Cuando compramos una cámara solemos fijarnos en el número de megapíxeles, pero lo que realmente determina el aspecto de una fotografía suele ser el objetivo. Cada tipo de objetivo ofrece una forma diferente de ver el mundo.
Algunos permiten fotografiar paisajes enormes, otros acercan animales que están muy lejos y otros muestran detalles invisibles para el ojo humano. Conocer sus características te ayudará a elegir el más adecuado para cada situación.

¿Qué es la distancia focal?
La distancia focal, medida en milímetros (mm), indica el ángulo de visión del objetivo. En términos generales:
- Pocos milímetros = mucho campo de visión.
- Muchos milímetros = menos campo de visión, pero más aumento.
Por ejemplo:
- 16 mm muestran una escena muy amplia.
- 200 mm acercan mucho los objetos lejanos.
No significa que el objetivo «haga zoom» por sí solo, sino que cambia la parte de la escena que aparece en la fotografía.
Objetivo ojo de pez
Distancia focal habitual: Entre 8 y 15 mm. El ojo de pez ofrece un ángulo de visión extremadamente amplio, cercano a los 180 grados. Su característica principal es la fuerte distorsión. Las líneas rectas se curvan hacia los bordes, creando un efecto muy llamativo.
Es perfecto para:
- Fotografía creativa.
- Deportes extremos.
- Interiores muy pequeños.
- Astronomía.
- Fotografía artística.
No suele utilizarse para fotografía cotidiana debido a su gran deformación.

Gran angular
Distancia focal habitual: Entre 14 y 35 mm. Es uno de los objetivos más populares. Permite captar grandes escenas sin la exagerada distorsión del ojo de pez.
Es ideal para:
- Paisajes.
- Arquitectura.
- Fotografía urbana.
- Viajes.
- Interiores.
También transmite sensación de amplitud. Por eso muchas fotografías de hoteles o viviendas se realizan con este tipo de objetivo.

Objetivo estándar
Distancia focal habitual: Entre 35 y 70 mm. Es el objetivo más parecido a la visión humana. No exagera las perspectivas ni acerca excesivamente los objetos y resulta muy versátil.
Es perfecto para:
- Viajes.
- Retratos ambientales.
- Fotografía familiar.
- Calle.
- Uso diario.
Muchos fotógrafos podrían vivir perfectamente con un único objetivo de este tipo.
Objetivo fijo de 50 mm
El famoso «cincuenta» merece una mención aparte. Aunque técnicamente pertenece a los objetivos estándar, es uno de los más recomendados para aprender fotografía.
Sus ventajas son:
- Gran calidad óptica.
- Mucha luminosidad.
- Precio relativamente bajo.
- Excelente desenfoque del fondo.
Es una magnífica opción para retratos, fotografía urbana y situaciones con poca luz.
Teleobjetivo corto
Distancia focal habitual: Entre 70 y 135 mm. Empieza a acercar los sujetos sin necesidad de aproximarse físicamente.
Se utiliza mucho para:
- Retratos.
- Eventos.
- Deportes.
- Fauna cercana.
Además, comprime ligeramente la perspectiva, haciendo que el fondo parezca más próximo al sujeto.
Teleobjetivo
Distancia focal habitual: Entre 200 y 600 mm o incluso más. Permite fotografiar sujetos muy alejados.
Es imprescindible para:
- Aves.
- Fauna salvaje.
- Deportes.
- Aviación.
- Naturaleza.
Su principal inconveniente es el tamaño, el peso y el precio. Además, cuanto mayor es la distancia focal, más difícil resulta evitar las vibraciones.

Superteleobjetivos
A partir de 600 mm. Son los grandes objetivos que solemos ver en acontecimientos deportivos o en documentales de naturaleza. Permiten fotografiar animales sin molestarlos. Suelen ser caros, pesados y requieren bastante experiencia.
Objetivo macro
El objetivo macro está diseñado para fotografiar objetos muy pequeños con un nivel de detalle extraordinario. A diferencia de un objetivo convencional, permite enfocar a muy poca distancia.
Es ideal para:
- Flores.
- Insectos.
- Mariposas.
- Joyería.
- Monedas.
- Texturas.
- Gotas de agua.
Muchos objetivos macro alcanzan una relación de reproducción 1:1. Eso significa que el objeto se proyecta sobre el sensor a tamaño real. Gracias a ello pueden apreciarse detalles invisibles a simple vista.

Objetivos zoom
Los objetivos zoom permiten cambiar la distancia focal sin cambiar de objetivo. Por ejemplo:
- 18-55 mm
- 24-70 mm
- 70-200 mm
- 100-400 mm
Son muy cómodos porque ofrecen mucha versatilidad. Resultan ideales para viajes y fotografía general.
Muchos objetivos tienen un amplio rango de zoom, como los 150-600mm. Pero, en muchas ocasiones, si buscamos un objetivo muy buenos con gran captación de luz, será un zoom fijo (por ejemplo, un 300mm).
Objetivos de focal fija
También llamados «prime». Solo tienen una distancia focal.
Por ejemplo:
- 24 mm
- 35 mm
- 50 mm
- 85 mm
No permiten hacer zoom. Sin embargo, suelen ofrecer:
- Más calidad.
- Mayor luminosidad.
- Menor peso.
- Mejor desenfoque.
Muchos fotógrafos prefieren trabajar con este tipo de objetivos.
¿Qué objetivo comprar según el tipo de fotografía?
Paisajes
Lo más recomendable: Gran angular. Entre 16 y 24 mm.
Retratos
La mejor elección: 50 mm, 85 mm, 135 mm.
Viajes
Muy prácticos: 24-70 mm, 24-105 mm, 18-135 mm.
Aves
Teleobjetivos largos. 300 mm, 400 mm, 500 mm, 600 mm. Cuanto mayor sea la distancia focal, más fácil será fotografiar aves sin acercarse demasiado.
Deportes
70-200 mm, 100-400 mm, 300 mm.
Fotografía callejera
35 mm, 50 mm.
Fotografía macro
Objetivos macro específicos de 90 mm, 100 mm o 105 mm.
¿Qué objetivo necesita un principiante?
Si acabas de empezar, no hace falta tener una mochila llena de objetivos. Con uno o dos puedes cubrir la mayoría de situaciones. Una combinación excelente sería:
- Un zoom estándar (18-55 mm o 24-70 mm).
- Un objetivo fijo de 50 mm luminoso.
Más adelante, según tus intereses, podrás ampliar el equipo con un macro o un teleobjetivo.
Cada objetivo ofrece una forma diferente de interpretar la realidad.
- El gran angular muestra el entorno.
- El teleobjetivo acerca lo lejano.
- El macro revela un mundo de pequeños detalles.
- El ojo de pez crea imágenes espectaculares y creativas.
No existe el objetivo perfecto para todo. Lo importante es conocer las posibilidades de cada uno y elegir el que mejor se adapte al tipo de fotografía que quieres realizar. Con el tiempo descubrirás que cambiar de objetivo no solo cambia el encuadre, sino también la forma de contar una historia con tus fotografías.
Artículos relacionados
- Volver a la sección Fotografía para todos
- Tipos de filtros fotográficos: cuándo utilizar un filtro UV, polarizador, ND o degradado
- Sigma vs Tamron: ¿merecen la pena frente a los objetivos originales de Canon y Nikon?
- Duplicadores para objetivos: qué son, cómo funcionan y cuándo merece la pena utilizarlos
- La regla de los tercios: el truco más sencillo para mejorar tus fotografías

