Cómo ahorrar agua cuando viajas en camper

El agua es uno de los recursos más valiosos cuando viajas en camper. Aunque muchas furgonetas disponen de depósitos relativamente grandes, es sorprendente lo rápido que pueden vaciarse si no prestamos atención.

Aprender a consumir menos agua no solo permite disfrutar de una mayor autonomía, sino que también ayuda a viajar de una forma más sostenible.
Estos son algunos consejos muy sencillos que marcan una gran diferencia.

ahorrar agua en la camper

Llena siempre el depósito antes de salir

Parece una recomendación evidente, pero muchas escapadas empiezan con el depósito a medio llenar.
Antes de iniciar el viaje comprueba el nivel de agua limpia y localiza algunos puntos donde podrás rellenarlo durante la ruta.

Utiliza una botella para cepillarte los dientes

No hace falta dejar el grifo abierto mientras te cepillas. Con un pequeño vaso o una botella reutilizable gastarás una cantidad mínima de agua.

Dúchate con rapidez

Las duchas largas consumen una enorme cantidad de agua. Si tu camper dispone de ducha, intenta mojarte, cerrar el agua mientras te enjabonas y volver a abrirla solo para aclararte.
Este sencillo hábito puede ahorrar muchos litros.

Lava los platos de forma inteligente

Antes de utilizar agua, retira los restos de comida con papel de cocina o una espátula de silicona. Después utiliza un recipiente con agua y jabón en lugar de mantener el grifo abierto continuamente.

Cocina pensando también en el agua

Algunas recetas requieren mucha menos agua que otras. El cuscús, por ejemplo, necesita muy poca cantidad para prepararse.
Las ensaladas, los bocadillos o los platos únicos también ayudan a reducir el consumo.

Aprovecha el agua cuando sea posible

Si hierves verduras o pasta, el agua puede utilizarse posteriormente para limpiar algunos utensilios cuando ya esté templada. Siempre que sea posible, intenta darle un segundo uso.

Utiliza pulverizadores

Un pequeño pulverizador resulta muy útil para lavar frutas, verduras o realizar una limpieza rápida de algunas superficies. Consume mucha menos agua que un grifo abierto.

Lleva siempre una garrafa adicional

Además del depósito principal, conviene transportar una pequeña reserva. Puede servir para cocinar, preparar café o resolver cualquier imprevisto si tardas más de lo previsto en encontrar un punto de llenado.

Revisa posibles fugas

Una pequeña pérdida de agua puede pasar desapercibida durante horas. Comprueba periódicamente los grifos, las conexiones y las mangueras.
Una revisión rápida puede evitar perder muchos litros.

Utiliza productos biodegradables

Siempre que sea posible utiliza jabones y detergentes biodegradables. Aunque las aguas grises deben vaciarse únicamente en los lugares autorizados, este tipo de productos reduce el impacto ambiental.

Aprende dónde rellenar agua

Antes de iniciar el viaje resulta muy útil localizar campings, áreas de servicio para autocaravanas o fuentes donde sea posible rellenar el depósito.
Muchas aplicaciones especializadas incluyen esta información.

Educa a toda la familia

Si viajas acompañado, todos deben colaborar. Cerrar bien el grifo, utilizar solo el agua necesaria o ducharse con rapidez son pequeños gestos que, sumados, alargan mucho la autonomía.

¿Cuánta agua se consume realmente?

Depende del tipo de viaje y del número de personas. Una pareja que haga un consumo responsable puede viajar varios días con un depósito relativamente pequeño.

En cambio, si se cocina mucho, se utilizan duchas largas o se desperdicia agua, el depósito puede vaciarse en muy poco tiempo.

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