Si acabas de llevar un cachorro a casa y parece empeñado en morder absolutamente todo lo que encuentra, tranquilo: es completamente normal. Zapatos, patas de las sillas, cojines, calcetines, muebles o incluso tus propias manos. Para un cachorro, el mundo se descubre con la boca.
La buena noticia es que este comportamiento forma parte de su desarrollo y puede redirigirse fácilmente con un poco de paciencia.

¿Por qué los cachorros muerden tanto?
Existen varios motivos. El primero es la curiosidad. Igual que los bebés utilizan las manos para explorar, los cachorros utilizan principalmente la boca. El segundo motivo es la dentición.
Entre los tres y los seis meses aproximadamente comienzan a cambiar los dientes de leche por los definitivos. Durante ese proceso sienten molestias en las encías y morder les proporciona alivio. También pueden morder por aburrimiento, exceso de energía o simplemente porque todavía no han aprendido qué objetos pueden utilizar y cuáles no.
Nunca esperes que deje de hacerlo de un día para otro, lo importante es enseñarle qué puede morder.
Ten siempre mordedores disponibles
La mejor forma de proteger tus muebles no es regañar constantemente al cachorro, es ofrecerle alternativas. Ten varios mordedores repartidos por la casa y de diferentes texturas.
Por ejemplo:
- Juguetes de goma resistente.
- Mordedores para la dentición.
- Juguetes de cuerda.
- Pelotas adaptadas a su tamaño.
Puedes ir alternándolos para que no pierdan interés.
Redirige, no castigues
Si encuentras al cachorro mordiendo una zapatilla, evita gritarle. Simplemente retira el objeto con calma y ofrécele uno de sus juguetes.
Cuando empiece a morder el juguete, felicítalo y prémialo. Con el tiempo aprenderá qué objetos son los adecuados.
Recoge los objetos tentadores
Durante los primeros meses es buena idea facilitarle el aprendizaje. Guarda zapatos, mandos de televisión, calcetines, cargadores y cualquier objeto pequeño que pueda resultar atractivo.
Cuantas menos oportunidades tenga de equivocarse, más rápido aprenderá.
No juegues con las manos
A muchas personas les hace gracia dejar que el cachorro les muerda suavemente las manos. Sin embargo, ese juego puede convertirse en un problema cuando el perro crezca. Desde el principio es mejor utilizar juguetes para jugar y evitar que asocie las manos con algo que puede morder.
¿Qué hacer si te muerde jugando?
Si durante un juego empieza a morder demasiado fuerte, interrumpe inmediatamente la actividad. Levántate, deja de prestarle atención durante unos segundos. Después vuelve a jugar con normalidad.
Así aprenderá que si muerde demasiado, el juego termina.
Haz que gaste energía
Muchos cachorros muerden simplemente porque están aburridos. Los paseos, los juegos, los ejercicios de olfato y las pequeñas sesiones de aprendizaje ayudan a reducir esa necesidad de buscar entretenimiento por su cuenta.
Un cachorro estimulado suele causar muchos menos destrozos.
No dejes que se aburra
No hace falta entretenerlo constantemente, pero sí conviene ofrecerle diferentes actividades a lo largo del día. Puedes esconder pequeños premios dentro de juguetes interactivos o proponerle sencillos juegos de búsqueda.
Además de cansarlo mentalmente, fortalecerás vuestro vínculo.
Evita los castigos
Los gritos, los golpes o los castigos físicos no enseñan al cachorro qué debe hacer. Solo generan miedo y confusión. La educación basada en el refuerzo positivo consigue mejores resultados y ayuda a crear una relación de confianza.
¿Cuándo dejará de morder?
La mayoría de los cachorros reducen mucho este comportamiento cuando finaliza la dentición. Sin embargo, eso no significa que desaparezca por completo de forma automática. La educación y las rutinas que hayas establecido durante esos meses serán las que marquen la diferencia.
¿Cuándo preocuparse?
Si el cachorro muestra una agresividad excesiva, protege constantemente objetos, gruñe de forma preocupante o realiza mordiscos muy intensos sin motivo aparente, conviene consultar con un veterinario o con un educador canino especializado en métodos respetuosos.
En la mayoría de los casos, sin embargo, morder forma parte de una etapa completamente normal.
Que un cachorro muerda los muebles o los zapatos no significa que sea desobediente. Simplemente está explorando el mundo y atravesando una fase importante de su desarrollo. Con juguetes adecuados, paciencia, constancia y mucho refuerzo positivo, aprenderá poco a poco qué puede morder y qué debe dejar tranquilo.
Y aunque durante unas semanas tengas que vigilar un poco más tus zapatillas favoritas, el esfuerzo habrá merecido la pena cuando veas a tu perro convertirse en un adulto equilibrado y bien educado.
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