Regalar a alguien que ama leer parece fácil. Compras un libro y listo. El problema es que los lectores suelen tener una capacidad extraordinaria para comprar ellos mismos todos los libros que quieren. Y, si intentamos escoger una novela concreta, existe siempre la posibilidad de que ya la tenga, la haya leído o lleve seis meses esperando a que salga precisamente otra edición.
Así que para esta selección hemos buscado regalos alrededor del placer de leer: tecnología, comodidad, pequeños accesorios y alguna idea bastante personal.

1. Kindle Paperwhite
Empezamos por uno de los grandes regalos para un lector. El Kindle Paperwhite permite llevar una biblioteca completa en un dispositivo ligero y leer sin los reflejos habituales de una tableta. Es una de las opciones más completas dentro de la gama Kindle.
Resulta especialmente cómodo para viajes, vacaciones o personas que leen mucho en la cama.
Ideal para: lectores habituales y viajeros.
2. Kindle Colorsoft
Si queremos hacer un regalo bastante más especial, podemos subir al Kindle Colorsoft. Su principal diferencia está en la pantalla a color, especialmente interesante para portadas, novelas gráficas, cómics, libros ilustrados o simplemente para quien quiere una experiencia diferente a los lectores electrónicos tradicionales.
No es precisamente un pequeño detalle navideño, pero sí puede convertirse en el gran regalo de alguien que lee constantemente.
Ideal para: lectores intensivos, cómic y novela gráfica.
3. Lámpara de lectura recargable con pinza
Uno de los accesorios más sencillos y útiles de toda la lista. Una pequeña lámpara con pinza permite leer en la cama, el sofá o durante un viaje sin tener que iluminar toda la habitación.
Conviene buscar un modelo recargable mediante USB, con diferentes intensidades y, si es posible, varias temperaturas de color para evitar una luz demasiado fría por la noche.
Ideal para: lectores nocturnos.
4. Cojín de lectura con respaldo
Leer durante dos horas parece un plan maravilloso, hasta que llevamos veinte minutos intentando encontrar una postura que no destruya nuestra espalda. Los cojines de lectura con respaldo y brazos están pensados precisamente para apoyar bien la espalda cuando leemos en la cama o el sofá.
Hay modelos rellenos de espuma, con fundas lavables e incluso pequeños bolsillos laterales.
Ideal para: personas que convierten la cama en biblioteca durante los fines de semana.
5. Soporte para libros y eReader
Un regalo particularmente útil para quien lee mientras desayuna, cocina, estudia o simplemente quiere tener las manos libres. Los soportes regulables permiten colocar libros, tablets o lectores electrónicos con distintos ángulos de inclinación.
Algunos modelos son plegables, por lo que también pueden utilizarse en viajes. Es uno de esos regalos que parecen bastante poco emocionantes en la caja y sorprendentemente útiles cuando empiezan a utilizarse.
Ideal para: lectores prácticos y estudiantes.
6. Sello personalizado Ex Libris
Este sí tiene muchísimo encanto para alguien que conserva una biblioteca física. Los sellos Ex Libris permiten marcar los libros con el nombre del propietario y existen modelos personalizables con iniciales, ilustraciones, animales, plantas o diseños clásicos.
Es un regalo pequeño, pero convierte cada libro de la biblioteca en algo un poco más personal. Además, resuelve una cuestión ancestral: “Te dejé este libro hace tres años.” “¿Seguro que era tuyo?” Ahora habrá pruebas.
Ideal para: personas con una biblioteca considerable y tendencia a prestar libros.
7. Manta suave para leer en el sofá
Sí, es una manta, pero en este contexto tiene todo el sentido del mundo. Una buena manta ligera y cálida, un libro, el sofá y una tarde de invierno constituyen prácticamente un ecosistema completo para cualquier lector.
Podemos buscar modelos de franela, sherpa o tejidos suaves y lavables que no pesen demasiado, no hace falta que tenga frases sobre libros ni dibujos de bibliotecas. Una buena manta ya sabe perfectamente cuál es su trabajo.
Ideal para: tardes de lectura en invierno.
8. Luz con forma de libro plegable
Uno de los regalos más originales de esta selección. Estas pequeñas lámparas parecen un libro cerrado y, al abrirlas, sus “páginas” se despliegan creando una luz ambiental. Pueden utilizarse sobre una mesita, estantería o rincón de lectura y hay modelos recargables con diferentes tonalidades de iluminación.
No sustituirá a una buena lámpara para leer durante horas, pero como objeto decorativo para un amante de los libros tiene bastante gracia.
Ideal para: decoración, escritorios y rincones de lectura.
9. Diario de lecturas
Para quien no se limita a leer libros, sino que también quiere recordar qué ha leído. Un diario de lectura permite anotar títulos, autores, fechas, citas favoritas, puntuaciones y pequeñas opiniones.
Puede resultar especialmente divertido cuando pasan los años y podemos revisar qué libros nos entusiasmaron y cuáles consideramos incomprensiblemente maravillosos en aquel momento.
Ideal para: lectores organizados, clubes de lectura y amantes de las listas.
10. Una caja de lectura preparada por nosotros
Y terminamos con una idea que puede ser bastante más personal que comprar un único producto. Podemos preparar una caja con:
- Un libro que sepamos que quiere leer.
- Una pequeña lámpara de lectura.
- Un punto de libro.
- Chocolate o su infusión favorita.
- Una manta pequeña o unos calcetines cómodos.
- Una nota escrita por nosotros.
No hace falta incluir todo, la gracia está en crear una pequeña “tarde de lectura” dentro de una caja. Incluso podemos escoger un tema: novela negra, fantasía, romance, ciencia ficción o clásicos.
Ideal para: prácticamente cualquier amante de los libros.
Qué regalar a alguien que ama leer
Dependerá de cómo disfruta de la lectura. Si viaja mucho o acumula libros sin espacio donde colocarlos, un Kindle puede convertirse en un regalo fantástico. Para quien sigue siendo completamente fiel al papel, un sello Ex Libris, una lámpara o un diario de lecturas probablemente tengan más sentido.
Y si queremos algo especialmente personal, la caja temática juega con ventaja, porque regalar a un lector no consiste necesariamente en encontrar otro libro. A veces consiste simplemente en conseguir que su próximo libro se disfrute todavía un poco más.

