Exploding Kittens: el juego de cartas donde sobrevivir depende de no encontrar al gato equivocado

Exploding Kittens parte de una idea tan absurda como efectiva: hay gatos explosivos escondidos en el mazo y nuestro objetivo consiste en no robar uno. A partir de ahí, todo vale.

Podemos mirar las próximas cartas, saltarnos turnos, obligar a otro jugador a robar, cambiar el orden del mazo o intentar colocar una bomba justo donde creemos que la encontrará nuestro rival. Es rápido, sencillo, caótico y muy fácil de explicar. Probablemente por eso se ha convertido en uno de los juegos de cartas modernos más conocidos.

Exploding Kittens juego de mesa

Ficha rápida de Exploding Kittens

  • Jugadores: 2 a 5
  • Edad recomendada: a partir de 7 años
  • Duración aproximada: 15 minutos
  • Autores: Elan Lee, Matthew Inman y Shane Small
  • Editorial: Exploding Kittens
  • Tipo de juego: cartas, eliminación y forzar la suerte
  • Mecánicas principales: gestión de mano, interacción directa y control del riesgo
  • Temática: gatos, humor absurdo y explosiones
  • Dificultad: baja

¿Qué es Exploding Kittens?

Exploding Kittens es un juego de cartas competitivo. Cada jugador recibe una mano inicial y, por turnos, irá utilizando cartas para evitar uno de los grandes peligros del mazo: los Exploding Kittens. Si robamos uno y no podemos desactivarlo, quedamos eliminados.

La partida continúa hasta que únicamente queda un jugador con vida, ese será el ganador. La idea es extremadamente sencilla, pero las cartas permiten manipular la situación constantemente.

¿Cómo se juega?

Durante nuestro turno podemos jugar tantas cartas como queramos. Algunas permiten atacar a otros participantes, otras modifican el mazo. También podemos mirar qué cartas vienen después, saltarnos el turno o robar cartas de otro jugador.

Cuando terminamos nuestras acciones, debemos robar una carta, y ese es el momento realmente importante, si no aparece un Exploding Kitten, seguimos jugando. Si aparece uno, tendremos que salvarnos.

Las cartas de Desactivar

Al comenzar la partida, los jugadores disponen de cartas de Desactivar, estas son nuestra principal protección contra los gatos explosivos. Si robamos un Exploding Kitten y tenemos una carta de este tipo, podemos evitar la eliminación. Después devolvemos el gato explosivo al mazo. Y lo mejor —o lo peor, según quién esté jugando— es que podemos colocarlo donde queramos.

Esto permite preparar trampas. Podemos esconderlo muy abajo, podemos colocarlo cerca de la parte superior, o podemos intentar dejarlo exactamente donde creemos que otro jugador tendrá que robar. Aquí empieza buena parte de la diversión.

Controlar el mazo es fundamental

Aunque Exploding Kittens depende bastante de la suerte, también podemos reducir el riesgo, algunas cartas permiten mirar las siguientes cartas del mazo. Esto proporciona información muy valiosa.

Si sabemos que el próximo robo es seguro, podemos continuar tranquilamente, si sabemos que el siguiente es un Exploding Kitten, tendremos que hacer algo. Quizás saltarnos el turno, quizás barajar el mazo, quizás obligar a otro jugador a actuar antes. Cuanto mejor utilicemos estas cartas, más posibilidades tendremos de sobrevivir.

Atacar a los demás

Exploding Kittens no es un juego especialmente amable. Las cartas permiten interactuar directamente con otros jugadores, podemos obligarlos a realizar turnos adicionales, robarles cartas, modificar el mazo justo antes de su turno y naturalmente colocar un Exploding Kitten en una posición bastante sospechosa. La partida genera una mezcla constante de estrategia ligera, venganza y paranoia.

Las cartas de gato

El juego incluye también diferentes cartas de gato, por sí solas pueden no tener efecto, pero determinadas combinaciones permiten robar cartas a otros jugadores. Esto introduce otra capa de interacción.

Una carta que parecía inútil puede convertirse de repente en una herramienta muy interesante si conseguimos completar la pareja adecuada.

¿Depende mucho de la suerte?

Sí, el azar es una parte fundamental, pero no estamos completamente indefensos. Las cartas permiten:

  • Consultar el mazo.
  • Barajarlo.
  • Saltarnos turnos.
  • Atacar a otros jugadores.
  • Robar cartas.
  • Manipular nuestras posibilidades.

Por tanto, el juego consiste en intentar gestionar el riesgo, nunca tendremos control absoluto. Y precisamente esa incertidumbre es una parte importante de su atractivo.

Exploding Kittens juego de mesa

Un juego muy fácil de aprender

Exploding Kittens es uno de esos juegos que podemos enseñar rápidamente incluso a personas que casi nunca juegan a juegos de mesa. La regla principal puede resumirse en pocos segundos: intenta no robar un gato explosivo.

Después solo necesitamos explicar qué hacen las distintas cartas. En pocos turnos todo el mundo suele entender perfectamente cómo funciona.

Partidas muy cortas

La duración habitual ronda los 15 minutos. Eso tiene varias ventajas, podemos jugar varias partidas seguidas, podemos sacarlo en una reunión sin dedicar toda la tarde y si alguien queda eliminado relativamente pronto, no tendrá que esperar demasiado para volver a participar. Es un formato especialmente cómodo para grupos informales.

El humor forma parte del juego

Las ilustraciones son una parte fundamental de la identidad de Exploding Kittens. Encontraremos gatos imposibles, situaciones absurdas y cartas diseñadas deliberadamente para provocar una sonrisa.

El humor no cambia realmente las mecánicas, pero sí hace que el juego tenga una personalidad muy marcada. Podríamos explicar exactamente las mismas reglas con dibujos más serios, probablemente no sería ni la mitad de memorable.

¿Es un juego para niños?

Puede funcionar muy bien en familia. La edad recomendada suele situarse a partir de unos 7 años y las reglas son suficientemente sencillas para que los niños puedan entenderlas.

Eso sí, existe bastante interacción directa. Nos atacamos, nos robamos cartas, intentamos provocar que otro jugador explote. Por tanto, funciona mejor con familias que disfrutan de este tipo de competición ligera sin tomarse demasiado en serio las derrotas.

¿Tiene expansiones?

Sí, Exploding Kittens se ha convertido en una saga enorme. Existen expansiones que añaden nuevas cartas y mecánicas, además de numerosas versiones independientes.

Entre ellas encontramos títulos como:

  • Imploding Kittens.
  • Streaking Kittens.
  • Barking Kittens.
  • Recipes for Disaster.
  • El Bien contra el Mal.

No necesitamos ninguna expansión para comenzar. La caja original funciona perfectamente por sí sola. Si después de muchas partidas queremos más variedad, entonces sí puede tener sentido ampliar el juego.

¿Qué versión comprar primero?

Para alguien que nunca haya jugado, el Exploding Kittens original continúa siendo una de las opciones más sencillas. Contiene las mecánicas básicas de la saga y permite aprender el sistema sin añadir demasiadas reglas especiales. Después podremos decidir si queremos expansiones o alguna de las versiones independientes.

El Bien contra el Mal, por ejemplo, añade nuevas mecánicas, mientras que Recipes for Disaster recopila muchas cartas de diferentes cajas y está pensado para quienes buscan mucha más variedad.

¿Para quién recomendamos Exploding Kittens?

Puede funcionar especialmente bien para:

  • Familias.
  • Grupos de amigos.
  • Reuniones y fiestas.
  • Jugadores ocasionales.
  • Personas que quieren reglas muy sencillas.
  • Aficionados a los juegos rápidos.
  • Quienes disfrutan de interacción directa y bastante caos.
  • Personas que quieren un juego pequeño y fácil de transportar.

Puede resultar menos interesante para quien busque estrategia profunda o partidas largas y muy controlables.

Lo mejor de Exploding Kittens

Su mayor virtud es probablemente la facilidad con la que consigue llegar a la mesa. No necesitamos una preparación complicada, no necesitamos explicar veinte páginas de reglas, no necesitamos reservar dos horas. Repartimos cartas, explicamos cuatro conceptos y empezamos. Además, la combinación entre azar e interacción hace que las partidas produzcan continuamente pequeñas historias: el jugador que sabía dónde estaba el gato.

El que creyó saberlo, el que barajó el mazo y el que terminó explotando igualmente.

¿Merece la pena Exploding Kittens?

Exploding Kittens no pretende ser el juego de cartas más estratégico del mundo. Su objetivo es mucho más sencillo: crear partidas rápidas, accesibles y llenas de situaciones absurdas. Y en eso funciona muy bien.

Podemos tomar decisiones y manipular nuestras probabilidades, pero siempre permanece ese pequeño momento de tensión antes de robar una carta. Quizás sea segura, quizás podamos salvarnos, o quizás acabemos de encontrar exactamente al gato que no queríamos ver. Y entonces solo queda esperar a la revancha.

Artículos relacionados

Scroll al inicio