La campana extractora es uno de los electrodomésticos que más suciedad acumula en la cocina. Cada vez que cocinamos, el vapor y la grasa quedan suspendidos en el aire y terminan adhiriéndose a los filtros, la superficie y el interior de la campana.
Si no se limpia con regularidad, pierde eficacia, puede generar malos olores e incluso aumentar el consumo eléctrico. La buena noticia es que mantenerla limpia es mucho más sencillo de lo que parece.

¿Cada cuánto conviene limpiar la campana extractora?
Depende del uso que le des. Como orientación general:
- Exterior: una vez por semana.
- Filtros metálicos: cada 3 o 4 semanas.
- Interior: cada 2 o 3 meses.
- Conducto (si es accesible): una vez al año.
Si cocinas a diario o preparas muchos alimentos fritos, conviene reducir estos intervalos.
Material necesario
Antes de empezar, prepara:
- Agua caliente.
- Lavavajillas desengrasante.
- Bicarbonato de sodio.
- Un paño de microfibra.
- Una esponja suave.
- Un cepillo pequeño o un cepillo de dientes viejo.
- Guantes de limpieza.
Cómo limpiar el exterior de la campana
- Apaga la campana y asegúrate de que está fría.
- Mezcla agua caliente con unas gotas de lavavajillas.
- Humedece un paño de microfibra.
- Limpia toda la superficie realizando movimientos suaves.
- Seca con otro paño limpio para evitar marcas.
Si la campana es de acero inoxidable, limpia siempre siguiendo la dirección del acabado para conseguir un mejor resultado.
Cómo limpiar los filtros metálicos
Los filtros son la parte que más grasa acumula.
- Retíralos siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Llena el fregadero con agua muy caliente.
- Añade unas gotas de lavavajillas y dos o tres cucharadas de bicarbonato de sodio.
- Deja los filtros en remojo entre 20 y 30 minutos.
- Frota suavemente con un cepillo para eliminar la grasa incrustada.
- Acláralos con agua abundante.
- Déjalos secar completamente antes de volver a colocarlos.
Muchos filtros metálicos también pueden lavarse en el lavavajillas. Compruébalo antes en el manual del fabricante.
Cómo limpiar el interior
Una vez retirados los filtros:
- Elimina la grasa visible con un paño humedecido.
- Utiliza un cepillo pequeño para llegar a las esquinas.
- Evita mojar los componentes eléctricos.
- Seca completamente antes de montar de nuevo la campana.
Cómo eliminar la grasa más incrustada
Si hace mucho tiempo que no se limpia:
- Repite el proceso de remojo.
- Utiliza un desengrasante específico para cocinas siguiendo las indicaciones del fabricante.
- Deja actuar el producto unos minutos antes de limpiar.
No utilices estropajos metálicos, ya que pueden rayar el acero inoxidable o dañar algunos acabados.
Errores que debes evitar
- Limpiar la campana cuando todavía está caliente.
- Utilizar productos abrasivos o lejía.
- Rayar el acero inoxidable con estropajos metálicos.
- Colocar los filtros cuando todavía están húmedos.
- Esperar muchos meses entre una limpieza y otra.
Productos recomendados
Estos productos facilitan mucho el mantenimiento de la campana extractora:
- Desengrasante específico para cocinas.
- Lavavajillas con alto poder desengrasante.
- Bicarbonato de sodio.
- Paños de microfibra.
- Cepillo de cerdas suaves.
- Guantes de limpieza.
Mantener limpia la campana extractora no solo mejora el aspecto de la cocina, sino que también ayuda a eliminar mejor los humos y los olores y prolonga la vida útil del aparato. Con una limpieza periódica de los filtros y del exterior, evitarás que la grasa se acumule y conseguirás que funcione como el primer día.
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