¿Qué significan realmente los números f, ISO y velocidades? Guía fácil con ejemplos

Después de aprender qué es la apertura, la velocidad de obturación y el ISO, llega una pregunta inevitable:

¿Por qué los números son tan raros? ¿Por qué después de f/2 viene f/2.8? ¿Por qué las velocidades pasan de 1/250 a 1/500? ¿Y por qué el ISO se duplica continuamente?

La respuesta es muy sencilla: todos estos valores están organizados para que cada paso deje entrar el doble o la mitad de luz. Entender esto hará que manejar una cámara resulte mucho más lógico.

Qué significan realmente los números f, ISO y velocidades

Los números f (apertura)

La apertura se representa mediante los llamados números f.

La escala más habitual es: f/1.4 → f/2 → f/2.8 → f/4 → f/5.6 → f/8 → f/11 → f/16 → f/22

A primera vista parece que los números no siguen ningún orden. En realidad sí lo hacen. Cada paso deja pasar aproximadamente la mitad de luz que el anterior.

Por ejemplo:

  • f/2 deja entrar el doble de luz que f/2.8.
  • f/2.8 deja entrar el doble que f/4.
  • f/4 deja entrar el doble que f/5.6.

Una forma sencilla de recordarlo es: Cuanto menor es el número, mayor es la apertura, y cuanto mayor es la apertura, más luz entra. Además, también disminuye la profundidad de campo, consiguiendo fondos desenfocados.

Escala visual de apertura

  • f/1.8 → Muchísima luz → Fondo muy desenfocado
  • f/2.8 → Mucha luz → Desenfoque notable
  • f/4 → Luz media → Desenfoque moderado
  • f/5.6 → Bastante enfoque
  • f/8 → Gran parte de la escena enfocada
  • f/11 → Paisajes muy nítidos
  • f/16 → Máxima profundidad de campo

La escala de velocidades

Las velocidades también siguen una lógica. Cada paso deja entrar la mitad o el doble de luz.

La escala habitual es:

  • 1/4000
  • 1/2000
  • 1/1000
  • 1/500
  • 1/250
  • 1/125
  • 1/60
  • 1/30
  • 1/15
  • 1/8
  • 1/4
  • 1/2
  • 1 segundo
  • 2 segundos
  • 4 segundos
  • 8 segundos
  • 15 segundos
  • 30 segundos

Cada vez que bajamos un escalón, el sensor recibe el doble de luz. Por ejemplo:

1/500 deja pasar la mitad de luz que 1/250.
1/60 deja pasar el doble de luz que 1/125.

¿Qué velocidades usar?

1/2000 o más rápidas

Para:

  • Deportes.
  • Pájaros en vuelo.
  • Coches.
  • Animales rápidos.

Entre 1/500 y 1/250

Perfectas para:

  • Personas caminando.
  • Retratos.
  • Mascotas.

Entre 1/125 y 1/60

Sirven para escenas tranquilas. Si sujetas bien la cámara, suelen funcionar sin problemas.

Más lentas de 1/30

Aquí empiezan los riesgos. Es fácil que la fotografía salga movida, conviene utilizar trípode.

Varios segundos

Se utilizan para:

  • Fotografía nocturna.
  • Estrellas.
  • Cascadas sedosas.
  • Estelas de coches.
  • Paisajes urbanos de noche.

La escala ISO

El ISO también está organizado por pasos. Los valores más habituales son:

  • 100
  • 200
  • 400
  • 800
  • 1600
  • 3200
  • 6400
  • 12800

Cada paso duplica la sensibilidad:

ISO 200 capta el doble de luz que ISO 100.
ISO 400 el doble que ISO 200.
ISO 800 el doble que ISO 400.

Pero también aumenta el ruido digital. Por eso normalmente se intenta trabajar con el ISO más bajo posible.

Los tres controles funcionan igual

Puede parecer casualidad, pero no lo es. Apertura, velocidad e ISO utilizan exactamente la misma lógica. Cada paso representa el doble o la mitad de luz. Eso permite compensar unos ajustes con otros.

Un ejemplo práctico

Imagina que estás fotografiando un paisaje.

Tus ajustes son: f/8 , 1/250 s , ISO 100

Ahora entra una nube y la escena pierde luz. Puedes hacer varias cosas:

  • Opción 1

Bajar la velocidad a 1/125. Entrará el doble de luz.

  • Opción 2

Subir el ISO a 200. También entrará el doble de luz.

  • Opción 3

Abrir el diafragma de f/8 a f/5.6. De nuevo entrará aproximadamente el doble de luz.

Las tres fotografías tendrán una exposición parecida. Sin embargo, cada una tendrá un aspecto diferente. Por eso la fotografía no consiste únicamente en conseguir una imagen correctamente iluminada, sino en decidir qué efecto creativo queremos conseguir.

Un truco muy fácil para memorizarlo

Si dudas, recuerda esta idea: Mover un paso cualquiera en cualquiera de las tres escalas equivale aproximadamente al doble o a la mitad de luz.

Eso ocurre tanto con:

  • La apertura.
  • La velocidad.
  • El ISO.

Cuando entiendes esta relación, empiezas a pensar como un fotógrafo y dejas de depender del modo automático.

No hace falta aprenderse todos los números

Muchos aficionados intentan memorizar todas las escalas, en realidad no es necesario. Con el uso acabarás recordando los valores más habituales. Lo importante es comprender qué hace cada ajuste y cómo afecta al resultado final, el resto llegará con la práctica.

Los números de una cámara pueden parecer extraños al principio, pero siguen una lógica muy sencilla. Cada paso de apertura, velocidad o ISO representa aproximadamente el doble o la mitad de luz. Cuando comprendes esta idea, los controles dejan de ser una lista de números difíciles y se convierten en herramientas para crear exactamente la fotografía que tienes en mente.

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