En marzo de 2019, Disney completó una de las operaciones empresariales más importantes de la historia del entretenimiento. Tras comprar Pixar, Marvel y Lucasfilm en los años anteriores, la compañía dio un paso todavía mayor al adquirir gran parte de los activos de 21st Century Fox por más de 71.000 millones de dólares.
La noticia sorprendió al mundo del cine. De la noche a la mañana, franquicias como Avatar, Alien, Predator, Ice Age o Los Simpson pasaban a formar parte del enorme catálogo de Disney. Además, la operación permitía recuperar personajes de Marvel cuyos derechos cinematográficos llevaban décadas fuera de casa.

¿Qué era exactamente 20th Century Fox?
Fundada en 1935, 20th Century Fox fue uno de los grandes estudios de Hollywood durante más de ochenta años.
A lo largo de su historia produjo algunas de las películas más importantes del cine moderno y creó franquicias que marcaron a varias generaciones. Su característico logotipo acompañado por los focos y la fanfarria inicial sigue siendo uno de los más reconocibles de toda la industria.
¿Por qué Fox decidió vender?
A finales de la década de 2010 el mercado del entretenimiento estaba cambiando rápidamente.
Netflix comenzaba a dominar el streaming.
Amazon invertía miles de millones en cine y series.
Disney preparaba el lanzamiento de Disney+.
Mantener un estudio tan grande resultaba cada vez más complicado, y Rupert Murdoch, propietario de 21st Century Fox, decidió vender gran parte del negocio para centrarse en otros medios de comunicación como Fox News o Fox Sports.
Una compra gigantesca
En un principio parecía que Comcast sería la compradora. Sin embargo, Disney terminó imponiéndose tras mejorar varias veces su oferta.
Finalmente, la adquisición se cerró por unos 71.300 millones de dólares entre acciones y efectivo.
Fue una de las compras más caras de toda la historia del entretenimiento.
Las franquicias que pasaron a Disney
La operación incorporó un catálogo inmenso de películas y series.
Entre las franquicias más importantes destacan:
- Avatar.
- Alien.
- Predator.
- Ice Age.
- El Planeta de los Simios.
- Kingsman.
- Die Hard (Jungla de Cristal).
- Noche en el Museo.
- Río.
- Percy Jackson.
Además, Disney obtuvo miles de películas clásicas y modernas que enriquecieron enormemente su catálogo.
Marvel recuperó a los X-Men
Probablemente esta fue la noticia que más ilusión hizo a los aficionados a los superhéroes. Desde principios de los años 2000, las películas de X-Men habían sido producidas por Fox. Lo mismo ocurría con Los Cuatro Fantásticos.
Eso impedía que personajes tan importantes como Lobezno, Profesor X, Magneto o Reed Richards compartieran pantalla con Iron Man, Thor o Capitán América. La compra eliminó ese problema.
Por primera vez en muchos años, Marvel Studios podía utilizar prácticamente todos sus personajes en un mismo universo cinematográfico.
Deadpool también cambió de casa
Otro personaje muy popular que pasó a manos de Disney fue Deadpool. Muchos aficionados temían que la compañía suavizara el tono irreverente y violento del personaje.
Sin embargo, Disney decidió mantener su esencia, permitiendo que siguiera protagonizando películas para público adulto.

Los Simpson ya forman parte de Disney
Quizá una de las imágenes más curiosas tras la compra fue ver a Homer Simpson junto a Mickey Mouse. La serie de animación más longeva de la televisión también pasó a formar parte del catálogo de Disney.
Hoy puede verse completa en Disney+, algo que hace apenas unos años parecía impensable.
Avatar, una inversión de futuro
Cuando Disney anunció la compra, Avatar solo contaba con una película. Sin embargo, James Cameron ya trabajaba en varias secuelas.
La compañía entendió rápidamente el enorme potencial de Pandora.
Hoy Avatar es una de las franquicias cinematográficas más importantes del mundo y también cuenta con una espectacular zona temática en Disney’s Animal Kingdom.
National Geographic también cambió de propietario
La operación no solo afectó al cine. Disney también adquirió National Geographic, una de las marcas más prestigiosas del mundo en divulgación científica, naturaleza y documentales.
Esto permitió reforzar enormemente el catálogo documental de Disney+.
¿Qué ocurrió con el nombre de Fox?
Durante los primeros años tras la compra, Disney decidió eliminar la palabra «Fox» del nombre del estudio. Así nació oficialmente 20th Century Studios.
El objetivo era diferenciar claramente el estudio cinematográfico de Fox Corporation, que seguía siendo una empresa independiente y conservaba cadenas como Fox News o Fox Sports.
Aunque el logotipo sigue recordando al clásico de toda la vida, el nombre cambió para marcar una nueva etapa.
¿Fue una buena compra?
A pesar de su enorme coste, muchos analistas consideran que la operación fue estratégica. Disney no solo ganó cientos de películas y series.
También recuperó personajes de Marvel fundamentales para el futuro del Universo Cinematográfico de Marvel, reforzó Disney+ con miles de horas de contenido y aseguró franquicias que seguirán generando películas, videojuegos, parques temáticos y merchandising durante muchos años.

Una operación que cambió Hollywood
La compra de 20th Century Fox marcó un antes y un después en la industria del entretenimiento.
Nunca antes un estudio había reunido bajo un mismo techo tantas franquicias de éxito.
- Pixar
- Marvel
- Star Wars
- Avatar
- Alien
- Los Simpson
- X-Men
- Ice Age
- National Geographic
Aquella adquisición consolidó a Disney como la compañía de entretenimiento más poderosa del planeta y transformó para siempre el mapa de Hollywood. Pocas operaciones empresariales han tenido un impacto tan profundo en la historia del cine como la compra de 20th Century Fox.

