Descubrir un pequeño charco junto a la cafetera es una situación bastante habitual. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, no significa que la máquina esté averiada de forma irreversible.
Muchas fugas tienen una solución sencilla y pueden evitarse con un poco de mantenimiento. Estas son las causas más frecuentes.

1. El depósito de agua no está bien colocado
Es uno de los problemas más comunes. Si el depósito no encaja completamente en su posición, el agua puede escaparse lentamente.
Cómo solucionarlo
Retira el depósito, límpialo y vuelve a colocarlo asegurándote de que queda perfectamente encajado.
2. La junta está desgastada
Las juntas de goma se deterioran con el paso del tiempo. Cuando pierden elasticidad dejan de sellar correctamente.
Cómo solucionarlo
Sustituye la junta por una nueva compatible con tu modelo de cafetera. Suelen ser recambios económicos.
3. Hay demasiada cal
La acumulación de cal puede obstruir conductos y aumentar la presión interna, provocando pequeñas fugas.
Cómo solucionarlo
Realiza una descalcificación siguiendo las recomendaciones del fabricante.
4. El filtro no está bien colocado
En cafeteras espresso o italianas, un filtro mal colocado puede provocar pérdidas de agua durante la preparación.
Cómo solucionarlo
Comprueba que todas las piezas estén correctamente montadas antes de preparar el café.
5. El depósito tiene una pequeña grieta
A veces la fuga procede simplemente de una fisura en el depósito, puede ser casi invisible.
Cómo solucionarlo
Llénalo de agua y observa cuidadosamente si aparece alguna gota. Si está agrietado, lo mejor es sustituirlo.
6. La cafetera está demasiado llena
En algunos modelos, llenar el depósito por encima del nivel máximo puede provocar derrames.
Cómo solucionarlo
Respeta siempre la marca de nivel máximo.
7. Conductos internos deteriorados
Si la cafetera tiene muchos años, algún tubo interior puede haberse deteriorado. En este caso la fuga suele aparecer durante el funcionamiento.
Cómo solucionarlo
Si la máquina todavía merece la pena, un servicio técnico puede sustituir la pieza.
¿Cuándo merece la pena repararla?
Depende del tipo de avería. Normalmente sí merece la pena si:
- Solo hay que cambiar una junta.
- El depósito necesita un recambio.
- La máquina requiere una descalcificación.
- El problema es de montaje.
En cambio, si la avería afecta a la bomba, la electrónica o varios componentes internos y la cafetera es antigua, quizá resulte más rentable comprar una nueva.
Cómo prevenir futuras fugas
Un poco de mantenimiento evita muchos problemas.
- Limpia la cafetera regularmente.
- Descalcifícala cuando corresponda.
- No fuerces las piezas al montarlas.
- Utiliza siempre los accesorios originales o compatibles.
- Revisa periódicamente las juntas.
Nuestra recomendación
Antes de pensar que tu cafetera se ha estropeado, revisa los puntos más sencillos. Muchas fugas se deben simplemente a una junta envejecida, un depósito mal colocado o una acumulación de cal.
Dedicar unos minutos a comprobar estos elementos puede ahorrarte una reparación innecesaria… o incluso la compra de una cafetera nueva.

