Cómo elegir el perro ideal según tu estilo de vida

Elegir un perro no debería depender únicamente de su aspecto o de que una determinada raza esté de moda. Un perro vivirá contigo durante muchos años, y su carácter, nivel de energía y necesidades influirán directamente en tu día a día.

Muchas personas acaban teniendo problemas simplemente porque eligieron un perro que no encajaba con su forma de vivir. Un animal muy activo puede frustrarse si apenas sale a pasear, mientras que uno tranquilo quizá no disfrute acompañando a una persona que pasa los fines de semana haciendo senderismo. La clave está en encontrar un compañero que se adapte a tu estilo de vida, y no al revés.

Cómo elegir el perro ideal según tu estilo de vida

¿Cuánto tiempo puedes dedicarle?

Antes de pensar en razas, hazte una pregunta sencilla: ¿cuánto tiempo tendrás realmente para tu perro? Todos necesitan atención, pero algunos requieren muchas horas de ejercicio, juegos y entrenamiento.

Si trabajas fuera de casa durante muchas horas y apenas dispones de tiempo libre, quizá no sea buena idea elegir un perro extremadamente activo. En cambio, si disfrutas paseando, haciendo deporte o pasando tiempo al aire libre, tendrás muchas más opciones.

El tamaño también importa

Muchas personas creen que un perro pequeño siempre es más fácil de cuidar. No siempre es así. Algunas razas pequeñas tienen muchísima energía y necesitan tanto ejercicio como perros bastante más grandes.

Por otro lado, algunos perros de gran tamaño son sorprendentemente tranquilos dentro de casa. Más que fijarse únicamente en los kilos, conviene conocer el temperamento de cada raza o de cada perro en particular.

¿Vives en un piso o en una casa?

Aunque muchos perros grandes viven perfectamente en pisos, el espacio disponible influye. En una vivienda pequeña es especialmente importante que el perro pueda salir varias veces al día para hacer ejercicio. Si tienes jardín, recuerda que este nunca sustituye a los paseos. Los perros necesitan explorar, oler y descubrir entornos diferentes. El jardín es un complemento, no una alternativa.

El nivel de actividad

Podemos dividir los perros, de forma muy general, en tres grupos.

  • Perros tranquilos.

Suelen adaptarse bien a personas con una vida relajada y disfrutan de paseos moderados.

  • Perros de actividad media.

Son adecuados para la mayoría de familias y necesitan ejercicio diario sin llegar a ser excesivo.

  • Perros muy activos.

Pastores, perros de trabajo o muchas razas deportivas necesitan largas caminatas, juegos, entrenamiento y estimulación mental todos los días. Elegir uno de estos perros sin poder cubrir sus necesidades suele terminar en problemas de comportamiento.

¿Hay niños en casa?

Muchas familias buscan un perro cuando llegan los niños. En estos casos conviene elegir animales equilibrados, pacientes y bien socializados. También es importante enseñar a los niños a respetar al perro.

Una buena convivencia depende tanto de la educación del animal como de la de las personas.

¿Hay otras mascotas?

Si ya convives con otro perro, un gato o pequeños mamíferos, infórmate sobre el carácter habitual de la raza que estás considerando. Algunos perros tienen un instinto de caza muy marcado, mientras que otros suelen convivir sin demasiadas dificultades con otros animales.

En cualquier caso, las presentaciones deben hacerse siempre de forma progresiva y supervisada.

¿Prefieres adoptar?

Miles de perros esperan una segunda oportunidad en protectoras y refugios. Adoptar no solo cambia la vida del animal, sino también la de muchas familias. Además, en muchos casos los voluntarios conocen perfectamente el carácter de cada perro y pueden ayudarte a encontrar uno compatible con tu forma de vivir.

No siempre es necesario buscar un cachorro, muchos perros adultos ya están educados, conocen las normas básicas de convivencia y se adaptan muy bien a un nuevo hogar.

La importancia del carácter

Dentro de una misma raza existen grandes diferencias de personalidad. Hay perros más tranquilos, otros más independientes y otros extremadamente sociables. Por eso, siempre que sea posible, conviene conocer al perro antes de tomar la decisión definitiva.

La convivencia durante muchos años dependerá mucho más de su carácter que de su aspecto.

Errores frecuentes al elegir un perro

Algunos errores muy habituales son:

  • Elegir una raza únicamente porque está de moda.
  • Dejarse llevar solo por el aspecto físico.
  • No informarse sobre sus necesidades de ejercicio.
  • Pensar que un cachorro siempre será más fácil.
  • Comprar por impulso.
  • No tener en cuenta el tiempo disponible.
  • Elegir un perro para un niño pensando que será el propio niño quien lo cuidará.

El mejor perro no es el más bonito ni el más famoso. Es aquel que encaja con tu forma de vivir y al que podrás dedicar el tiempo, los cuidados y el cariño que necesita.

Dedicar unos días a informarte antes de tomar la decisión puede evitar muchos problemas en el futuro y ayudarte a disfrutar de una convivencia feliz durante muchos años.

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