Cómo preparar la casa antes de irte de vacaciones

Salir de vacaciones debería empezar con la sensación de dejarlo todo resuelto, no con la duda de si hemos cerrado una ventana, vaciado la basura o dejado algún aparato encendido. Preparar la casa antes de marcharnos durante varios días ayuda a evitar malos olores, pequeños accidentes, gastos innecesarios y sorpresas desagradables al volver.

No hace falta montar un protocolo de seguridad digno de una película. Con una lista sencilla y un poco de organización suele ser suficiente. Estas son las principales cosas que conviene revisar antes de cerrar la puerta.

Cómo preparar la casa antes de irte de vacaciones

Vacía la basura

Parece obvio, pero es una de las cosas que más fácilmente se olvidan. No dejes restos de comida, envases húmedos o basura orgánica dentro de casa. Vacía todos los cubos, no solo el de la cocina.

Revisa también:

  • Papeleras del baño.
  • Cubos pequeños de dormitorios.
  • Recipientes de reciclaje.
  • Bolsas con restos de comida.

Una bolsa olvidada durante varios días puede generar malos olores y atraer insectos.

Revisa la nevera

Antes de marcharte, dedica unos minutos a comprobar qué alimentos pueden estropearse mientras estás fuera. Consume, congela o desecha aquellos que estén cerca de su fecha de caducidad. Presta especial atención a:

  • Frutas muy maduras.
  • Verduras.
  • Lácteos abiertos.
  • Restos de comida cocinada.
  • Embutidos abiertos.
  • Pescado y carne.

También conviene limpiar pequeños derrames y dejar los recipientes bien cerrados.

Qué hacer con el congelador

Si vas a estar fuera pocos días, normalmente puedes dejarlo funcionando con normalidad. Si tienes previsto desconectar completamente la nevera durante una ausencia larga, tendrás que vaciar también el congelador. En ese caso, descongélalo, límpialo, sécalo y deja la puerta ligeramente abierta para evitar malos olores.

No desconectes el frigorífico si todavía quedan alimentos dentro.

Deja limpia la cocina

La cocina es probablemente la habitación que más puede agradecer una limpieza antes de irnos. No hace falta realizar una limpieza profunda, pero sí conviene:

  • Lavar los platos.
  • Vaciar el lavavajillas.
  • Limpiar restos de comida.
  • Secar el fregadero.
  • Limpiar la encimera.
  • Guardar alimentos abiertos.
  • Revisar el frutero.

Cuantos menos residuos orgánicos queden, menor será el riesgo de encontrar malos olores o insectos al volver.

No dejes el lavavajillas lleno de platos sucios

Dejar platos sucios dentro durante una semana no suele ser una buena idea. Los restos de comida pueden generar olor y quedarse mucho más adheridos. Lo ideal es poner el lavavajillas antes de marcharnos y vaciarlo cuando termine.

Si no puedes hacerlo, al menos elimina los restos de comida y deja los platos enjuagados.

No dejes ropa húmeda en la lavadora

Una de las peores sorpresas al volver de vacaciones es descubrir una colada olvidada dentro de la lavadora. La ropa húmeda encerrada durante días puede desarrollar un olor muy intenso. Comprueba que el tambor esté vacío y deja la puerta ligeramente abierta para permitir que el interior se seque.

También puedes dejar abierto el cajetín del detergente.

Revisa los grifos

Comprueba que todos los grifos estén correctamente cerrados. Mira también rápidamente debajo de fregaderos y lavabos por si hubiera alguna pequeña fuga. Si vas a estar fuera durante bastante tiempo, puedes valorar cerrar la llave general del agua, especialmente si tu instalación lo permite fácilmente, así reduces el riesgo de daños importantes en caso de una fuga inesperada.

La decisión dependerá del tipo de vivienda y de las instalaciones que necesiten suministro de agua.

Comprueba el calentador o la caldera

Muchos sistemas modernos permiten activar un modo vacaciones o reducir su funcionamiento mientras la vivienda está vacía. Consulta siempre las instrucciones del fabricante. No desconectes sistemas que deban permanecer activos para evitar problemas de funcionamiento o protección frente a determinadas condiciones.

Si tienes dudas, simplemente utiliza el modo recomendado por el propio equipo.

Desenchufa aparatos que no necesites

Muchos dispositivos siguen consumiendo una pequeña cantidad de electricidad aunque no estén utilizándose. Antes de marcharte puedes desconectar aparatos como:

  • Televisores.
  • Ordenadores.
  • Consolas.
  • Cafeteras.
  • Tostadoras.
  • Cargadores.
  • Altavoces.
  • Pequeños electrodomésticos.

Además de reducir el consumo en espera, también disminuyes ligeramente el riesgo asociado a posibles problemas eléctricos. No hace falta desconectar equipos que necesiten seguir funcionando, como frigorífico, sistemas de alarma o determinados dispositivos inteligentes.

Revisa enchufes y regletas

Aprovecha para comprobar que no has dejado ninguna regleta sobrecargada o algún aparato innecesario conectado. Nunca dejes aparatos de calor funcionando mientras no haya nadie en casa. Esto incluye:

  • Planchas.
  • Estufas portátiles.
  • Radiadores eléctricos móviles.
  • Calefactores.
  • Velas eléctricas de mala calidad.
  • Mantas eléctricas.

Revisa ventanas y balcones

Comprueba que las ventanas queden cerradas correctamente, también revisa puertas de terrazas y balcones. Si alguna ventana debe quedar parcialmente abierta por ventilación, asegúrate de que sea seguro hacerlo y de que no pueda entrar lluvia.

En la mayoría de casos, lo más prudente es dejar las ventanas cerradas.

Persianas: ni completamente abiertas ni casa cerrada a cal y canto

Una casa con todas las persianas completamente bajadas durante semanas puede indicar claramente que está vacía. Puedes dejar algunas parcialmente bajadas para reducir la entrada de calor y proteger muebles del sol. Si dispones de persianas motorizadas o sistemas domóticos, programar movimientos puede ayudar a simular cierta actividad.

También existen bombillas inteligentes y enchufes programables para encender algunas luces durante determinados momentos.

No publiques que la casa está vacía

Compartir fotografías de vacaciones en redes sociales es habitual. Pero indicar públicamente que estarás fuera durante varias semanas puede proporcionar información innecesaria sobre cuándo está vacía tu vivienda.

Si te preocupa la seguridad, puedes esperar a volver para publicar determinadas imágenes. También conviene evitar mensajes públicos demasiado específicos sobre fechas de salida y regreso.

Pide a alguien que revise la vivienda

Si estarás fuera durante bastante tiempo, puede ser útil que una persona de confianza pase por casa ocasionalmente. Puede:

  • Recoger correo.
  • Regar plantas.
  • Comprobar que todo esté correcto.
  • Ventilar brevemente.
  • Detectar posibles fugas o problemas.
  • Mover alguna persiana.

También puede ser útil dejarle una copia de las llaves para emergencias.

Qué hacer con las plantas

No todas las plantas necesitan el mismo cuidado. Antes de marcharte, agrúpalas según sus necesidades. Para ausencias cortas puede bastar con regarlas correctamente antes de salir. Para periodos más largos puedes utilizar:

  • Sistemas de riego por goteo.
  • Depósitos de autorriego.
  • Conos cerámicos.
  • Macetas con reserva de agua.
  • Temporizadores.

O simplemente pedir a alguien que las riegue. Evita dejar todas las plantas en recipientes llenos de agua, ya que algunas especies pueden sufrir por exceso de humedad.

Y las mascotas

Nunca dejes una mascota sola durante varios días simplemente colocando más comida y agua. Necesitan supervisión, cuidados y atención. Organiza con antelación quién se hará cargo de ellas.

Puede ser:

  • Un familiar.
  • Un amigo.
  • Un cuidador profesional.
  • Una residencia.
  • Alguien que pase por casa varias veces al día, según el animal.

Además de comida y agua, hay que tener en cuenta limpieza, ejercicio, temperatura, medicación y bienestar.

Revisa el aire acondicionado

No es necesario dejar el aire acondicionado funcionando continuamente en una vivienda vacía, salvo que exista alguna necesidad concreta. Puedes apagarlo o utilizar un modo específico de mantenimiento si tu sistema dispone de él. En viviendas donde las temperaturas alcanzan valores extremos puede ser conveniente mantener cierto control térmico por motivos relacionados con animales, plantas, materiales o instalaciones.

Comprueba siempre las recomendaciones de tu equipo.

Evita dejar agua estancada

Antes de marcharte revisa lugares donde pueda quedar agua durante días. Por ejemplo:

  • Cubos.
  • Platos bajo macetas.
  • Regaderas.
  • Recipientes exteriores.
  • Juguetes infantiles.
  • Bandejas.

En verano, el agua estancada puede convertirse en un lugar de reproducción para mosquitos. En terrazas y jardines conviene vaciar o cubrir estos recipientes.

Deja el baño limpio y seco

Retira toallas húmedas, vacía papeleras, limpia restos de agua de la ducha, deja los desagües limpios. Comprueba que no haya fugas en el inodoro. Una habitación húmeda y cerrada durante muchos días puede desarrollar malos olores.

Cuanto más seca quede antes de marcharnos, mejor.

Cambia las sábanas

Puede parecer un detalle poco importante, pero agradecerás mucho volver de viaje y encontrar una cama limpia. Cambiar las sábanas antes de salir tiene dos ventajas. Dejas el dormitorio limpio y evitas que ropa de cama usada permanezca acumulando humedad y olor durante varios días.

Además, después de un viaje largo, meterse directamente en una cama limpia se siente casi como otro día de vacaciones.

Revisa puertas y cerraduras

Antes de salir, comprueba que todas las puertas exteriores cierren correctamente. No olvides:

  • Puertas de terraza.
  • Accesos secundarios.
  • Trasteros.
  • Garajes.
  • Ventanas accesibles.

Si tienes sistema de alarma, comprueba que funciona correctamente antes de activarlo.

Correo y paquetes

Un buzón completamente lleno puede indicar que nadie está recogiendo el correo. Si estarás fuera bastante tiempo, pide a alguien que lo vacíe. También evita programar entregas de paquetes durante esos días.

Revisa tus pedidos pendientes antes de marcharte.

Haz fotografías de algunos puntos importantes

Un pequeño truco puede ahorrarte muchas dudas durante el viaje. Antes de salir puedes hacer fotografías con el móvil de:

  • La cocina apagada.
  • Grifos cerrados.
  • Ventanas.
  • Puerta cerrada.
  • Llave del gas.
  • Aparatos desconectados.

Si horas después aparece el clásico pensamiento de “¿habré cerrado aquello?”, tendrás una referencia visual. No es imprescindible, pero para personas olvidadizas puede resultar sorprendentemente tranquilizador.

Una última vuelta antes de salir

Justo antes de cerrar la puerta, haz un recorrido rápido por la vivienda.

  • Cocina.
  • Baños.
  • Dormitorios.
  • Terraza.
  • Ventanas.
  • Electrodomésticos.
  • Grifos.
  • Basura.
  • Luces.

Normalmente son suficientes cinco minutos.

Productos recomendados

Algunos productos pueden facilitar bastante la preparación de la casa antes de unas vacaciones:

  • Enchufes inteligentes con temporizador.
  • Bombillas inteligentes.
  • Sistemas automáticos de riego.
  • Macetas con autorriego.
  • Sensores de fugas de agua.
  • Cámaras de seguridad domésticas.
  • Videoporteros inteligentes.
  • Alarmas.
  • Temporizadores para persianas.
  • Termómetros y sensores de humedad conectados.

No necesitas convertir tu casa en un hogar completamente automatizado. Incluso un simple enchufe programable o un sensor de agua pueden resultar útiles si pasas bastante tiempo fuera.

Preparar la vivienda antes de viajar consiste básicamente en eliminar aquello que puede estropearse, reducir riesgos y dejar todo lo más sencillo posible para el regreso. Unos minutos de revisión antes de cerrar la puerta pueden evitar pasar parte de las vacaciones preguntándote si dejaste algo encendido. Y, sobre todo, hacen que volver a casa sea mucho más agradable.

Artículos relacionados

Scroll al inicio