Cuando empiezas en fotografía, es normal encontrarse con un montón de términos que parecen complicados: apertura, profundidad de campo, velocidad de obturación, ISO…
Sin embargo, todos ellos están relacionados entre sí y, una vez los entiendes, descubrirás que controlar una cámara resulta mucho más sencillo de lo que parece. En este artículo vamos a explicar estos conceptos de forma clara y con ejemplos para que puedas empezar a utilizarlos desde el primer día.

La exposición: el equilibrio entre luz y creatividad
Una fotografía necesita una cantidad concreta de luz. Si entra demasiada luz, la imagen aparecerá demasiado clara (sobreexpuesta), pero si entra muy poca, quedará demasiado oscura (subexpuesta).
Para controlar esa luz utilizamos tres ajustes principales:
- Apertura del diafragma.
- Velocidad de obturación.
- Sensibilidad ISO.
A este conjunto se le conoce como el triángulo de exposición. Modificar uno de estos parámetros afecta a los otros, por lo que normalmente habrá que compensarlos.
¿Qué es la apertura?
La apertura es el tamaño del agujero del objetivo por donde entra la luz. Podemos imaginarlo como una ventana: Una ventana muy abierta deja pasar mucha luz, y una ventana casi cerrada deja pasar muy poca.
La apertura se expresa mediante números f:
- f/1.4
- f/1.8
- f/2.8
- f/4
- f/5.6
- f/8
- f/11
- f/16
Aquí aparece una de las cosas que más confunden a los principiantes: Cuanto más pequeño es el número, mayor es la apertura.
Por ejemplo:
- f/1.8 = entra mucha luz.
- f/16 = entra muy poca.
La profundidad de campo
La apertura también controla la profundidad de campo. Es decir, cuánto de la imagen aparece enfocado.
– Apertura grande (f/1.8, f/2.8)
Produce poca profundidad de campo. Solo una pequeña zona aparece perfectamente enfocada, el fondo queda desenfocado.
Es ideal para:
- Retratos.
- Fotografía de mascotas.
- Flores.
- Fotografía gastronómica.
– Apertura pequeña (f/8, f/11, f/16)
Genera mucha profundidad de campo. Gran parte de la escena queda enfocada.
Es perfecta para:
- Paisajes.
- Arquitectura.
- Fotografía urbana.
- Fotografía de viajes.
¿Qué es la velocidad de obturación?
El obturador es una especie de cortina que se abre y se cierra para dejar entrar la luz. La velocidad indica cuánto tiempo permanece abierto.
Algunos ejemplos:
- 1/4000 s
- 1/1000 s
- 1/250 s
- 1/60 s
- 1 segundo
- 5 segundos
- 30 segundos
– Velocidades rápidas
El obturador permanece abierto muy poco tiempo. Congela el movimiento.
Es ideal para:
- Deportes.
- Niños corriendo.
- Pájaros en vuelo.
- Animales.
- Coches.
– Velocidades lentas
El obturador permanece abierto durante más tiempo. Permite captar el movimiento.
Sirve para conseguir efectos como:
- Agua sedosa.
- Estelas de coches.
- Nubes en movimiento.
- Fotografía nocturna.
Cuando la velocidad es muy lenta suele ser necesario utilizar un trípode para evitar fotografías movidas.
¿Qué es el ISO?
El ISO controla la sensibilidad del sensor a la luz. Los valores habituales son:
- ISO 100
- ISO 200
- ISO 400
- ISO 800
- ISO 1600
- ISO 3200
- ISO 6400
Cuanto mayor es el ISO, más brillante será la fotografía. Pero existe una desventaja, también aumenta el ruido digital. Ese ruido aparece como pequeños granos o puntos de color que reducen la calidad de la imagen.
Siempre que sea posible conviene utilizar el ISO más bajo.
Cómo trabajan juntos
Imagina que estás haciendo una fotografía al atardecer. Hay poca luz.
Puedes hacer varias cosas:
- Abrir más el diafragma.
- Utilizar una velocidad más lenta.
- Subir el ISO.
Cada decisión tiene consecuencias. Si abres mucho el diafragma, desenfocarás el fondo, si bajas mucho la velocidad, la foto puede salir movida, y si subes demasiado el ISO, aparecerá ruido. La fotografía consiste precisamente en encontrar el equilibrio adecuado.
Ejemplos prácticos
Retrato
- Apertura: f/2
- Velocidad: 1/250
- ISO: 100-400
Resultado: Persona muy enfocada y fondo desenfocado.
Paisaje
- Apertura: f/11
- Velocidad: 1/125
- ISO: 100
Resultado: Toda la escena aparece nítida.
Fotografía deportiva
- Apertura: f/2.8
- Velocidad: 1/1000
- ISO: 400-1600
Resultado: Movimiento completamente congelado.
Fotografía nocturna
- Apertura: f/2.8
- Velocidad: varios segundos
- ISO: 100-800
Resultado: Gran cantidad de luz con muy poco ruido, normalmente utilizando trípode.
¿Qué modo de la cámara utilizar?
Las cámaras modernas permiten varios modos.
- Modo Automático: La cámara decide todos los ajustes. Es perfecto para empezar, aunque limita mucho la creatividad.
- Modo Prioridad a la Apertura (A o Av): El fotógrafo elige la apertura. La cámara calcula automáticamente la velocidad. Es uno de los modos más utilizados para retratos y paisajes.
- Modo Prioridad a la Velocidad (S o Tv): El fotógrafo decide la velocidad. La cámara ajusta la apertura. Ideal para deportes o fotografía de acción.
- Modo Manual (M): El fotógrafo controla absolutamente todos los parámetros. Es el modo que ofrece mayor libertad.
Errores habituales de los principiantes
- Pensar que un número f grande significa una apertura grande.
- Utilizar un ISO muy alto cuando no es necesario.
- Disparar con velocidades demasiado lentas sin trípode.
- Fotografiar paisajes con aperturas muy abiertas.
- Hacer retratos con aperturas muy cerradas y perder el desenfoque del fondo.
Entender la apertura, la velocidad de obturación y el ISO supone el mayor salto que puede dar cualquier aficionado a la fotografía. No se trata de memorizar números, sino de comprender qué efecto produce cada ajuste.
Con un poco de práctica empezarás a decidir cómo quieres que se vea una fotografía antes incluso de levantar la cámara, y eso es precisamente lo que diferencia una foto tomada al azar de una fotografía creada de forma consciente.
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