Personajes de Aquellos maravillosos años: Kevin, Winnie, Paul y la familia Arnold

Aquellos maravillosos años no necesitaba grandes aventuras para funcionar. Le bastaba con seguir la vida de Kevin Arnold, un chico normal que intentaba entender el amor, la amistad, la familia y ese extraño proceso llamado crecer.

A su alrededor estaban Winnie Cooper, su primer gran amor; Paul Pfeiffer, el amigo que parecía destinado a acompañarlo siempre; y los Arnold, una familia que Kevin veía de una manera cuando era niño y que comprendía de forma muy diferente cuando recordaba aquellos años desde la edad adulta.

Precisamente ahí estaba una de las grandes virtudes de la serie: sus personajes parecían personas reales que podríamos haber conocido.

Personajes de Aquellos maravillosos años

Kevin Arnold: Fred Savage

Kevin Arnold es el centro de la historia. Tiene doce años cuando comienza la serie y no destaca especialmente por nada: no es el más popular, ni el mejor estudiante, ni el gran deportista del colegio. Es simplemente un chico intentando encontrar su lugar mientras descubre que el mundo resulta bastante más complicado de lo que parecía.

Fred Savage consiguió que Kevin fuera creíble precisamente porque no era perfecto. Podía ser egoísta, celoso, inseguro y tomar decisiones bastante malas, pero también arrepentirse y aprender de ellas. Buena parte de la magia del personaje estaba además en la combinación entre el Kevin adolescente que veíamos y el Kevin adulto que narraba sus recuerdos, con la voz de Daniel Stern en la versión original.

El niño podía enfadarse con su padre sin entender por qué llegaba siempre cansado del trabajo; el adulto ya sabía todo lo que aquel hombre llevaba encima. De la misma manera, el pequeño Kevin podía creer que Winnie estaría a su lado para siempre, mientras el narrador sabía que la vida terminaría llevándolos por caminos diferentes.

Winnie Cooper: Danica McKellar

Winnie Cooper era la vecina, la amiga y el primer gran amor de Kevin. Sin embargo, la serie evitó convertirla simplemente en “la chica del protagonista”. Winnie tenía sus propios problemas, inseguridades y relaciones, y maduraba a un ritmo diferente al de Kevin.

Su historia comienza además marcada por una tragedia: su hermano Brian muere durante la guerra de Vietnam. Kevin y Winnie comparten su primer beso en medio de aquel dolor, mezclando desde el principio infancia, amor y pérdida.

La relación entre ambos nunca resulta sencilla. Se quieren, se separan, aparecen otras parejas y vuelven a acercarse, pero el final evita la solución más previsible. Winnie marcha a estudiar a París y, cuando regresa años después, Kevin ya ha construido otra vida y terminará casándose con otra mujer.

Era una forma especialmente bonita de recordar que el primer amor puede ser importantísimo sin necesidad de convertirse en el último.

Danica McKellar tuvo además una trayectoria muy curiosa después de la serie: continuó actuando, estudió matemáticas en UCLA, participó en investigación académica y publicó libros de divulgación matemática dirigidos especialmente a jóvenes.

Paul Pfeiffer: Josh Saviano

Paul es el mejor amigo de Kevin, inteligente, prudente, algo nervioso y con suficientes alergias como para considerar sospechoso prácticamente cualquier elemento de la naturaleza.

La amistad entre ambos tampoco estaba idealizada. Kevin podía sentir celos de Paul, competir con él o ignorarlo cuando intentaba encajar con otros chicos, mientras Paul iba desarrollando progresivamente sus propios intereses y su propia vida.

Al final sabemos que Paul acaba estudiando Derecho en Harvard, un destino bastante coherente para alguien que siempre había sido uno de los estudiantes más brillantes.

Josh Saviano protagonizó además una de las leyendas urbanas más famosas relacionadas con las series de los años 90. Durante mucho tiempo circuló el rumor de que el actor había crecido para convertirse en Marilyn Manson. Evidentemente era falso: Saviano estudió Ciencias Políticas y Derecho y desarrolló una carrera profesional muy alejada de la del músico.

Jack Arnold: Dan Lauria

Jack Arnold es probablemente uno de los personajes que más cambia dependiendo de la edad desde la que lo observemos.

Para el pequeño Kevin es un padre serio, gruñón y autoritario que llega cansado del trabajo y no parece especialmente interesado en largas conversaciones. Pero Jack no cambia radicalmente durante la serie; quien cambia es Kevin.

A medida que crece empieza a comprender que su padre había servido en el ejército, tenía un trabajo que no siempre le gustaba, había renunciado a algunas aspiraciones y cargaba con la responsabilidad de mantener a su familia. Quería profundamente a sus hijos, aunque no siempre supiera demostrarlo.

La relación entre ambos se convierte así en una de las más emotivas de la serie, especialmente cuando el episodio final revela que Jack murió dos años después de los acontecimientos que acabamos de ver.

Dan Lauria consiguió crear un padre televisivo tremendamente reconocible, capaz de imponer respeto con una mirada y mostrar afecto sin necesidad de grandes discursos.

Personajes de Aquellos maravillosos años

Norma Arnold: Alley Mills

Norma es el gran equilibrio emocional de la familia. Cariñosa y paciente, suele ser quien intenta que Jack y sus hijos comprendan el punto de vista del otro.

Pero tampoco se limita al papel de madre y esposa. A medida que avanza la serie empieza a recuperar aspiraciones propias, vuelve a estudiar y busca una mayor independencia, reflejando también los cambios sociales que estaban viviendo muchas mujeres durante aquellos años.

Con Kevin mantiene una relación especialmente cercana. Él suele acudir a ella cuando tiene problemas, aunque Norma tampoco evita que tenga que afrontar las consecuencias de sus propios errores.

Wayne Arnold: Jason Hervey

Wayne es el hermano mayor que parece haber nacido con una misión muy concreta: hacerle la vida imposible a Kevin.

Se burla de él, lo provoca y aprovecha cualquier oportunidad para avergonzarlo. Sin embargo, con el paso del tiempo descubrimos que Wayne también tiene inseguridades, problemas sentimentales y muchas dudas sobre su futuro.

La serie nunca lo transforma repentinamente en el hermano perfecto. Sigue siendo Wayne, pero Kevin empieza a descubrir que detrás de todas aquellas bromas existe alguien que también está intentando encontrar su lugar en el mundo.

Precisamente por eso su relación resulta tan reconocible para cualquiera que haya crecido discutiendo constantemente con un hermano.

Karen Arnold: Olivia d’Abo

Karen, la hermana mayor, representa buena parte de los cambios culturales de finales de los años 60. Tiene ideas muy diferentes a las de su padre, cuestiona la autoridad y está decidida a construir una vida distinta a la que Jack considera convencional.

Las discusiones entre ambos representan algo más que un conflicto familiar: son también el enfrentamiento entre dos generaciones que entienden de manera diferente el trabajo, la familia, la política y la libertad personal.

Finalmente Karen abandona el hogar familiar y construye su propia vida junto a Michael, interpretado curiosamente por un jovencísimo David Schwimmer, muchos años antes de convertirse en Ross Geller en Friends.

Los otros personajes que dejaron huella

Aunque Kevin, Winnie, Paul y los Arnold forman el núcleo de la serie, alrededor de ellos aparecieron secundarios que tuvieron bastante importancia.

Chuck Coleman y Jeff Billings, este último interpretado por Giovanni Ribisi, representan las nuevas amistades que Kevin va haciendo a medida que crece. Madeline Adams y Becky Slater forman parte de sus primeras experiencias sentimentales fuera de Winnie; como curiosidad, Crystal McKellar, que interpretaba a Becky, era hermana de Danica McKellar.

Entre los adultos destaca especialmente Mr. Collins, el profesor de matemáticas interpretado por Steven Gilborn. Inicialmente Kevin no tiene una relación sencilla con él, pero Collins detecta su potencial y termina convirtiéndose en uno de esos profesores que dejan una huella mucho mayor de la que uno comprende mientras está en el colegio.

Su muerte inesperada protagoniza uno de los momentos más emotivos de la serie y resume perfectamente una de sus ideas fundamentales: algunas personas pasan relativamente poco tiempo por nuestra vida y, sin embargo, podemos recordarlas durante décadas.

Los personajes vistos desde los ojos de Kevin

Esta es probablemente la clave que explica por qué funcionaban tan bien. Cuando Kevin era niño, Jack simplemente era un padre gruñón, Norma era su madre, Wayne era el hermano pesado, Karen parecía extraña, Paul estaría a su lado para siempre y Winnie era inevitablemente el amor de su vida.

El Kevin adulto sabía algo diferente. Sabía que su padre cargaba con preocupaciones que él entonces no podía comprender, que su madre tenía sueños propios, que Wayne estaba tan perdido como él, que Karen intentaba encontrar su camino y que incluso las amistades más importantes podían cambiar con el paso de los años.

También sabía que Winnie no estaría siempre a su lado, y esa diferencia entre vivir algo y recordarlo años después era el verdadero corazón de Aquellos maravillosos años.

Sus personajes no eran héroes ni personas extraordinarias. Eran padres, hermanos, amigos, vecinos, profesores y primeros amores. Personas que parecían destinadas a estar ahí para siempre hasta que la vida demostraba que no era así.

Quizá por eso seguimos recordando a Kevin, Winnie, Paul y los Arnold tantos años después. Porque todos hemos tenido alguna versión de ellos en nuestra propia vida y, como Kevin, muchas veces solo hemos comprendido realmente lo importantes que fueron cuando aquellos años ya habían quedado atrás.

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