos apenas resulta apreciable.

En cambio, con un duplicador 2x es más habitual observar:

  • Menor nitidez.
  • Menor contraste.
  • Algo más de aberraciones cromáticas.

Cuanto mejor sea el objetivo original, mejores serán los resultados.

¿Todos los objetivos son compatibles?

No. Los duplicadores están pensados principalmente para teleobjetivos. Los fabricantes suelen diseñarlos para objetivos concretos.

Por ejemplo:

  • 300 mm f/2.8
  • 400 mm f/2.8
  • 500 mm f/4
  • 600 mm f/4
  • 100-400 mm
  • 70-200 mm (en algunos modelos)

En objetivos normales o gran angulares no suelen utilizarse.

¿Afectan al enfoque automático?

Sí. Al llegar menos luz al sensor, el sistema de enfoque tiene más dificultades para trabajar. En cámaras modernas esta pérdida suele ser pequeña con un duplicador 1.4x.

Con un 2x el enfoque puede hacerse:

  • Más lento.
  • Menos preciso.
  • Más difícil con poca luz.

Las cámaras más recientes han mejorado muchísimo este aspecto y permiten seguir enfocando incluso con aperturas de f/8 o superiores.

¿Cuándo merece la pena utilizar un duplicador?

Es especialmente recomendable para:

  • Fotografía de aves.
  • Fauna salvaje.
  • Deportes al aire libre.
  • Fotografía de montaña.
  • Aviación.
  • Safari.

En todas estas disciplinas es frecuente necesitar algunos cientos de milímetros extra.

¿Qué ventajas tienen?

Las principales son:

  • Mucho más económicos que comprar un teleobjetivo nuevo.
  • Muy ligeros.
  • Ocupan muy poco espacio en la mochila.
  • Permiten aumentar mucho el alcance.
  • Se colocan en pocos segundos.

¿Qué inconvenientes presentan?

También existen algunos aspectos negativos.

  • Se pierde luminosidad.
  • Puede disminuir ligeramente la nitidez.
  • El enfoque automático puede ralentizarse.
  • No todos los objetivos son compatibles.
  • En algunos casos será necesario aumentar el ISO.

¿Duplicador o recortar la imagen?

Las cámaras actuales tienen sensores con muchos megapíxeles, por lo que muchas veces surge la duda.

¿Es mejor usar un duplicador o simplemente recortar la fotografía después? La respuesta depende del equipo. Si el duplicador mantiene una buena calidad óptica, normalmente permitirá capturar más detalle que un simple recorte digital. Sin embargo, si el objetivo ya es poco nítido o el duplicador reduce demasiado la calidad, un recorte puede ofrecer un resultado muy similar.

Por eso muchos fotógrafos prefieren utilizar un duplicador 1.4x antes que un 2x, ya que el equilibrio entre alcance y calidad suele ser mucho mejor.

¿Merece la pena comprar uno?

Si utilizas con frecuencia un teleobjetivo largo y practicas fotografía de naturaleza, aves o deportes, un duplicador puede ser una de las mejores inversiones que hagas. Por un coste muy inferior al de un nuevo teleobjetivo, podrás ampliar notablemente el alcance de tu equipo y ganar flexibilidad en muchas situaciones.

Eso sí, conviene recordar que un duplicador no hace milagros: ofrece los mejores resultados cuando se combina con objetivos de buena calidad y cámaras con un sistema de enfoque avanzado.

En la mayoría de los casos, un teleconvertidor 1.4x representa el mejor compromiso entre alcance, calidad de imagen y facilidad de uso, mientras que un 2x está más orientado a situaciones muy concretas en las que cada milímetro extra resulta imprescindible.

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