Hablar de Tintín es hablar de uno de los universos más ricos de la historia del cómic. Aunque el joven reportero es el protagonista, gran parte del éxito de la serie se debe al extraordinario reparto de personajes que lo acompañan. Cada uno tiene una personalidad muy marcada, manías inconfundibles y un papel fundamental en las aventuras.
Muchos de ellos han acabado convirtiéndose en auténticos iconos de la cultura popular. Incluso personas que nunca han leído un álbum de Tintín son capaces de reconocer al capitán Haddock o a Milú. Vamos a conocer a los personajes más importantes de esta fantástica colección de aventuras.

Tintín
Tintín es un joven reportero belga con una curiosidad insaciable. Aunque rara vez se le ve ejerciendo como periodista, siempre está investigando misterios, destapando conspiraciones o ayudando a quienes lo necesitan.
Es inteligente, valiente, honesto y tremendamente observador. No busca fama ni riqueza; simplemente no puede evitar involucrarse cuando descubre una injusticia.
Curiosamente, apenas sabemos detalles sobre su vida privada. Nunca conocemos su edad exacta, dónde vive realmente o si tiene familia. Esa falta de información hace que cualquier lector pueda identificarse fácilmente con él.
Milú
Milú es mucho más que un perro.
Es el mejor amigo de Tintín y su compañero inseparable desde la primera aventura.
Se trata de un fox terrier blanco extremadamente inteligente que acompaña a su dueño prácticamente a cualquier lugar del planeta.
En los primeros álbumes tenía un papel especialmente importante. Sus pensamientos aparecían escritos en viñetas y aportaban grandes dosis de humor e ironía.
Con el paso de los años perdió algo de protagonismo, aunque nunca dejó de ser uno de los personajes más queridos de la serie.
El capitán Haddock
Probablemente sea el personaje más popular después de Tintín. Cuando apareció por primera vez era un marino alcohólico y bastante gruñón, pero acabó convirtiéndose en el mejor amigo del protagonista.
Haddock tiene un corazón enorme, aunque su carácter explosivo le mete continuamente en problemas. Su rasgo más famoso son sus increíbles insultos.
En lugar de utilizar palabras malsonantes, lanza expresiones tan originales como «bachibuzuk», «anacoluto», «ectoplasma», «troglodita» o «iconoclasta», que han pasado a formar parte de la historia del cómic. También es el propietario del castillo de Moulinsart, uno de los escenarios más habituales de las aventuras.

El profesor Tornasol
El profesor Silvestre Tornasol es uno de los científicos más geniales del universo de Tintín, también es uno de los más despistados. Tiene problemas de audición y suele entender las conversaciones completamente al revés, lo que provoca numerosas escenas cómicas.
A pesar de ello, desarrolla inventos extraordinarios, desde submarinos hasta cohetes espaciales. Gracias a él, Tintín y Haddock protagonizaron una de las aventuras más famosas de toda la colección: el viaje a la Luna.
Hernández y Fernández
Son posiblemente la pareja de detectives más torpe de la historia, siempre aparecen impecablemente vestidos con bombín, bastón y un enorme bigote. Son prácticamente idénticos, la única diferencia visible es la forma del bigote.
Su obsesión por seguir el protocolo y su facilidad para cometer errores generan algunas de las escenas más divertidas de la serie. Aunque suelen complicar las investigaciones, en el fondo son personas honestas y bienintencionadas.
Bianca Castafiore
La soprano más famosa del universo Tintín. Bianca Castafiore posee una voz extraordinaria… y una enorme facilidad para provocar situaciones caóticas allí donde aparece. Está convencida de que el capitán Haddock siente algo por ella, algo que desespera continuamente al pobre marino.
Su interpretación del famoso «Aria de las joyas» es uno de los elementos más reconocibles de toda la colección.
Néstor
Néstor es el mayordomo del castillo de Moulinsart. Educado, discreto y extremadamente eficiente, mantiene la casa funcionando incluso cuando sus habitantes viven rodeados de aventuras y situaciones imposibles.
Aunque suele pasar desapercibido, termina convirtiéndose en una figura muy apreciada por los lectores.
Rastapopoulos
Todo gran héroe necesita un gran villano, y ese papel lo ocupa Roberto Rastapopoulos. Empresario, productor de cine, traficante internacional y líder de diversas organizaciones criminales, aparece en numerosos álbumes enfrentándose a Tintín.
Su capacidad para escapar de la justicia una y otra vez lo convierte en uno de los enemigos más peligrosos del reportero.
Allan Thompson
Allan es uno de los principales colaboradores de Rastapopoulos. Marino, contrabandista y mercenario, suele encargarse del trabajo más sucio. A lo largo de varias aventuras demuestra ser un rival mucho más peligroso de lo que aparenta.
Abdallah
El hijo del emir Mohammed Ben Kalish Ezab es, probablemente, el niño más travieso de toda la serie. Sus bromas desesperan especialmente al capitán Haddock. Petardos, explosiones, bromas pesadas y travesuras constantes convierten cada una de sus apariciones en un auténtico caos.
El general Alcázar
Militar sudamericano, revolucionario profesional y protagonista de numerosos golpes de Estado, a veces es aliado de Tintín, otras veces necesita su ayuda. Su vida política cambia constantemente, lo que provoca situaciones realmente divertidas.
Chang
Chang Chong-Chen es uno de los personajes más entrañables de toda la colección. Su amistad con Tintín nació después de que Hergé conociera al artista chino Zhang Chongren, una persona que cambió profundamente su forma de ver otras culturas.
Gracias a Chang, las aventuras ambientadas en China ganaron un enorme realismo y sensibilidad. Muchos aficionados consideran que «Tintín en el Tíbet» es la historia más emotiva de toda la serie precisamente por la amistad entre ambos.
Serafín Latón
Vendedor incansable, parlanchín y capaz de intentar vender cualquier cosa en cualquier momento. Su entusiasmo resulta tan divertido como desesperante para el capitán Haddock. Cada vez que aparece, el lector sabe que se avecinan situaciones tan absurdas como memorables.
Un reparto irrepetible
Una de las razones por las que Tintín sigue siendo tan popular casi cien años después de su creación es la extraordinaria personalidad de sus personajes. Cada uno aporta algo diferente: humor, emoción, aventura, misterio o ternura.
Hergé consiguió que todos fueran fácilmente reconocibles con apenas unas pocas viñetas, un logro al alcance de muy pocos autores.
Quizá por eso, cuando pensamos en Tintín, no recordamos solo a un joven reportero. Recordamos también a un capitán incapaz de contener sus explosivos insultos, a un científico que nunca oye bien, a dos detectives tan elegantes como despistados y a un pequeño perro blanco que siempre está dispuesto a lanzarse a la aventura.

