Mariposas: el juego de mesa que recrea la increíble migración de la mariposa monarca

Cada primavera, millones de mariposas monarca abandonan México y emprenden un viaje impresionante hacia el norte de América. Meses después, una nueva generación iniciará el camino de regreso. Lo más sorprendente es que ninguna mariposa completa todo el viaje de ida y vuelta. La migración se realiza a lo largo de varias generaciones.

Mariposas convierte este fenómeno natural en un precioso juego de mesa diseñado por Elizabeth Hargrave, autora también de Wingspan. Nuestra misión será acompañar a diferentes generaciones de mariposas monarca mientras se desplazan por el continente, se reproducen, buscan flores y finalmente intentan regresar a México antes de que llegue el invierno.

Mariposas: el juego de mesa

Ficha rápida de Mariposas

  • Jugadores: 2 a 5
  • Edad recomendada: a partir de 14 años
  • Duración aproximada: 45-75 minutos
  • Autora: Elizabeth Hargrave
  • Ilustraciones: Indi Maverick y Matt Paquette
  • Editorial en castellano: Devir
  • Tipo de juego: estrategia familiar
  • Mecánicas principales: movimiento, colección de conjuntos y gestión de objetivos
  • Temática: naturaleza y migración de la mariposa monarca
  • Idioma: castellano

¿De qué trata Mariposas?

Cada jugador controla una familia de mariposas monarca. La partida comienza en México durante la primavera, desde allí tendremos que desplazarnos hacia el norte, atravesando Estados Unidos y llegando incluso hasta Canadá. Durante el viaje iremos recogiendo flores, visitando diferentes lugares y creando nuevas generaciones de mariposas, pero al final del verano llegará el momento de volver hacia el sur, y ahí aparece uno de los grandes retos del juego. No basta con haber llegado muy lejos, también tendremos que conseguir que suficientes mariposas regresen a México antes de que termine el otoño.

Una partida dividida en tres estaciones

Mariposas se juega a lo largo de tres estaciones:

  • Primavera.
  • Verano.
  • Otoño.

Cada una representa una fase diferente de la migración. Durante la primavera nuestro objetivo suele ser avanzar hacia el norte, en verano las mariposas se dispersan por el continente y aparecen nuevas oportunidades para conseguir puntos. En otoño tendremos que comenzar el largo viaje de regreso a México. Al finalizar cada estación se realiza una puntuación según los objetivos correspondientes.

Esto hace que nuestra estrategia tenga que cambiar durante la partida, lo que era importante en primavera quizá deje de serlo completamente en otoño.

¿Cómo se juega?

En cada turno jugamos una carta de acción, estas cartas indican cómo podemos mover nuestras mariposas por el mapa. A medida que se desplazan, aterrizan sobre espacios que contienen diferentes tipos de flores.

Las flores son uno de los recursos principales del juego. Necesitaremos determinadas combinaciones para crear nuevas generaciones de mariposas, por tanto, no podemos movernos simplemente hacia donde queramos. Debemos intentar planificar rutas que nos permitan conseguir las flores adecuadas y continuar desarrollando nuestra familia.

Varias generaciones de mariposas

Esta es probablemente la idea más bonita de Mariposas, las mariposas que comienzan la partida no son las mismas que terminarán realizando el viaje. A medida que avanzamos podremos crear nuevas generaciones. Las primeras mariposas van desapareciendo y son reemplazadas por sus descendientes.

De esta forma, el juego representa un aspecto real de la migración de las monarcas: el viaje completo se desarrolla a lo largo de varias generaciones. No se trata simplemente de mover unas fichas desde México hasta Canadá y volver, estamos gestionando toda una población de mariposas.

Las flores son fundamentales

Durante nuestros movimientos iremos recogiendo fichas de flores de diferentes colores. Estas flores permiten reproducir nuestras mariposas. Para crear una nueva generación necesitamos determinadas combinaciones.

Esto introduce bastante planificación, quizá queramos viajar hacia una determinada ciudad, pero antes tendremos que desviarnos para conseguir una flor que necesitamos desesperadamente. Y naturalmente los demás jugadores estarán haciendo exactamente lo mismo.

Las ciudades ofrecen recompensas

A lo largo del mapa encontramos diferentes ciudades. Cuando visitamos algunas de ellas podemos conseguir cartas especiales relacionadas con el ciclo de vida de las mariposas. Estas cartas ofrecen objetivos adicionales y permiten conseguir puntos.

Además, recorrer diferentes lugares del mapa nos obliga a decidir continuamente entre seguir avanzando hacia el norte o desviarnos para obtener nuevas oportunidades.

Mariposas: el juego de mesa

El regreso a México

Cuando llega el otoño, la partida cambia completamente. Las mariposas que hemos enviado hacia Canadá deben comenzar a regresar, cuanto más lejos hayan llegado, más complicado será volver a tiempo. Aquí aparece una decisión muy interesante. Durante primavera y verano resulta tentador avanzar muchísimo para conseguir recompensas y objetivos, pero todo aquello que sube… tiene que volver a bajar. Si hemos enviado demasiadas mariposas hacia el norte, quizá descubramos demasiado tarde que regresar hasta México no será nada sencillo.

No gana quien llegue más lejos

Mariposas no es simplemente una carrera, los puntos se consiguen mediante varios sistemas. Durante cada estación aparecen objetivos diferentes que pueden recompensar determinados movimientos, lugares visitados o posiciones de nuestras mariposas.

También podemos conseguir puntos mediante las cartas de ciclo de vida, y al terminar la partida recibiremos recompensas por las mariposas que hayan conseguido regresar a México. Por tanto, existen diferentes caminos para construir nuestra estrategia.

Un juego muy diferente a Wingspan

Aunque ambos juegos tienen la misma autora y comparten una temática relacionada con la naturaleza, Mariposas y Wingspan ofrecen experiencias bastante diferentes. Wingspan está centrado principalmente en construir un motor de cartas y desarrollar nuestro hábitat de aves, Mariposas es mucho más espacial. Aquí pasaremos buena parte de la partida observando el mapa, planificando rutas y calculando cómo mover nuestras diferentes generaciones.

Resulta algo más directo y probablemente más sencillo de explicar que Wingspan, así que tener uno no hace innecesario el otro.

¿Es complicado aprender a jugar?

No demasiado, Mariposas tiene unas reglas relativamente accesibles. La dificultad aparece principalmente en planificar nuestros movimientos. Tenemos que pensar dónde queremos terminar cada estación, qué flores necesitaremos y cómo conseguiremos que nuestras mariposas regresen finalmente a México.¡, por eso puede funcionar muy bien como juego familiar avanzado o como puerta de entrada a juegos de estrategia algo más elaborados.

La caja recomienda una edad mínima de 14 años, aunque familias acostumbradas a los juegos modernos pueden jugarlo perfectamente con adolescentes algo más jóvenes.

Una temática realmente integrada

Uno de los aspectos más interesantes de Mariposas es que la migración no está simplemente utilizada como decoración, la estructura completa de la partida sigue el ciclo migratorio de las mariposas monarca. Viajamos hacia el norte, nos reproducimos, generamos nuevas mariposas, y finalmente intentamos regresar hacia México. Esto hace que el juego permita conocer de forma muy natural uno de los fenómenos migratorios más impresionantes del mundo animal.

¿Qué encontramos dentro de la caja?

Mariposas incluye una cantidad considerable de componentes:

  • 50 mariposas de madera.
  • 20 cartas de estación.
  • 36 cartas de acción.
  • 15 cartas de bonificación.
  • 60 cartas de ciclo de vida.
  • 120 fichas de flores.
  • 16 fichas de ciudad.
  • 5 marcadores de puntuación.
  • 1 dado de flores.
  • Tablero principal.
  • Tablero de ciclo de vida.
  • Reglamento.

Las mariposas de madera son especialmente bonitas y ayudan muchísimo a crear una mesa muy colorida.

¿Para quién recomendamos Mariposas?

Puede resultar especialmente interesante para:

  • Amantes de los animales y la naturaleza.
  • Aficionados a las mariposas.
  • Familias acostumbradas a juegos modernos.
  • Jugadores que disfrutan planificando rutas.
  • Personas que prefieren juegos con poca confrontación directa.
  • Fans de Wingspan que quieran descubrir otro diseño de Elizabeth Hargrave.
  • Jugadores que busquen partidas de aproximadamente una hora.

También puede ser una opción especialmente atractiva para quienes valoran que la temática de un juego tenga relación con fenómenos reales de la naturaleza.

Lo mejor de Mariposas

Su principal virtud es conseguir representar de una forma muy sencilla un fenómeno extraordinariamente complejo. Mientras jugamos empezamos a entender por qué la migración de la mariposa monarca resulta tan sorprendente.

No estamos siguiendo a una única mariposa, estamos acompañando a varias generaciones. Cada una continúa el viaje iniciado por la anterior, y cuando llega el otoño, las descendientes de aquellas que salieron originalmente de México tendrán que encontrar el camino de regreso. Todo ello aparece integrado dentro de unas mecánicas relativamente fáciles de aprender.

¿Merece la pena Mariposas?

Mariposas es una propuesta magnífica para quienes disfrutan de juegos relacionados con animales y naturaleza pero quieren algo más estratégico que un título puramente familiar. Tiene decisiones interesantes, una duración razonable y una temática extraordinariamente original.

Además, presenta uno de esos raros casos en los que jugar puede despertar inmediatamente la curiosidad por conocer mejor el fenómeno real que representa. Podemos empezar intentando conseguir más puntos que nuestros rivales, pero probablemente terminemos preguntándonos cómo puede una mariposa que nunca ha realizado el viaje saber exactamente dónde está aquel bosque mexicano al que llegaron sus antepasados. Y quizá esa sea una de las mejores cosas que puede conseguir un juego de mesa.

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