Cómo prevenir un golpe de calor: síntomas, primeros auxilios y consejos para protegerte

Las olas de calor son cada vez más frecuentes y más intensas. Aunque muchas personas las consideran simplemente una molestia, las altas temperaturas pueden convertirse en un problema grave para la salud.

Cada verano, miles de personas necesitan atención médica por golpes de calor, deshidratación o agotamiento por el calor. La buena noticia es que, con unas sencillas medidas, la mayoría de estos casos pueden prevenirse.

golpe de calor

¿Qué es un golpe de calor?

Un golpe de calor es una emergencia médica que ocurre cuando el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura. La temperatura corporal puede superar los 40 °C y el organismo ya no consigue enfriarse mediante el sudor.

Si no se actúa rápidamente, puede provocar daños en órganos vitales e incluso poner en peligro la vida.

¿Es lo mismo que una insolación?

No exactamente. La insolación suele producirse por una exposición prolongada al sol, especialmente sobre la cabeza y el cuello. El golpe de calor puede aparecer tanto al sol como en interiores muy calurosos y mal ventilados.

Ambos problemas están relacionados, pero el golpe de calor suele ser más grave.

¿Quién tiene más riesgo?

Aunque cualquiera puede sufrir un golpe de calor, algunas personas son especialmente vulnerables:

  • Personas mayores.
  • Bebés y niños pequeños.
  • Personas con enfermedades crónicas.
  • Trabajadores al aire libre.
  • Deportistas.
  • Personas con obesidad.
  • Personas que toman determinados medicamentos que dificultan la regulación de la temperatura.

También las mascotas pueden sufrir golpes de calor, por lo que requieren cuidados especiales durante el verano.

Síntomas de alarma

Reconocer los primeros síntomas puede evitar que la situación empeore. Presta atención si aparecen:

  • Mareo.
  • Dolor de cabeza intenso.
  • Debilidad.
  • Náuseas o vómitos.
  • Pulso acelerado.
  • Confusión.
  • Piel muy caliente.
  • Temperatura corporal elevada.
  • Dificultad para caminar.
  • Desmayo.

En algunos casos la piel deja incluso de sudar, aunque esto no siempre ocurre.

¿Qué hacer ante un posible golpe de calor?

Si sospechas que una persona está sufriendo un golpe de calor, actúa con rapidez.

  1. Llévala inmediatamente a un lugar fresco y con sombra.
  2. Afloja la ropa.
  3. Coloca compresas frías o paños húmedos en cuello, axilas e ingles.
  4. Si está consciente, ofrece pequeños sorbos de agua fresca.
  5. Utiliza un ventilador si está disponible.
  6. Llama a los servicios de emergencia si la persona está confusa, pierde el conocimiento o no mejora rápidamente.

No conviene obligar a beber a una persona inconsciente ni sumergirla bruscamente en agua helada, ya que podría resultar contraproducente.

Cómo prevenir un golpe de calor

La prevención sigue siendo la mejor herramienta.

– Mantente bien hidratado

Bebe agua con frecuencia, aunque no tengas sed. La sensación de sed suele aparecer cuando el organismo ya ha comenzado a perder líquidos.

– Evita las horas centrales del día

Siempre que sea posible, limita la actividad física intensa entre las 12:00 y las 18:00 horas, especialmente durante las olas de calor.

– Busca lugares frescos

Permanecer en espacios climatizados o bien ventilados ayuda a mantener la temperatura corporal bajo control.

– Usa ropa adecuada

La ropa ligera, amplia y de colores claros favorece la evaporación del sudor. Los tejidos transpirables, como el algodón o el lino, suelen resultar más cómodos en verano.

– Protege la cabeza

Un sombrero o una gorra pueden reducir la exposición directa al sol. También es recomendable utilizar gafas de sol y protector solar cuando se permanezca en el exterior.

– Reduce el esfuerzo físico

Si tienes que trabajar o hacer deporte, intenta hacerlo a primera hora de la mañana o al atardecer. Haz pausas frecuentes y busca la sombra siempre que puedas.

Alimentación durante los días de calor

Los alimentos ricos en agua ayudan a mantener una buena hidratación. Algunas buenas opciones son:

  • Sandía.
  • Melón.
  • Pepino.
  • Tomate.
  • Lechuga.
  • Melocotón.
  • Naranja.

También conviene evitar comidas muy copiosas o excesivamente grasas durante las horas de más calor.

Cuidado con el alcohol

Las bebidas alcohólicas favorecen la deshidratación y dificultan que el organismo controle correctamente la temperatura. Durante una ola de calor es recomendable reducir su consumo.

¿Y las bebidas isotónicas?

Para la mayoría de las personas que realizan una actividad normal, el agua es suficiente. Las bebidas isotónicas pueden ser útiles tras ejercicios intensos y prolongados con una gran pérdida de sudor, pero no son necesarias de forma habitual.

Cómo proteger a los niños

Los niños pequeños regulan peor su temperatura corporal. Es importante:

  • Ofrecerles agua con frecuencia.
  • Evitar la exposición prolongada al sol.
  • Vestirlos con ropa ligera.
  • No cubrir completamente el cochecito, ya que puede aumentar mucho la temperatura en su interior.

Cómo proteger a las personas mayores

Con la edad disminuye la sensación de sed y el organismo pierde capacidad para regular el calor. Por eso conviene recordarles que beban agua con frecuencia, incluso aunque no tengan ganas.

También es recomendable mantener la vivienda fresca y revisar periódicamente su estado durante las olas de calor.

Nunca dejes a nadie dentro de un coche

En pocos minutos, la temperatura en el interior de un vehículo cerrado puede alcanzar niveles extremadamente peligrosos. Nunca dejes dentro del coche:

  • Niños.
  • Personas mayores.
  • Mascotas.

Ni siquiera durante unos minutos.

Cuándo acudir a urgencias

El golpe de calor es una urgencia médica y requiere atención rápida. Busca atención médica inmediata si aparecen:

  • Pérdida de conocimiento.
  • Confusión intensa.
  • Convulsiones.
  • Temperatura corporal muy elevada.
  • Dificultad para respirar.
  • Empeoramiento rápido del estado general.

El golpe de calor es un problema grave, pero en la mayoría de los casos puede prevenirse con medidas sencillas: mantenerse bien hidratado, evitar las horas de mayor calor, vestir ropa adecuada y reconocer los primeros síntomas de alarma.

Durante el verano conviene prestar especial atención a los niños, las personas mayores y quienes trabajan o practican deporte al aire libre. Actuar a tiempo puede evitar complicaciones y hacer que disfrutes del buen tiempo con mucha más seguridad.

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