Hacer un agujero en un azulejo da bastante más respeto que perforar una pared normal. El motivo es evidente: si la broca resbala, usamos demasiada fuerza o activamos la percusión demasiado pronto, podemos agrietar la baldosa.
La buena noticia es que no hace falta ninguna técnica complicada. Con la broca adecuada, poca presión y algo de paciencia se puede perforar un azulejo sin romperlo.

Lo primero: comprueba qué hay detrás
Antes de taladrar, intenta saber qué material hay detrás del azulejo. Puede ser:
- Ladrillo.
- Hormigón.
- Pladur.
- Bloque.
- Otro tipo de pared.
Esto es importante porque atravesar el azulejo es solo la primera parte del trabajo. Después necesitarás continuar con una broca adecuada al material que haya detrás.
Comprueba también cables y tuberías
En baños y cocinas es especialmente importante tener cuidado. Detrás de una pared alicatada pueden pasar:
- Tuberías de agua.
- Cables eléctricos.
- Desagües.
- Instalaciones de calefacción.
Evita perforar directamente encima o debajo de grifos, enchufes o interruptores sin comprobar antes la zona. Un detector de cables y tuberías puede ser útil cuando tengas dudas.
Qué broca usar para perforar azulejos
No conviene empezar con una broca normal para pared. Lo más recomendable es utilizar una broca específica para:
- Cerámica.
- Azulejo.
- Porcelánico.
Algunas tienen una punta con forma de lanza. Para materiales especialmente duros, como determinados porcelánicos, pueden utilizarse brocas o coronas diamantadas. La elección dependerá del tipo de baldosa.
No utilices percusión al principio
Esta es probablemente la regla más importante. Mientras estés atravesando el azulejo:
- Desactiva la percusión.
- Trabaja a velocidad moderada.
- No ejerzas demasiada presión.
Los golpes de la función percutora pueden provocar grietas. Una vez atravesada completamente la baldosa y cuando la broca ya esté trabajando sobre el material de la pared, podrás utilizar percusión si ese material lo necesita.
Marca bien el punto
El esmalte de los azulejos puede ser bastante resbaladizo. Si colocas directamente la punta de la broca sobre la superficie, puede desplazarse al empezar. Un truco sencillo consiste en pegar un trozo de cinta de carrocero sobre el punto donde quieres hacer el agujero, después marca el centro con lápiz.
La cinta ayuda a que la broca tenga algo más de agarre y también permite marcar con comodidad.
Evita perforar demasiado cerca del borde
Siempre que puedas, intenta hacer el agujero en la zona central del azulejo. Perforar demasiado cerca de:
- Bordes.
- Esquinas.
- Juntas.
Puede aumentar el riesgo de que la baldosa se agriete. Si no tienes otra opción, trabaja todavía con más cuidado.
Empieza despacio
Coloca la broca perpendicular al azulejo, empieza a baja velocidad hasta que la punta haya creado una pequeña marca. Cuando notes que ya no resbala, puedes aumentar ligeramente la velocidad. No necesitas hacer mucha fuerza.
La broca debería ir desgastando progresivamente el material.
Mantén el taladro recto
Evita inclinar el taladro o moverlo lateralmente. Además de hacer un agujero más grande de lo necesario, podrías ejercer presión irregular sobre la baldosa. Intenta mantener la herramienta perpendicular a la pared durante todo el proceso.
Cuidado con el calor
Algunas brocas pueden calentarse bastante al perforar cerámica o porcelánico. El exceso de temperatura puede deteriorarlas rápidamente. En determinados sistemas puede utilizarse agua para refrigerar la zona, siempre que el fabricante de la broca lo permita.
Eso sí, si utilizas agua cerca de herramientas eléctricas, extrema las precauciones. En muchos trabajos domésticos pequeños basta con perforar lentamente y hacer pausas para evitar un calentamiento excesivo.
Qué hacer cuando atraviesas el azulejo
Notarás un cambio en la resistencia cuando la broca haya atravesado completamente la baldosa. En ese momento hay que pensar en el material que hay detrás.
Por ejemplo:
Si hay ladrillo:
- Cambia a una broca para mampostería si es necesario.
- Activa la percusión únicamente cuando la broca esté trabajando sobre el ladrillo.
Si hay hormigón:
- Utiliza una broca adecuada para hormigón.
- Puede ser necesario utilizar percusión o incluso un martillo perforador.
Si hay pladur:
- No necesitarás percusión.
- Utiliza después la fijación específica correspondiente.
No hagas el agujero más grande de lo necesario
Si vas a colocar un taco, la medida de la broca debe coincidir con la indicada por el fabricante. Por ejemplo:
- Taco de 6 mm: normalmente broca de 6 mm.
- Taco de 8 mm: normalmente broca de 8 mm.
Un agujero demasiado grande hará que el taco pierda agarre. Y en un azulejo, además, quedará peor estéticamente.
Cómo evitar que el polvo caiga por todas partes
Puedes colocar debajo del agujero:
- Un sobre abierto.
- Una bolsa.
- Un recipiente pequeño.
También puedes mantener la boquilla de un aspirador cerca mientras perforas. Es especialmente útil en baños, donde el polvo termina rápidamente sobre lavabos, muebles y sanitarios.
Introduce el taco con cuidado
Una vez terminado el agujero, limpia el polvo, después introduce el taco. Debe entrar hasta quedar aproximadamente al nivel de la pared.
No lo golpees con demasiada fuerza sobre el azulejo. Si ofrece mucha resistencia, comprueba que el agujero tenga realmente el diámetro y la profundidad adecuados.
Qué pasa si el azulejo es porcelánico
El porcelánico suele ser bastante más duro que una baldosa cerámica convencional.
En este caso puede resultar necesario utilizar:
- Brocas diamantadas.
- Coronas específicas.
- Herramientas recomendadas para porcelánico.
Intentar perforarlo con una broca convencional puede hacer que tardes muchísimo y termines desgastando la herramienta. Aquí todavía es más importante trabajar sin percusión durante la primera fase.
¿Es mejor perforar en la junta?
A veces se recomienda perforar directamente sobre una junta para evitar romper el azulejo. Puede funcionar en determinadas situaciones, pero no siempre es la mejor opción. Las juntas pueden ofrecer menos estabilidad y, además, es fácil dañar los bordes de dos baldosas al mismo tiempo.
Si puedes elegir libremente el punto de fijación, normalmente es preferible perforar correctamente sobre el azulejo utilizando la técnica adecuada.
Errores frecuentes al perforar azulejos
Evita especialmente:
- Activar la percusión desde el principio.
- Utilizar una broca para pared directamente sobre el esmalte.
- Empezar a máxima velocidad.
- Presionar demasiado.
- Perforar muy cerca de una esquina.
- Mover lateralmente el taladro.
- No comprobar tuberías o cables.
- Utilizar una broca desgastada.
- Forzar una broca que no es adecuada para porcelánico.
Qué necesitas
Para hacer un agujero en un azulejo normalmente bastará con:
- Taladro.
- Broca específica para cerámica o porcelánico.
- Broca adecuada para el material de la pared.
- Cinta de carrocero.
- Lápiz.
- Taco y tornillo adecuados.
- Detector de cables y tuberías si es necesario.
- Aspirador o recipiente para recoger el polvo.
Perforar un azulejo no consiste en utilizar más potencia, sino precisamente en hacer lo contrario: empezar despacio, sin percusión y dejando trabajar a la broca.
Cuando hayas atravesado la baldosa, ya podrás adaptar el taladro al material que haya detrás. Con ese pequeño cambio de técnica, el riesgo de acabar con un azulejo agrietado disminuye muchísimo.

