Tras los pasos de Darwin: conviértete en naturalista a bordo del Beagle

Viajar alrededor del mundo, descubrir animales desconocidos, estudiar nuevas especies y llenar nuestro cuaderno de naturalista mientras seguimos la ruta de uno de los científicos más importantes de la historia. Ese es el punto de partida de Tras los pasos de Darwin, un precioso juego de mesa familiar que combina estrategia sencilla, naturaleza y divulgación científica.

Nuestra misión será ayudar a Charles Darwin a recopilar información para terminar El origen de las especies. Para conseguirlo tendremos que estudiar animales, conocer personajes, desarrollar teorías y aprovechar nuestro viaje a bordo del Beagle, y todo ello en partidas de aproximadamente media hora.

Tras los pasos de Darwin juego de mesa

Ficha rápida de Tras los pasos de Darwin

  • Jugadores: 2 a 5
  • Edad recomendada: a partir de 8 años
  • Duración aproximada: 30 minutos
  • Autores: Grégory Grard y Matthieu Verdier
  • Ilustraciones: Maud Briand y David Sitbon
  • Editorial en España: Tranjis Games
  • Tipo de juego: familiar
  • Mecánicas principales: selección y colocación de losetas, colecciones y patrones
  • Dificultad: baja-media
  • Temática: naturaleza, animales, exploración y ciencia

¿De qué trata Tras los pasos de Darwin?

La historia nos sitúa veinte años después del famoso viaje de Charles Darwin alrededor del mundo. El naturalista se encuentra trabajando en El origen de las especies y necesita recopilar nueva información sobre animales y territorios, ahí entramos nosotros. Cada jugador interpreta a un joven naturalista que embarca en el Beagle para continuar investigando.

Durante el viaje iremos descubriendo animales procedentes de diferentes regiones del planeta y anotando nuestros hallazgos en nuestro propio cuaderno. Al terminar la expedición, quien haya realizado la mayor contribución científica conseguirá más puntos y ganará la partida.

¿Cómo se juega?

En el centro de la mesa encontramos diferentes losetas disponibles y el Beagle. Cuando llega nuestro turno debemos escoger una de las losetas que se encuentran accesibles desde la posición actual del barco, puede representar un animal o un personaje relacionado con la expedición. Después colocamos esa loseta en nuestro cuaderno de naturalista. Hasta aquí parece sencillo, pero la loseta que escojamos determinará también cuánto se desplazará el Beagle alrededor del tablero, modificando las opciones disponibles para el siguiente jugador.

Por tanto, no solamente debemos pensar qué necesitamos nosotros. También podemos intentar evitar dejarle precisamente ese animal que tanto necesita nuestro rival.

Nuestro cuaderno de naturalista

Cada jugador dispone de un tablero personal que representa su cuaderno. Aquí iremos colocando los animales que descubramos durante la expedición. Las especies están relacionadas tanto con diferentes grupos de animales como con las regiones geográficas donde viven, completar determinadas combinaciones nos permitirá conseguir puntos. Esto convierte nuestro pequeño cuaderno en una especie de colección científica que va creciendo durante la partida, y visualmente resulta especialmente bonito ver cómo se va llenando de animales.

No todo consiste en coleccionar especies

Aunque los animales son los grandes protagonistas, existen otras formas de conseguir puntos. Durante nuestra expedición podremos obtener brújulas, realizar publicaciones científicas y desarrollar teorías. También aparecen personajes históricos que proporcionan diferentes ventajas, todo esto hace que tengamos varios caminos para intentar conseguir la victoria.

Podemos concentrarnos especialmente en determinadas especies, intentar completar regiones o adaptar nuestra estrategia según las teorías que tengamos disponibles.

Las teorías añaden estrategia

Las losetas de Teoría son especialmente interesantes porque proporcionan objetivos adicionales de puntuación. Cada una recompensa determinadas combinaciones, esto significa que dos jugadores pueden estar mirando exactamente las mismas losetas pero querer cosas completamente diferentes. Quizás nosotros necesitemos desesperadamente un determinado animal mientras nuestro rival está intentando completar una combinación geográfica. Estas pequeñas decisiones aportan profundidad sin convertir el juego en algo complicado.

Una partida dura solamente 12 turnos

Aquí encontramos otra de las grandes virtudes de Tras los pasos de Darwin, cada jugador escogerá solamente 12 losetas durante toda la partida. Eso significa que tenemos pocas oportunidades y debemos intentar aprovecharlas bien, no podemos coleccionar absolutamente todo. Tendremos que decidir. Y justo cuando empezamos a tener nuestro maravilloso cuaderno lleno de especies y pensamos que podríamos hacer muchísimas cosas más… se termina la expedición. Es probablemente una de las razones por las que resulta tan fácil querer jugar inmediatamente otra partida.

Tras los pasos de Darwin juego de mesa

Un juego precioso

Si hay algo que llama inmediatamente la atención de Tras los pasos de Darwin es su apartado artístico. Las ilustraciones de los animales recuerdan a los dibujos realizados por los antiguos naturalistas en sus cuadernos de campo.

Pandas, canguros, mapaches y muchas otras especies van apareciendo durante la partida representadas mediante unas ilustraciones especialmente agradables. El tablero, los cuadernos personales y las losetas mantienen esa misma estética científica y naturalista. Es uno de esos juegos que llaman la atención simplemente al desplegarlos sobre la mesa.

¿Tiene contenido educativo?

Sí, aunque de una forma bastante natural. Tras los pasos de Darwin no intenta convertirse en una clase de ciencias disfrazada de juego de mesa. Primero es un juego, pero su temática está basada en personajes, animales y acontecimientos relacionados con la historia de la ciencia y el viaje del Beagle. Además, incluye un libro de apéndices con información sobre el viaje, los animales y algunos de los personajes representados.

Esto hace que resulte especialmente interesante para jugar con niños curiosos por los animales y la naturaleza. Puede ocurrir perfectamente que después de una partida alguien termine buscando información sobre alguna de las especies que acaba de descubrir, y eso siempre es una buena señal.

¿Es difícil aprender a jugar?

No, una de sus mayores virtudes es precisamente conseguir ofrecer decisiones interesantes mediante unas reglas bastante sencillas. En nuestro turno escogemos una loseta, aplicamos su efecto, la colocamos en nuestro cuaderno y desplazamos el Beagle.

La dificultad aparece al decidir cuál nos interesa más. Por eso puede funcionar muy bien como paso siguiente para familias acostumbradas a juegos muy sencillos que quieran probar algo con un poco más de estrategia.

¿Funciona bien con cualquier número de jugadores?

Oficialmente permite partidas de 2 a 5 jugadores, sin embargo, el número de participantes modifica ligeramente las sensaciones. Con varios jugadores el tablero cambia bastante entre nuestros turnos, por lo que debemos adaptarnos continuamente a las nuevas losetas disponibles.

Con dos existe algo más de control, aunque también interviene bastante el azar de las losetas que van apareciendo. Para grupos familiares de tres o cuatro jugadores puede encontrarse probablemente uno de sus puntos más interesantes.

¿Qué encontramos dentro de la caja?

La edición incluye una cantidad considerable de componentes:

  • 1 tablero de viaje.
  • 64 losetas de Animal.
  • 5 losetas de Personaje.
  • 5 cuadernos de Naturalista.
  • 28 losetas de Teoría.
  • 16 fichas relacionadas con las publicaciones científicas.
  • 15 fichas de Brújula.
  • 10 fichas de Guía.
  • Ficha de Darwin.
  • Peón del Beagle.
  • Bloc de puntuación.
  • Bolsa de tela.
  • Reglamento.
  • Libro de apéndices.

La calidad de producción es uno de los aspectos que más destacan quienes han probado el juego, especialmente por el grosor de las losetas y tableros y por el cuidado apartado artístico.

¿Para quién recomendamos Tras los pasos de Darwin?

Puede funcionar especialmente bien para:

  • Familias con niños a partir de 8 años.
  • Amantes de los animales y la naturaleza.
  • Personas interesadas en la ciencia.
  • Jugadores que disfrutan coleccionando y combinando losetas.
  • Familias que quieran dar un pequeño salto hacia juegos con algo más de estrategia.
  • Personas que busquen partidas de aproximadamente media hora.
  • Aficionados a los juegos bonitos y cuidados visualmente.

No es necesario saber absolutamente nada sobre Darwin ni sobre biología para disfrutarlo.

Lo mejor de Tras los pasos de Darwin

Su mayor virtud probablemente sea el equilibrio, es sencillo, pero tenemos decisiones. Es educativo, pero no parece un ejercicio escolar, tiene estrategia, pero no necesitamos media hora para aprender las reglas. Y dura lo suficiente para desarrollar nuestra pequeña expedición sin convertirse en una partida interminable.

Además, cada partida utiliza solamente una parte de las losetas disponibles y las diferentes teorías pueden modificar nuestros objetivos, por lo que ofrece bastante variedad entre partidas.

¿Merece la pena Tras los pasos de Darwin?

Tras los pasos de Darwin es una magnífica propuesta para quienes busquen un juego familiar bonito, accesible y con algo más de profundidad de lo que parece inicialmente. Su combinación de animales, exploración, ciencia y colección de losetas consigue que tenga una personalidad propia.

No estamos ante un juego de estrategia especialmente complejo. Tampoco pretende serlo. Su gran acierto consiste en plantear decisiones interesantes en partidas de apenas media hora y con unas reglas que prácticamente cualquier persona puede aprender, y además consigue algo que nos gusta especialmente: utilizar un juego de mesa para despertar la curiosidad. Quizás empecemos la partida intentando conseguir más puntos que nuestros rivales, pero podemos terminarla queriendo saber qué descubrió realmente Darwin en las Galápagos.

No está nada mal para una caja llena de losetas.

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