Cómo limpiar un colchón paso a paso

El colchón es uno de esos elementos de casa que utilizamos cada día pero que limpiamos mucho menos de lo que deberíamos. Aunque siempre esté cubierto por sábanas y protectores, con el tiempo acumula polvo, sudor, células muertas, ácaros, pequeños restos y olores.

La buena noticia es que no hace falta mojarlo ni utilizar productos agresivos. Con una limpieza periódica y algunos hábitos sencillos podemos mantenerlo en buenas condiciones durante mucho más tiempo.

Cómo limpiar un colchón

Retira toda la ropa de cama

Empieza quitando:

  • Sábanas.
  • Fundas.
  • Protector de colchón.
  • Fundas de almohada.
  • Edredón o manta.

Aprovecha para lavar todo según las indicaciones del fabricante. Si utilizas protector de colchón, este es un buen momento para comprobar si presenta manchas, humedad o desgaste.

Ventila bien la habitación

Antes de empezar a limpiar, abre las ventanas. La ventilación ayuda a eliminar humedad acumulada y acelera el secado si después utilizas algún producto ligeramente húmedo. También puedes dejar el colchón descubierto durante unos minutos antes de aspirarlo.

Aspira toda la superficie

El aspirado es probablemente la parte más importante de la limpieza. Utiliza una boquilla específica para tapicerías si tu aspiradora dispone de ella. Pasa lentamente por:

  • Toda la superficie.
  • Costuras.
  • Laterales.
  • Esquinas.
  • Bordes.

Insiste especialmente en las costuras, donde suelen acumularse más polvo y pequeñas partículas. Si el colchón puede girarse, aspira también la otra cara.

Cómo quitar el polvo y reducir los ácaros

Los ácaros encuentran en los colchones un ambiente especialmente favorable por la combinación de calor, humedad y restos orgánicos. Aspirar regularmente ayuda a eliminar parte del polvo y residuos donde se encuentran. También es importante lavar la ropa de cama con frecuencia y mantener una humedad adecuada en el dormitorio. Si tienes alergias, puede resultar útil utilizar fundas antiácaros específicas para colchones y almohadas.

Cómo limpiar pequeñas manchas

Si encuentras una mancha, evita empapar el colchón. Prepara una mezcla suave de agua templada y una pequeña cantidad de jabón neutro. Humedece ligeramente un paño y escúrrelo muy bien. Trabaja sobre la mancha con pequeños toques.

No frotes agresivamente. Después pasa otro paño ligeramente húmedo para retirar posibles restos de jabón. La clave es utilizar la menor cantidad posible de agua.

Qué hacer con manchas recientes

Si acabas de derramar un líquido, actúa rápidamente. Coloca papel absorbente o un paño limpio sobre la zona, presiona suavemente para retirar la mayor cantidad posible. No frotes, porque puedes extender la mancha.

Después utiliza un producto adecuado al tipo de mancha. Cuanto antes actúes, más fácil será evitar que penetre profundamente en el colchón.

Bicarbonato para neutralizar olores

El bicarbonato puede ayudar a absorber algunos olores y parte de la humedad superficial. Después de aspirar, puedes espolvorear una capa ligera sobre el colchón. Déjalo actuar durante unas horas.

Después vuelve a aspirar cuidadosamente hasta retirar todo el producto. Si es posible, realiza este proceso con la habitación ventilada. No necesitas cubrir completamente el colchón con grandes cantidades de bicarbonato. Una capa fina suele ser suficiente.

Cómo eliminar olor a humedad

Si el colchón huele a humedad, el primer paso es descubrir la causa. Puede deberse a:

  • Poca ventilación.
  • Sudor acumulado.
  • Habitación demasiado húmeda.
  • Base del colchón poco ventilada.
  • Humedad procedente de una pared.

Ventila bien el dormitorio y deja el colchón descubierto durante varias horas. Si la humedad ambiental es elevada, un deshumidificador puede ayudar. Si aparecen manchas de moho o el olor persiste después de secarlo, conviene valorar una limpieza profesional o incluso sustituir el colchón dependiendo del alcance del problema.

No empapes nunca el colchón

Uno de los errores más importantes al limpiar un colchón es utilizar demasiada agua. El interior está formado por materiales que pueden tardar mucho tiempo en secarse. Si quedan húmedos, pueden aparecer:

  • Malos olores.
  • Moho.
  • Deterioro del relleno.

Por eso es preferible realizar limpiezas localizadas y utilizar paños muy escurridos. Las máquinas de limpieza con agua tampoco deberían utilizarse salvo que el fabricante indique claramente que son compatibles.

Cómo secarlo correctamente

Después de tratar una mancha, deja el colchón completamente descubierto hasta que esté seco. Puedes acelerar el proceso:

  • Abriendo las ventanas.
  • Utilizando un ventilador.
  • Mejorando la circulación del aire.

Si puedes, realiza la limpieza por la mañana para disponer de varias horas antes de volver a hacer la cama. Nunca coloques sábanas sobre un colchón que todavía esté húmedo.

¿Hay que darle la vuelta al colchón?

Depende del modelo. Algunos colchones están diseñados para utilizarse por ambas cara, pero otros solo necesitan girarse de cabeza a pies. Y algunos modelos actuales no requieren ninguna de estas operaciones.

Consulta las indicaciones del fabricante. Si tu colchón admite giro, hacerlo periódicamente ayuda a repartir el desgaste y puede prolongar su vida útil.

Limpia también la base de la cama

No sirve de mucho limpiar el colchón y olvidar todo lo que tiene debajo. Aprovecha para aspirar:

  • Somier.
  • Base tapizada.
  • Cabecero.
  • Suelo debajo de la cama.

Es una zona donde se acumula bastante polvo. Si utilizas una base cerrada, revisa también que no haya humedad. La circulación de aire debajo del colchón es importante para evitar condensaciones.

Protege el colchón

Una de las formas más sencillas de mantenerlo limpio es utilizar un protector lavable. Ayuda a reducir el contacto directo con:

  • Sudor.
  • Derrames.
  • Polvo.
  • Restos de piel.
  • Pequeñas manchas.

Además, es mucho más sencillo lavar un protector que limpiar el colchón. Si tienes niños pequeños o existe riesgo de derrames, puede interesar un protector impermeable pero transpirable.

Cada cuánto conviene limpiar el colchón

No hace falta hacer una limpieza profunda continuamente. Como orientación, puedes aspirarlo cada uno o dos meses y realizar una limpieza más completa varias veces al año. También conviene aprovechar los cambios de estación para:

  • Aspirar.
  • Ventilar.
  • Girar el colchón si corresponde.
  • Revisar manchas.
  • Lavar el protector.

Las personas con alergias o mascotas pueden necesitar hacerlo con mayor frecuencia.

Errores frecuentes

Evita estas prácticas:

  • Empapar el colchón.
  • Utilizar lejía directamente.
  • Aplicar demasiado detergente.
  • Cubrirlo antes de que esté seco.
  • Frotar agresivamente las manchas.
  • Utilizar perfumes para esconder malos olores.
  • Olvidar limpiar la base de la cama.
  • No revisar las instrucciones del fabricante.

Productos recomendados

Para limpiar y mantener un colchón pueden resultar útiles:

  • Aspiradores con accesorio para tapicerías.
  • Aspiradores específicos para colchones.
  • Protectores de colchón lavables.
  • Fundas antiácaros.
  • Bicarbonato.
  • Paños de microfibra.
  • Limpiadores específicos para tapicerías.
  • Deshumidificadores para habitaciones húmedas.

Un buen protector y una aspiración periódica suelen ser suficientes para facilitar mucho el mantenimiento. Mantener limpio el colchón no requiere grandes limpiezas ni productos complicados. Aspirarlo, ventilarlo, actuar rápido sobre las manchas y evitar que acumule humedad son las medidas más importantes.

Al fin y al cabo, pasamos aproximadamente un tercio de nuestra vida en la cama. Dedicarle unos minutos de mantenimiento de vez en cuando merece bastante la pena.

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