¿Por qué adoptar un perro puede ser una de las mejores decisiones de tu vida?

Cada año, miles de perros esperan una segunda oportunidad en protectoras y refugios. Algunos fueron abandonados, otros nacieron en la calle y muchos simplemente tuvieron la mala suerte de llegar a una familia que no podía o no quería seguir cuidándolos.

Mientras tanto, muchas personas buscan un cachorro de raza sin plantearse que, quizá, el compañero perfecto ya está esperando en una protectora. Adoptar un perro no solo cambia la vida del animal. También puede cambiar la tuya.

adoptar un perro

Un hogar para quien más lo necesita

Cuando adoptas, das una oportunidad a un perro que probablemente ha pasado por momentos difíciles. Algunos han sufrido abandono. Otros nunca conocieron un hogar estable. También hay perros cuyos dueños fallecieron o tuvieron que renunciar a ellos por problemas personales.

Sea cual sea su historia, todos tienen algo en común: necesitan una familia. Cada adopción deja espacio para que la protectora pueda rescatar a otro perro.

No todo son perros mayores

Existe la idea de que en los refugios solo hay perros ancianos, no es cierto. En las protectoras puedes encontrar cachorros, perros jóvenes, adultos, de tamaño pequeño, mediano o grande, mestizos e incluso perros de raza.

Cada uno tiene una personalidad distinta y unas necesidades diferentes. Los voluntarios suelen conocer muy bien a cada animal y pueden ayudarte a encontrar el más adecuado para tu estilo de vida.

Conoces mejor su carácter

Cuando compras un cachorro, gran parte de su personalidad todavía está por desarrollarse. En cambio, al adoptar un perro adulto es mucho más fácil saber cómo es. Si es tranquilo, activo, sociable, tímido, cariñoso o independiente.

Eso facilita encontrar un compañero compatible con tu forma de vivir.

Muchos ya están educados

No todos los perros adoptados necesitan empezar desde cero. Muchos ya saben pasear con correa, hacer sus necesidades fuera de casa o convivir con personas. Eso puede hacer que la adaptación sea mucho más sencilla que la de un cachorro.

Una decisión responsable

Adoptar también ayuda a reducir el abandono animal. Cada adopción envía un mensaje muy claro: los animales no son objetos que puedan comprarse y desecharse cuando dejan de resultar cómodos.

Elegir la adopción fomenta una tenencia más responsable y ayuda a las asociaciones que dedican enormes esfuerzos al bienestar animal.

El dinero no debería ser el motivo principal

Adoptar suele tener un coste muy inferior al de comprar un perro de raza. Sin embargo, ese no debería ser el motivo para decidirse.

De hecho, cualquier perro, sea adoptado o comprado, necesitará alimentación, vacunas, revisiones veterinarias, desparasitaciones, juguetes, accesorios y muchos otros cuidados durante toda su vida. Tener un perro siempre supone un compromiso económico.

Los perros adoptados también pueden ser excelentes compañeros

Existe el falso mito de que los perros abandonados tienen problemas de comportamiento. La realidad es muy diferente. La mayoría son perros completamente normales que simplemente tuvieron mala suerte.

Con paciencia, cariño y educación, muchos se convierten en compañeros extraordinarios. Como ocurre con cualquier perro, algunos necesitarán más tiempo para adaptarse que otros.

La importancia de las protectoras

Las asociaciones protectoras realizan un trabajo fundamental. Recogen animales abandonados, les proporcionan atención veterinaria, alimentación, educación y buscan la familia más adecuada para cada uno.

Además, suelen realizar entrevistas previas y asesorar durante todo el proceso de adopción para aumentar las posibilidades de éxito.

¿Y si buscas una raza concreta?

Aunque muchas personas lo desconocen, también existen protectoras especializadas en determinadas razas. Además, cada año llegan a los refugios numerosos perros de raza cuyos propietarios ya no pueden hacerse cargo de ellos. Si tienes preferencia por una raza concreta, merece la pena informarse antes de acudir a un criador.

Cuando comprar puede ser una opción

La adopción es una excelente alternativa, pero también existen personas que buscan un perro con unas características muy concretas para realizar determinadas actividades, como deportes caninos o trabajos específicos.

En esos casos es importante acudir únicamente a criadores responsables que prioricen el bienestar de los animales, realicen controles de salud y permitan conocer las condiciones en las que viven los perros.

Siempre conviene evitar la compra impulsiva, los anuncios sospechosamente baratos y cualquier establecimiento que no garantice el origen y el buen estado de los animales.

Adoptar un perro significa ofrecer una segunda oportunidad a un animal que la necesita y, al mismo tiempo, ganar un compañero que puede formar parte de tu vida durante muchos años. No todos los perros tienen el mismo pasado, pero todos comparten la misma necesidad: encontrar un hogar donde sentirse seguros, queridos y respetados.

Antes de decidir entre comprar o adoptar, dedica unos minutos a visitar una protectora. Quizá descubras que el perro que llevas tiempo buscando también lleva mucho tiempo esperándote.

Artículos relacionados:

Scroll al inicio